Mercados financieros, ¿en zona de peligro?

Estamos ante una de las mejores temporadas de resultados de la historia reciente

Miriam Fernández Jiménez

Whatsapp
Miriam Fernández Jiménez. Ibercaja Gestión

Miriam Fernández Jiménez. Ibercaja Gestión

Tras los fuertes flujos de entrada en fondos de renta variable en los últimos seis meses, el mes de abril pese a ser positivo arroja moderación. Asimismo, los indicadores de sentimiento y de sorpresas económicas se sitúan en pico. Si añadimos que los índices bursátiles están en máximos, tras una revalorización del 64% en euros desde los mínimos de 2020 (MSCI ACWI) y del 16% frente a cierre de 2019, junto a evidencias de sobrecompra técnica, es lógico preguntarse qué hacer llegados a este punto. Al fin y al cabo, la estacionalidad y la sombra del ‘sell in may and go away’ vuelven a hacer acto de presencia en un contexto de ganancias y flujos reorientados a la economía real. 

Si bien los argumentos citados no conducen inexorablemente a una corrección, sí colocan al mercado en una posición más vulnerable a un evento de decepción. La expansión del múltiplo de valoración queda fuera de juego y los focos se centran en el jugador principal: la solidez del crecimiento de beneficios. Para 2021 se espera un crecimiento del beneficio por acción del 30% a nivel global, un 40% en el índice europeo y un 30% en el índice americano, tras un 2020 de -14%, -9% y -30%, respectivamente. Para 2022 el crecimiento proyectado en ambas geografías ronda el 15%.

Las revisiones de beneficios continúan al alza en el epicentro de la temporada de publicación de resultados de primer trimestre en la que nos encontramos y en la cual las compañías están batiendo tanto en beneficio por acción como en ingresos. Se trata de una de las mejores temporadas de resultados de la historia reciente, tanto en Europa como en EEUU el crecimiento interanual de los beneficios ronda el +50%, gracias al efecto base y la mejora macroeconómica. Esta recuperación avala el alza en los programas de recompra de acciones, tal y como hemos visto en las publicaciones de Google y Apple, pero también en muchas empresas europeas. 

Para la continuidad del buen tono en beneficios se requiere un entorno económico de crecimiento. En este sentido, la Reserva Federal esta semana se mostró más positiva haciendo alusión a la recuperación en los indicadores de actividad económica y empleo y Biden proponía en el Congreso un nuevo paquete de estímulo por 1,8 trillones de dólares, que se suma al anuncio del reciente plan de infraestructuras para los próximos diez años.

Se conocía asimismo el dato de crecimiento de PIB real del primer trimestre en EEUU, un 6,4% en términos interanuales, donde el mayor contribuidor era el gasto en consumo, seguido del gasto empresarial en inversiones fijas, despuntando equipos de tecnología y software. Las estimaciones para el segundo trimestre son del +10%.  El crecimiento nos lleva al repunte en tipos de interés. Si bien la Fed en su última reunión adujo que el repunte de la inflación se debe a factores transitorios y que la política monetaria se mantendrá acomodaticia, a la vez que previamente el Banco Central Europeo aceleró su programa de compras PEPP, 2021 es un año de repunte de tipos. ¿Dónde refugiarnos en este contexto?

Si bien a corto plazo el mercado podría tomar un respiro debemos considerar que queda la segunda pata de la reapertura de las economías. Debido a la expectativa de tipos alcista y repunte de la actividad, un potencial trasvase de la renta fija a la renta variable favorecería a esta última categoría.

Dentro de la renta variable, Europa está infra ponderada en las carteras de inversión y se sitúa muy por detrás en la fase inicial de recuperación. La entrada en territorio positivo en el PIB de segundo trimestre, así como la mejora en indicadores macro adelantados, unido al cierre del gap en cuanto a vacunación y al empuje de los planes de recompra de acciones debería atraer el interés de los inversores.

Miriam Fernández Jiménez. Ibercaja Gestión.

Temas

Comentarios

Lea También