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La financiación al consumo diario aumenta un 5,6%

Las familias, que se endeudan en sus compras al mayor ritmo de la última década y amortizan a mayor ritmo sus hipotecas, deben un 0,8% menos a la banca

José M. Camarero

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Los consumidores recurren a la financiación pero para compras domésticas que apenas requieren de la  aprobación de la banca. FOTO: dt

Los consumidores recurren a la financiación pero para compras domésticas que apenas requieren de la aprobación de la banca. FOTO: dt

Después de duros años de crisis económica y laboral, los ciudadanos siguen quitándose lastre bancario de encima y continúan reduciendo las cuantías que le adeudan a sus respectivos bancos.

Eso sí, lo hacen porque quieren quedarse más desahogados del peso que les han supuesto las hipotecas, porque en el furor del consumo diario que experimenta la economía, cada vez recurren más a la financiación de sus compras domésticas, las de corto plazo y las que apenas requieren aprobación de la banca al tratarse de importes bajos.

Esa es la radiografía que muestran las estadísticas de financiación del Banco de España, en las que se señala que la deuda que tenían las familias a finales de 2017 ascendía a 704.390 millones de euros.

La cifra, aunque abultada, es un 0,8% inferior a la que acumulaban esos mismos hogares un año antes

A medida que han transcurrido los años de recuperación, los españoles han optado por despejar su futuro bancario con unos compromisos financieros que se han ido reduciendo. Sin embargo, la velocidad a la que venían recortando su deuda se ha moderado de forma intensa.

En 2014, el endeudamiento de las familias se redujo un 3,6% con respecto al año anterior, mientras que en 2015 lo hizo un 2,1% y en 2016 un 1,3% en términos interanuales, para bajar ahora por debajo del 1% en los 12 últimos meses.          

La explicación a esta especie de estado de relajación en el que se han adentrado muchos hogares se encuentra en el uso cada vez más habitual de la financiación al consumo.

Esto es, de todo tipo de tarjetas, préstamos en comercios, o líneas de crédito específicas al adquirir un vehículo, un electrodoméstico o un viaje.

La deuda asumida por los españoles durante el año pasado en la financiación al consumo se incrementó un 5,6%, hasta alcanzar los 175.791 millones de euros, la cuantía más elevada de los cuatro últimos años.

El empuje de este tipo de productos bancarios es tal que su crecimiento, muy cercano ya al 6% interanual, ha sido también el más alto desde antes de que comenzara la crisis. 

El auge de las adquisiciones de bienes y servicios financiados a corto plazo no impide que la deuda total de las familias haya descendido otro año más, por el peso que ejerce el endeudamiento de los hogares con sus hipotecas.

Hasta finales del año pasado, los titulares de estos productos debían 528.600 millones a los bancos por los préstamos escriturados para financiar sus viviendas. La cifra es un 2,7% inferior a la registrada cuando culminó 2016. 

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