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Por qué el hidrógeno, por qué ahora, y por qué Tarragona

El hidrógeno, sus posibilidades como vector energético, y su potencial para transformar Tarragona, han irrumpido de forma notable en la actualidad en las últimas semanas

Juan Pedro Díaz

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Por qué el hidrógeno, por qué ahora, y por qué Tarragona

Por qué el hidrógeno, por qué ahora, y por qué Tarragona

El hidrógeno, sus posibilidades como vector energético, y su potencial para transformar Tarragona, han irrumpido de forma notable en la actualidad en las últimas semanas. ¿Por qué el hidrógeno? En primer lugar, porque es un elemento abundante, el más abundante del planeta, y posee un poder energético elevado: tres veces el del petróleo.

Además, en su combustión no produce CO2. Tampoco en su generación, si ésta se lleva a cabo a partir de energías renovables, en lo que se conoce como ‘hidrógeno verde’. De manera que, cuando se habla de la transición energética, el hidrógeno es la respuesta.

¿Y por qué ahora? De entrada, porque la regulación europea, de cara a los horizontes 2030 y 2050, establece la reducción progresiva de las emisiones de CO2, así que sabemos que, como muy tarde, la transición energética deberá haberse completado para entonces.

Pero, sobre todo, el momento es ahora por la oportunidad que ofrecen los fondos europeos para la reconstrucción: el modelo de financiación público-privada que plantean para apoyar, en los próximos tres años, proyectos encaminados a acelerar esa transición energética, supone un incentivo indudable.

Y, por último: ¿por qué Tarragona? Existen distintas razones muy repetidas últimamente, que tienen que ver sobre todo con la presencia del principal polo petroquímico del sur de Europa, pero también con el hecho de que es la segunda área metropolitana de Catalunya; que ya es referente en cuanto generación de energías renovables, en especial eólica; o que cuenta con uno de los principales puertos del Mediterráneo y con un potente tejido académico e investigador.

Por eso, porque es un proyecto clave para todo el territorio, porque no existe en el sur de Europa -y desde luego, tampoco en España ni en Catalunya- ninguna región que reúna tanto potencial, todos los agentes implicados se han unido en la Plataforma Hidrogen Verd Catalunya Sud, en un inédito ejercicio de unanimidad que manifiesta la importancia estratégica de la iniciativa.

Aprovechar la oportunidad de los fondos europeos permitirá a Tarragona poner en marcha su transformación ahora, y no fiarla a un futuro incierto. El proceso, como se ha dicho, es inevitable. Así que, aunque no se obtenga el apoyo europeo, la industria seguirá teniendo que acometerlo más adelante, y entonces por cuenta propia, si quiere mantener la actividad.

Por eso, no perder este tren es una de las claves para afianzar el futuro de la industria química en Tarragona. Aunque no la única. Otra de ellas sigue siendo, de manera incomprensible, la implementación de las redes cerradas de energía eléctrica, que acumula 12 años de retraso. Y un tercer factor, también incomprensible, es el déficit de infraestructuras, en especial el Corredor Mediterráneo, cuyo retraso en este caso es de décadas.

Para que las empresas apuesten, planifiquen y comprometan recursos a futuro en este territorio, los tres factores deben resolverse. Y en los tres casos es imprescindible la implicación decidida de las administraciones. Se trata simplemente de igualar las condiciones de competitividad con las que hace años que existen en el resto de Europa. Y, sobre todo, de hacerlo manera urgente, porque es ahora cuando se está planificando ese futuro y se están tomando las decisiones que lo configurarán.

Juan Pedro Díaz: Gerente de la AEQT.

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