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‘Microvinos’ con aroma a Montsant

La bodega Josep Grau Viticultor, ubicada en Marçà,sacará en noviembre las primeras botellas de garnacha tinta elaboradas a través de microvinificaciones

Silvia Fornós

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El proyecto vitivinícola liderado por Josep Grau nació en el año 2003 fruto de su inquietud por el mundo del vino

El proyecto vitivinícola liderado por Josep Grau nació en el año 2003 fruto de su inquietud por el mundo del vino

Primero bróker y ahora viticultor. Josep Grau ha encontrado en la zona del Montsant la fuente de inspiración para expresarse a través del vino. Su proyecto personal y profesional es la bodega Josep Grau Viticultor, ubicada en Marçà (Priorat), bajo la Denominación de Origen Montsant. Gestiona 36 hectáreas de viñedos en diferentes zonas, donde cultiva garnacha blanca, garnacha tinta, samsó, cabernet sauvignon y syrah.

La producción anual de la bodega llega a las 140.000 botellas (de los vinos L´Efecte Volador, Vespres Vinyes Velles, Vespres Blanc, Regina y La Florens), de las que un 70% se exportan al extranjero. El proyecto vitivinícola nació en el año 2003 de la inquietud de Josep Grau por el mundo del vino después de haberse dedicado profesionalmente al sector de la banca de inversiones. «En los vinos buscamos reflejar la personalidad del Montsant», afirma el también enólogo. 

La diversidad de suelos de esta zona del Priorat le ha conquistado desde el principio. Razón para dar un paso más en busca de la excelencia a través de las microvinificaciones (método que permite reproducir a pequeña escala la elaboración de un vino) de garnacha tinta. «El objetivo es elaborar vinos exclusivamente de garnacha tinta procedente de diferentes municipios de la DO Montsant, con la idea de resaltar la diversidad de suelos de la denominación de origen», afirma el propietario de la bodega.

Su objetivo es resaltar la diversidad de suelos a través de la garnacha tinta

Él mismo busca parcelas excelentes para elaborar vinos extraordinarios. El proyecto empezó en la vendimia de 2016, cuando el enólogo ya le echó el ojo a parcelas de Capçanes, Marçà, Falset y la Serra d’Almos, y este año se ha ampliado con nuevas fincas, nuevos perfiles y nuevos vinos. De hecho, los primeros vinos de este proyecto saldrán al mercado el próximo mes de noviembre. Por el momento, una de las referencias ya tiene nombre: Territori. «Las microvinificaciones permiten acariciar en una botella el carácter de las diferentes parcelas, porque el Montsant es una zona muy amplia con características muy diferentes y peculiares, desde La Figuera hasta Marçà», destaca Josep Grau. 

Sutilidad y delicadeza 

Embotellar esta esencia requiere de cuidados especiales. Una de las características básicas es que los vinos de Josep Grau, de la DO Montsant, no se corrigen y son como se obtienen desde el viñedo. El enólogo destaca que «a través de las microvinificaciones observaremos cómo se comporta una misma varietal procedente de distintas zonas sin hacer ningún experimento enológico, simplemente observando su evolución». Él mismo explica que «la garnacha destaca por la sutilidad, la delicadeza y hay que tratarla como un varietal absolutamente sensible» y para el viticultor es «la variedad de uva más sensible del mundo». 

La bodega Josep Grau Viticultor destaca por transmitir en todos sus vinos una misma filosofía. El viticultor elabora los vinos con levaduras autóctonas y niveles mínimos de sulfuroso para garantizar la correcta protección del vino. «Las fermentaciones se realizan en barricas de entre 1.000 y 2.500 litros y después la crianza, de aproximadamente unos diez meses, tiene lugar en foudres de robles austro-alemanes», detalla Josep Grau. Un exclusivo proceso de elaboración que da lugar a una diferenciada producción de poco más de 5.000 botellas. 

En el proyecto de microvinficaciones Josep Grau piensa en disfrutar del vino de otra manera. «El consumidor cada vez busca vinos más fáciles de beber, donde la complejidad esté en la propia sutilidad del vino y cada varietal, y en el caso de las microvinificaciones el consumidor podrá apreciar y descubrir cuáles son las diferencias en los suelos del Montsant», detalla el propietario de la bodega.

Las uvas proceden de parcelas de Capçanes, Marçà, Falset y La Serra d'Almos

Añadas excepcionales que dan como resultado vinos excepcionales. De lo contrario, en opinión de Josep Grau, «si un año alguna de las fincas no cumple con los estándares de calidad no se elaborará el vino y se esperará a la siguiente añada». El proyecto no está cerrado, todo lo contrario. El enólogo asegura que «estamos dispuestos a desarrollar esta experiencia en otras varietales como la garnacha blanca y la cariñena». Y es que la bodega confía en la excelencia y la calidad del Montsant, que prueba la estima de Josep Grau por el territorio.

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