Jordi Salas-Salvadó: «Una dieta rica en vegetales es ideal»

Entrevista. Planificar las comidas y priorizar el consumo de frutas y verduras es clave para fortalecer nuestro sistema inmune

ANA RIVERA MAGAÑA

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Salas-Salvadó es uno de los científicos más respetados en el ámbito de nutrición. FOTO: AM/DT

Salas-Salvadó es uno de los científicos más respetados en el ámbito de nutrición. FOTO: AM/DT

El catedrático y director de la Unidad de Nutrición Humana de la URV es uno de los investigadores más influyentes a nivel mundial. 

¿Cómo cree que está afectando la pandemia a la salud?

La actual situación nos lleva a estarnos ocupando mucho del coronavirus pero, desgraciadamente, estamos dejando de lado la salud de las personas, desde la prevención hasta la atención. La primera causa de mortalidad se debe a problemas cardiovasculares y, la segunda, por cáncer. Debemos dedicar esfuerzos también a detectar esas enfermedades.

¿Considera que aún arrastramos algunas deficiencias debido al confinamiento?

Lo que disminuyó muchísimo, por motivos obvios, fue la actividad física, lo que se traduce en una fuerte subida de peso que repercute en la salud general. También hay una deficiencia de vitamina D y decayó el consumo de fruta y verdura.

¿A qué cree que fue debido?

Hemos de cuidar la alimentación para nuestra salud y también para la salud del planeta. La forma en cómo comemos condiciona su sostenibilidad, por ello es necesario consumir productos de proximidad, evitando aquellos que vengan empaquetados en plástico. Desde la pandemia, se ha observado que la gente prefería alimentos plastificados para evitar comprar otros frescos que quizá hubiesen tocado otras personas por miedo a contagiarse del virus. 

¿Existe algún tipo de peligro?

Hay evidencias de que hay muy pocas posibilidades de contagio a través de la comida. Hay que tener menos miedo. Los productos frescos, simplemente hay que lavarlos en abundante agua y estarán perfectos para consumir. 

¿La mala alimentación también es una pandemia?

Más que una pandemia es una epidemia. Hace años que mucha gente se está alejando del patrón dietético saludable, como la dieta mediterránea, sobre todo los jóvenes. Y es que la industria refuerza el consumo inadecuado de productos con poca fibra, grasas y mucha sal y azúcar. Además, por las prisas nos hemos olvidado de la planificación de las comidas, algo primordial.

¿Cómo podemos fortalecer nuestro sistema inmune?

Sabemos ya que ciertas deficiencias en nutrientes se asocian a un mayor riesgo de infección por virus en general. También hay evidencias que la gente que padece obesidad mórbida o diabetes son más susceptibles a tener infecciones y a complicarse su curación. Una alimentación rica en vitaminas y minerales, basada en una dieta de origen vegetal y variada es beneficiosa para luchar contra la enfermedad.

Por lo tanto, ¿cómo debería ser nuestra alimentación ante la pandemia y con el miedo a un nuevo confinamiento?

Una dieta mediterránea es la ideal: es rica en vegetales, que son antioxidantes y contienen sustancias antiinflamatorias, que refuerzan nuestra inmunidad. Una buena alimentación se basaría en consumir cinco raciones de fruta y verdura al día, priorizar también en legumbres, frutos secos y cereales integrales y utilizar aceite de oliva para comer y cocinar. Carnes, pescados y lácteos, siempre con moderación. Y sobre todo, debemos recuperar la planificación de las comidas, intentando comprar productos frescos cada dos o tres días.

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