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La falta de ayudas puede llevar al cierre a más de 38.000 tiendas de ropa

Tras caer su facturación un 40% el año pasado, las restricciones 
y la meteorología adversa han frustrado la vital campaña de rebajas

J.A. BRAVO

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La ropa no 
ha estado 
por ahora entre las prioridades 
de los consumidores en pandemia. En la imagen, una tienda 
en Barcelona.foto: ACN

La ropa no 
ha estado 
por ahora entre las prioridades 
de los consumidores en pandemia. En la imagen, una tienda 
en Barcelona.foto: ACN

«Desastroso. No ha podido empezar el año peor». Así de cruda se muestra en su último análisis la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex) que preside Eduardo Zamácola, quien ve el futuro bastante negro para el sector.

Si la hostelería lo está pasando mal, al negocio textil solo le han salvado de un desastre mayor las ventas digitales. Sin embargo, aunque el 95% de las tiendas de moda están en internet, para gran parte de ellas las ventas digitales solo representan el 5%, puntualiza Albert Serrano, director general de Veeepee.

«La moda no ha entrado dentro de las prioridades de los consumidores en esta pandemia», explica Rosa Pilar López, directora del panel Fashion & Beauty en la consultora Kantar. Apunta dos razones principales: el aumento del teletrabajo y el hecho de que la gente «se ha dado cuenta de la cantidad de ropa que tenía en sus armarios», sin olvidar además que la crisis crea inseguridad.

El sector tenía esperanzas en la campaña invernal de rebajas, que en el textil puede suponer hasta la mitad del negocio anual, según los casos. Los datos de Acotex indican que el primer fin de semana de rebajas suele ser también el mejor fin de semana de ventas, ya que puede llegar a representar el 25% de la facturación del ejercicio. Pero esto parece haber pasado a la historia. Al menos en un enero de tormenta perfecta contra los intereses del sector. De un lado, las restricciones sanitarias por la tercera ola de la Covid-19 desbocada que ha reducido, e incluso eliminado en algunas comunidades, las franjas comerciales salvo para productos esenciales. Por otro lado, los efectos devastadores del temporal Filomena frustraron muchas compras.

Acotex estima que el sector ha dejado de ingresar en enero dos tercios de la facturación prevista para toda la campaña de rebajas, que se acerca a los 3.000 millones. Debido a esos 2.000 millones que no entraron en caja, la lista de cierres puede dispararse. La patronal estima que, tras el confinamiento forzoso de 2020, el 15% de las tiendas de ropa y complementos no abrieron. A lo largo del año se les unió otro 8%, lo que supuso 14.235 locales clausurados (2019 finalizó con 61.891 tiendas en activo). Eduardo Zamácola cree que ahora están en riesgo casi el 50% (otros 23.800) de los que quedan, por falta de liquidez para encargar nuevo producto (la campaña de rebajas les permitía financiar las campañas siguientes). Así, la pandemia puede acabar con más de 38.000 tiendas (las grandes cadenas han acelerado sus cierres por razones estratégicas), y, con ellas más, de 100.000 empleos.

«El pequeño comercio tiene ya poco músculo financiero para aguantar, sobre todo cuando no está claro que haya ayudas para ellos», apunta Rosa López (Kantar). El presidente de Acotex incide: «Ya no nos valen moratorias en los impuestos o en las cuotas sociales, necesitamos su condonación». «Hace falta liquidez», insiste Zamácola, quien pide primero una solución para el pago de los alquileres comerciales.

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