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L'Onada Serveis desembarca en Madrid

La empresa de servicios a la tercera edad con sede en Tarragona invierte 4,5 millones de euros en Velilla de San Antonio

Rafael Servent

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Una trabajadora de L’Onada Serveis junto a una usuaria de la residencia de L’Ametlla de Mar. Foto: Cedida

Una trabajadora de L’Onada Serveis junto a una usuaria de la residencia de L’Ametlla de Mar. Foto: Cedida

Bajo la marca OnaCare, L’Onada Serveis, la empresa de servicios de atención a la tercera edad surgida en 1995 en Sant Carles de la Ràpita y con sede en Tarragona, encara su desembarco en la Comunidad de Madrid. Tras una inversión de 4,5 millones de euros, confían en inaugurar a finales de año una residencia y centro de día en Velilla de San Antonio -un municipio a 10 kilómetros de la ciudad de Madrid- donde ofertarán unas 150 plazas de residencia asistida y otras 70 de centro de día para personas de la tercera edad, en unas instalaciones de 10.000 metros cuadrados en las que trabajarán un centenar de profesionales.

Tras expandirse con residencias y centros de día propios y gestionados por la demarcación de Tarragona y el área metropolitana de Barcelona -con apenas una incursión en Vinaròs (Castelló) fuera de Catalunya-, L’Onada Serveis afronta ahora una estrategia de expansión con la que, hacia el año 2020, confía en pasar de los 30 centros en los que prestan servicio actualmente a unos 35 centros.

Recreación del nuevo centro para la tercera edad de L’Onada Serveis en Madrid, bajo la marca OnaCare. Foto: Cedida

Como en la mayoría de residencias gestionadas por esta empresa fundada hace más de dos décadas por Cinta Pascual -directora general de L’Onada Serveis y actual presidenta de la Associació Catalana de Recursos Assistencials (ACRA) y de CEAPs (Círculo Empresarial de Atención a las Personas)-, las nuevas instalaciones proyectadas en la Comunidad de Madrid cuentan con habitaciones dobles e individuales, zonas comunes (llamadas unidades de convivencia) donde jugar a juegos de mesa o ver películas, jardines terapéuticos con plantas aromáticas o salas de fisioterapia y spa.

Sur de Catalunya
Hace pocos días, el pasado 1 de mayo, L’Onada Serveis pasó a gestionar el último de los centros que se han incorporado a esta empresa. Se trata del centro Casc Antic, en la ciudad de Barcelona, con medio centenar de plazas residenciales y centro de día. De los 30 centros en los que L’Onada Serveis presta sus servicios, tres de ellos son íntegramente propios, mientras que el resto son adjudicaciones de la Generalitat de Catalunya y de ayuntamientos, además de subrogaciones, con horizontes temporales de hasta 50 años.

Zona común en la residencia de L’Onada Serveis en L’Ametlla de Mar. Foto: Cedida

Pese a la fuerte expansión experimentada en los últimos años, la mayoría del negocio de esta empresa sigue estando en las comarcas del sur de Catalunya. En esta demarcación (con 16 de sus centros, frente a los 13 con los que cuenta en Barcelona) se encuentran residencias históricas como la de Sant Carles de la Ràpita (la primera que abrió L’Onada Serveis) e instalaciones de última generación como las de L’Ametlla de Mar, una residencia que sirve de referente tanto para los nuevos proyectos como para las actualizaciones del resto de centros.

Es precisamente en este centro del Baix Ebre donde se están llevando a cabo algunas iniciativas pioneras y experimentales, que en un futuro podrían trasladarse a algunos de los otros centros gestionados por esta empresa. Se trata, por ejemplo, del proyecto de huertos compartidos entre los usuarios de la tercera edad de este centro y los escolares de cuarto y quinto de primaria de una escuela próxima, donde ambas generaciones pueden encontrarse e intercambiar experiencias en el cuidado de este espacio.

L’Onada Serveis, que cerró el pasado 2017 con una facturación de 27 millones de euros (y un importante crecimiento respecto a los 21 millones de 2016), cuenta a día de hoy con 2.241 personas usuarias de sus centros (tanto residencias como centros de día) y una plantilla de 1.023 trabajadores. Su voluntad es seguir creciendo a buen ritmo durante los próximos años, sin cerrarse a ninguna oportunidad.

Junto a la treintena de centros destinados a usuarios de la tercera edad, L’Onada Serveis cuenta con cinco guarderías para niños y niñas de entre cero y tres años, ubicadas todas en la demarcación de Tarragona y bajo la marca L’Onada Bressol, que siguen las metodologías Reggio Emmilia y Montessori, basadas en la experimentación de los niños como pilar de su aprendizaje.

Dos niñas en una guardería de L’Onada Bressol, que sigue las metodologías Reggio Emmilia y Montessori.  Foto: Cedida

Con unos 200 niños y niñas atendidos, cuatro de estas guarderías se encuentran en Terres de l’Ebre (Deltebre, L’Aldea, Gandesa y Sant Carles de la Ràpita), mientras que  la restante está en Maspujols, en el Camp de Tarragona. Todos, a excepción de Sant Carles de la Ràpita (de titularidad municipal y con adjudicación en la gestión), son centros propios.

La diversificación de la oferta de este grupo no acaba aquí. La atención domiciliaria, uno de los otros puntos fuertes de L’Onada Serveis, acaba de reestructurar su oferta de servicios con un catálogo que va desde los cuidados más conocidos (ayudar en el aseo o en las tareas domésticas) hasta la posibilidad de entregar comidas saludables a domicilio (tanto a mediodía como para cenar) listas para consumir. 

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