Economía Energía

Las nuevas eléctricas seducen a medio millón de clientes cada año

Uno de cada cuatro contratos no está gestionado por las tres grandes del sector tras la irrupción en el mercado de petroleras como Repsol o Total

JOSÉ M. CAMARERO

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Hay un tipo de consumidor que quiere saber previamente cuánto va a pagar cada mes por la luz. FOTO: A. JUANPERE/DT

Hay un tipo de consumidor que quiere saber previamente cuánto va a pagar cada mes por la luz. FOTO: A. JUANPERE/DT

El laberinto de eléctricas que ofrecen servicios de luz sigue ampliándose y provoca que la mayoría de los usuarios que realizan cambios de contrato lo hagan para adherirse al mercado liberalizado, que ofrece un abanico de precios estables, packs fijos y otros servicios adicionales.

Hasta el tercer trimestre del año pasado, había cerca de 18,5 millones de clientes con alguna de las tarifas del mercado libre, frente a los 10,8millones de usuarios con la regulada. Cada año realizan esa especie de portabilidad casi medio millón de clientes. El mercado libre ha pasado de tener los 16,5 millones de usuarios hace cuatro años, a unos 18,5 millones de finales de septiembre de 2019.

El atractivo de las ofertas de estas empresas –ya son unas 200 en toda España– reside en la oportunidad de afrontar un pago fijo mensual de la factura de la luz, o hacerlo con una tarifa estable, independientemente de cómo se comporten los precios eléctricos en el mercado diario (pool). También en este negocio se encuentran las grandes compañías históricas. De hecho, Iberdrola, Endesa y Naturgy acaparan aproximadamente un 75% de los clientes liberalizados.

El otro 25% del mercado –unos 4,3 millones de usuarios– está en manos de las compañías que se han ido adhiriendo a un negocio cada vez más atomizado. La heterogeneidad de firmas va desde start-up ahora líderes como Holaluz, con casi 178.000 clientes, hasta grupos como Audax (183.000) o Fenie (384.000).

Sin embargo, los principales movimientos han llegado desde dos compañías que, hasta hace poco, se dedicaban casi en exclusiva al sector petrolífero. Repsol fue la primera, cuando adquirió a finales de 2018 a Viesgo el negocio no regulado de generación de electricidad de bajas emisiones y su comercializadora. Desde entonces ha duplicado el número de clientes hasta superar el millón. La capilaridad de la compañía le ha permitido ganar cuota de mercado. Es también el objetivo de otra petrolera, la francesa Total. Anunció en mayo la adquisición de la cartera de EDP, con 1,2 millones de clientes y 2,5 millones de contratos de suministro (un millón de electricidad y otro millón de gas, y otros 500.000 contratos de servicios). También Cepsa se ha adentrado en este mercado. La compañía ha reorganizado su cúpula como paso previo al diseño de un nuevo plan estratégico en el que se volcará hacia nuevos negocios como las renovables y la electricidad.

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