Economía Negocio de proximidad. Maggie Ann y Enrique Alfredo son el alma de La Creuera, en Horta, una tienda de regalos elaborados a mano. Textiles, cerámica o velas son algunos de sus artículos

«Nuestros productos son de artesanos de las Terres de l’Ebre y del Matarraña»

Contenido ofrecido por BBVA

Whatsapp
Maggie Ann y Enrique Alfredo Escudero, en La Creuera.

Maggie Ann y Enrique Alfredo Escudero, en La Creuera.

Maggie Ann y Enrique Alfredo Escudero son el alma de La Creuera (@lacreuera), que inauguraron en plena pandemia, en julio de 2020. La pareja se instaló en Horta de Sant Joan con su hijo tras pasar más de 15 años en Panamá, donde regentaba un hotel ecológico. Cuando llegaron a la Terra Alta como turistas, se enamoraron de la zona y escogieron un edificio con historia para su proyecto. Como su nombre indica, La Creuera hace referencia a un cruce de caminos. Antaño, el local fue una tienda de víveres llamada Casa d’en Ritó. «Nosotros vivimos ahora en esa casa, que cerró en los años 80. Nos gusta pensar que mantenemos una tradición en un lugar que anteriormente fue una tienda», manifiesta Enrique.

¿Cómo se inició el proyecto?

Cuando llegamos, vimos que se podían comprar productos locales comestibles como aceite, vino, miel o embutidos. Sin embargo, los únicos lugares en los que se podía adquirir artesanía era en las ferias. No había un sitio permanente. Además, nos pareció que tampoco había souvenirs de Horta, como camisetas o imanes.

¿Qué tipo de artesanía ofrecen?

Cestería, cerámica, joyería, textil o velas. En cuanto a estas últimas, tenemos al lado Arnes, conocido por su miel y su apicultura, donde hay una señora que es una maestra artesana. Nuestros productos son de artesanos de todas las Terres de l’Ebre y del Matarraña. Asimismo, también tenemos algunos vinos biodinámicos y naturales.

¿De qué bodegas?

De Bàrbara Forés, de Gandesa; de La Despeinada, de Bot o de la Venta De’ober, del Matarraña. Y cerveza artesana de la Factoria Ebre Wine.

¿La clientela es del pueblo o de fuera?

De ambos tipos. Con la pandemia ha habido, sobre todo, turismo del país. Es interesante porque si bien venía la gente que tenía una conexión familiar, a causa de la Covid nos visitaron muchos barceloneses que no pudieron hacer sus vacaciones en sus lugares habituales. Por primera vez nos escogieron y quedaron gratamente impresionados. Este año, por ejemplo, también llegaron bastantes franceses. En verano, puentes y fiestas, el pueblo se llena por completo.

¿Cuáles son los atractivos del entorno?

El paisaje de la Terra Alta es espectacular. Cuando vinimos por primera vez nos enamoramos de Horta y uno de los atractivos de la zona es que no está sobreexplotada, un balance que es importante mantener.

¿Qué es lo que más adquieren?

Un poco de todo. Los que llegan de fuera se quedan impresionados con lo que tenemos porque no se lo esperan. Pero lo que nos gusta mucho es que los vecinos compran en la tienda sus regalos. Nosotros nos sentimos integrados. Por ejemplo, en esta época abrimos solo los fines de semana, pero si alguna persona nos llama, abrimos la tienda para ella. Estamos a su disposición.

¿Con qué apoyos han contado para tirar adelante el proyecto?

No tuvimos que solicitar ningún préstamo, pero trabajamos con el BBVA, que son muy amables y atienden cualquier duda que tengamos. Con ellos tenemos el TPV, para las tarjetas de crédito y también la banca en línea, que es muy cómoda porque podemos pagar las facturas a los proveedores. Igualmente, la aplicación en el móvil es muy sencilla de utilizar.

Comentarios

Lea También