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La economía circular, palanca clave de transformación industrial

La industria química apuesta por un modelo de producción basado en la sostenibilidad

J. Moreno

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Una industria química sostenible

Una industria química sostenible

La industria química española se ha caracterizado a lo largo de toda su historia por su capacidad de adaptación e innovación. Se trata de uno de los sectores más dinámicos y productivos de la industria española en su conjunto, que mediante su permeabilidad ha conseguido seguir siendo pionera y competitiva en todo momento, superando crisis como la que se está viviendo en estos últimos años como es la provocada por el coronavirus.  

Hay un hecho que preocupa a la sociedad y que en consecuencia ha obligado a ponerse las pilas a la industria química y no es otro que la sostenibilidad del planeta. Para ello se apostado por una economía circular aplicada a la química que consiste en haber desarrollado en los últimos años nuevos proyectos y tecnologías que han mejorado significativamente la eficiencia de los recursos y reducido la cantidad de residuos producidos en las cadenas de valor de los sectores de mayor peso en nuestra economía. Todo esto se ha hecho y se va a a seguir haciendo con el objetivo de reducir el impacto ambiental.  

En los últimos años poco a poco ha ido perdiendo fuelle el modelo de economía lineal

Una característica que hay que recalcar de esta economía circular por la que está apostando la industria química es que se ha implantado de manera paulatina y en estos últimos años ya se está consolidado. Se podría decir que ahora la industria química ya no es una economía lineal porque ha dado paso a la economía circular que tanto se buscaba. Pero es relevante también que la transición de una economía lineal a un modelo circular se haga de manera progresiva e inteligente, permitiendo a las empresas transformarse y adaptarse de manera eficiente. 

¿Cómo se ha adaptado la industria química a esta economía circular? Pues bien, se trata de un sector que lo ha hecho con diversas variantes y que todavía sigue buscando más alternativas. Una de las formas ha sido desarrollando avances que permiten cubrir necesidades básicas como la salud, la alimentación, el acceso a la energía y al agua potable… Además, está proporcionando procesos productivos más eficientes para maximizar el uso de los recursos, incluyendo materias primas primarias y secundarias, agua y energía, materiales que permiten desarrollar productos más sostenibles en todo su ciclo de vida y permitiendo mejores oportunidades de recuperación.  

Por otro lado, también se está apostando por la utilización de materias primas alternativas y renovables, como la biomasa o el CO2, que puede ser capturado y usado para producir materiales, productos químicos y combustibles.

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