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Los empresarios presionan por el Corredor del Mediterrani

Por qué nuestras empresas, desde pymes a multinacionales, necesitan esta infraestructura para sobrevivir en una economía globalizada

Núria Riu

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Un momento del acto convocado el pasado 27 de septiembre en Barcelona por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE). Foto: DT

Un momento del acto convocado el pasado 27 de septiembre en Barcelona por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE). Foto: DT

El grito es unánime: «Queremos Corredor Mediterráneo», y bajo este mensaje empresarios de cuatro comunidades autónomas se han puesto a la cabeza de una reivindicación que, desde Algeciras a Barcelona, ha ido sumando apoyos para desencallar un proyecto que es mucho más que una infraestructura. La última prueba de fuerza tenía lugar el pasado 27 de septiembre en Barcelona. El acto, convocado por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), reunía a cerca de 1.800 voces del mundo de la empresa de Catalunya, València, Murcia y Andalucía, y representaba una nueva parada de la caravana reivindicativa que viene protagonizando el empresariado desde hace más de dos años.

«Todos avanzamos en la misma dirección», afirma el secretario general de AVE, Diego Lorente. Este empresario defiende que se trata de una infraestructura «determinante para la economía». «No tan solo nos la estamos jugando en el Mediterráneo, sino toda España como país y el conjunto de Europa», asegura. Y esto es lo que han conseguido transmitir a la sociedad civil, sumando complicidades entre las patronales, universidades, cámaras de comercio y colegios profesionales, entre otros.

La presidenta de la Cambra de Comerç de Tarragona, Laura Roigé, ha ejercido un papel muy activo en este movimiento. «Tarragona tiene un papel clave. Somos el nudo entre el Corredor del Mediterrani y el eje del Ebro. Jugamos una posición geográfica estratégica que debe permitirnos un desarrollo logístico importante, que creará nuevas inversiones», asegura.

Coincide en que «estamos en un momento decisivo». Esta infraestructura es clave en el momento de plantearse el futuro del Port de Tarragona y la industria química. «Muchas inversiones vendrían a Tarragona pero no lo hacen porque no tienen una salida», argumenta.

El movimiento es inaudito. Nunca antes tantos representantes del tejido productivo y las patronales se habían unido para defender un objetivo común. Entre los actores está el presidente de Mercadona, Juan Roig, quien apuntaba hace unos días que esta infraestructura es clave para impulsar la España circular. 

El eje mediterráneo representa el 45% del PIB, el 50% de la población española, más del 50% de la exportación de bienes y el 63% del tráfico de mercancías portuarias. El presidente de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), Antón Valero, recuerda que el Corredor del Mediterrani «interconecta una de las zonas más activas de España».

El sector químico exporta 35.000 millones desde España e importa del orden de esta misma cifra, aunque en este caso se utiliza mayoritariamente el barco. «Europa es nuestro mercado lógico. Representa aproximadamente el 60% de nuestras exportaciones, por lo que todo lo que sea interconectar la Península es clave», describe el presidente de la patronal química española. Debe suponer un avance en materia de logística, con un transporte más rápido, más seguro y menos invasivo en cuanto a emisiones de CO2. «Multiplica las oportunidades», añade Valero.

La Química representa el 5% del PIB español. Este porcentaje llega al 10% cuando se habla de la industria del automóvil, que tiene en el arco mediterráneo algunas de sus principales factorías. La planta de Seat en Martorell, Nissan en la Zona Franca y Ford en Almussafes son algunos de sus principales activos, a los que hay que sumar la industria auxiliar. Algunas de estas empresas han tenido un papel activo durante los últimos años para conseguir desencallar esta inversión. Junto con el sector agrícola y el turismo han empujado para poner el proyecto en la agenda política. «El Corredor del Mediterrani es una infraestructura imprescindible que pone a España en el centro de Europa y viceversa», sentencia Valero.

Sobre el terreno las obras avanzan y el movimiento Quiero Corredor hace un control riguroso, con dos chequeos al año para comprobar el ritmo de ejecución. Serán la prueba del algodón que demostrará si los compromisos que anunció el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, se están llevando a cabo. El responsable de infraestructuras aseguró que en 2021 este gran eje vertebrador estará en servicio con las obras prácticamente finalizadas. Será un corredor «provisional» con algunos de los tramos en tercer carril, cuando el objetivo final es una doble plataforma con ancho internacional.

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