Las empleadas del hogar, sin cobrar el subsidio cuatro meses después

La pandemia de coronavirus agudiza la crisis de un sector desprotegido que en los últimos años ha perdido más de un 13 por ciento de sus cotizantes

Lucia Palacios

Whatsapp
La mayoría de trabajadoras del sector son mujeres de mediana edad, inmigrantes y víctimas de la brecha digital.  foto: dt

La mayoría de trabajadoras del sector son mujeres de mediana edad, inmigrantes y víctimas de la brecha digital. foto: dt

Sorrina tiene 56 años, es rumana y la crisis del coronavirus ha impactado de lleno en su ya de por sí maltrecha economía. A principios de marzo tenía tres trabajos como empleada del hogar, pero la Covid-19 la ha castigado de tal manera, que ahora solo va dos días a la semana a la casa a la que antes acudía a diario con un contrato de media jornada. Antes de la pandemia, iba todas las tardes a una residencia a atender a una señora que falleció a causa del virus. Ahora está a la espera de la vuelta de verano, por si puede recuperar más horas o le sale algún nuevo empleo. Y mientras tanto, cuatro meses después de la pandemia, sigue sin cobrar la ayuda prometida por el Gobierno.

Como ella está la inmensa mayoría de las poco más de 32.000 trabajadoras domésticas que han solicitado el subsidio especial, una cantidad mínima si se tiene en cuenta que hay más de 374.000 de estas personas dadas de alta en la Seguridad Social, casi un 90% de ellas mujeres. 
Pese a que desde el Ministerio de Trabajo aseguran que ya se ha empezado a pagar, desde el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y desde los sindicatos denuncian que no tienen constancia de que ninguna haya cobrado a fecha de hoy. Fuentes del Ministerio de Trabajo insisten en que sí se van pagando las prestaciones que se van reconociendo, pero no proporciona datos propios de cuántas personas podrían haberlo cobrado ya.

Fue el propio secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, quien el 2 de julio prometió que las trabajadoras del hogar recibirían el pago «en los próximos días», sin tener que esperar al 10 de julio, que es cuando tradicionalmente abona el SEPE las nóminas, gracias al acuerdo alcanzado con los bancos. Joaquín Pérez Rey justificó el retraso de tres meses (pese a que esta prestación se aprobó a final de marzo, hubo que esperar al 5 de mayo para poder solicitarlo) con que se ha tenido que crear una herramienta informática específica porque esta prestación es nueva, lo que ha supuesto un desarrollo especial. Es más, para no sobrecargar más a los trabajadores del SEPE, desbordados con la tramitación de los ERTE, el Ministerio de Trabajo externalizó la gestión de esta ayuda y contrató a la empresa pública Tragsatec.

«No se ha abonado ninguna prestación a este colectivo porque ha habido algún problema informático», revela a este periódico Manuel Galdeano, coordinador de CSIF en el SEPE, quien precisa que están teniendo «importantes dificultades» al haber externalizado esta ayuda y «desconocer absolutamente todo lo que tiene que ver con su gestión». Manuel Galdeano denuncia además que todas estas personas afectadas van a acudir a las oficinas de empleo a reclamar porque no saben que «los trabajadores del SEPE no son responsables de lo que pase con esta prestación», por lo que pide a la ministra Yolanda Díaz «transparencia» y «sinceridad» en este asunto. En esta misma línea, desde la federación de Servicios de CCOO señalan que «esta ayuda tan anunciada de momento no está sirviendo para absolutamente nada», ya que «a fecha 9 de julio no hay constancia de que nadie la haya cobrado».
 

Temas

Comentarios

Lea También