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Opinión: Ahora es el momento de proteger el ahorro

Artículo de opinión de Andrea Carreras-Candi, directora de EFPA España

Andrea Carreras-Candi

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Andrea Carreras-Candi

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Han pasado menos de dos meses desde que conocimos el primer caso de coronavirus en España, un mes antes en China, y en este tiempo los acontecimientos se han precipitado hasta encontrarnos en una situación inédita, por la magnitud de la crisis sanitaria a la que nos enfrentamos, que ha provocado una absoluta paralización de la actividad económica a nivel mundial. Sin duda, estamos en un momento difícil de afrontar para el conjunto de la sociedad, por lo delicado y lo inesperado, al final y al cabo nos enfrentamos a una realidad desconocida y sin antecedentes en la historia más reciente, al más puro estilo de las series distópicas que se han puesto tan de moda en los últimos años. 

Esta crisis sanitaria también ha propiciado una crisis económica, cuyas consecuencias todavía son complicadas de calibrar, desencadenado un verdadero shock de oferta, derivado de la falta de actividad económica, seguido de un shock de demanda, por la crisis de confianza que se genera en una situación tan excepcional como ésta. Obviamente, se ha desencadenado una reacción que provocó un desplome en los mercados, sin ir más lejos, el Ibex, en menos de un mes, se ha dejado en torno a un 30% de su capitalización…

En este escenario, donde el miedo y la desconfianza se apoderan de todo, los ahorradores particulares deben mantener la calma y ser pacientes, más que nunca, y consultar con su asesor financiero, antes de tomar cualquier decisión de inversión precipitada. Los gobiernos y otros organismos, como los bancos centrales, han tomado decisiones de gran calado, como la inyección de liquidez y la ampliación de paquetes de rescate, para tratar de recuperar la confianza de los inversores y paliar, en la medida de lo posible, las consecuencias de una crisis. En todo caso, cabe pensar que será una crisis estacional y no sistémica, como otras que hemos vivido en el último siglo, sin ir más lejos la crisis financiera de 2008, y que los mercados cuentan con margen para una paulatina recuperación. 

Esta crisis sanitaria ha propiciado una crisis económica, con consecuencias poco claras

Bajo estas premisas, es la hora de proteger el ahorro, teniendo en cuenta que las mejores estrategias de inversión siempre se planifican pensando en el largo plazo. Cuando el miedo se apodere de nosotros, existen algunos trucos que nos pueden ayudar a atemperar esos ánimos. Igual que no nos parece la mejor estrategia lanzamos a comprar, cuando el mercado está muy alto, cabe pensar que no tiene mucho sentido vender en los momentos más bajistas. De ahí que no sea lo más recomendable que nos obsesionemos revisando cada día nuestras posiciones en bolsa y en los fondos ligados directamente a la renta variable. 

Resulta natural que surjan dudas cuando un inversor particular ve como sus ahorros, canalizados a través de este tipo de productos, van menguando día tras día, pero no hay que olvidar que, con un horizonte temporal de 20 años, no se ha producido ningún periodo de la historia donde la Bolsa haya acumulado pérdidas. En el largo plazo, siempre se obtienen rentabilidades, no obstante, los ahorradores tienen que asumir que, en el escenario actual, estarán expuestos a una mayor volatilidad y que la obtención de rentabilidades grandes estará supeditada a asumir mayores riesgos. 

Ante la duda, consulte con su asesor financiero, él conoce todos los detalles que debemos tener en cuenta para atemperar los miedos y las emociones propias de una situación tan extraordinaria como la actual, donde tiene que convivir el componente emocional con el puramente técnico. Infórmese por diferentes vías, asesórese, no tome decisiones precipitadas y diversifique su cartera de inversión para evitar los riesgos y la necesidad de realizar cambios constantes en las carteras, que sí que provocan una caída de la rentabilidad. 

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