Programación para todos

Desde Tarragona, Natasha Shavel imparte clases online personalizadas y en grupo de lenguajes Scratch y Python a niños a partir de los ocho años

Rafael Servent

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Natasha Shavel, fundadora de IT Taller. .Foto: Cedida

Natasha Shavel, fundadora de IT Taller. .Foto: Cedida

Para Natasha Shavel (46 años), «la programación ya es algo como el inglés: todo el mundo tiene que tener unos conocimientos básicos». Hacer accesibles esos fundamentos es a lo que se dedica Shavel desde hace dos años, a través de IT Taller, donde desde Tarragona (ciudad en la que reside con su familia desde hace ya cinco años) da clases de programación a niños y niñas a partir de los 8 años. Aunque empezó de manera presencial, hoy lo hace todo de forma remota, a través de videoconferencias con herramientas como Zoom o Skype.

Ingeniera informática, estuvo más de diez años trabajando como programadora en su Bielorrusia natal, para después trasladarse por motivos laborales con su familia hasta Alemania y, hace una década, hasta Galicia, más tarde Barcelona y finalmente Tarragona, donde dice que ha encontrado un lugar en el que quiere quedarse por mucho tiempo.
Los cambios de domicilio y la maternidad durante estos años la desconectaron de su carrera profesional como programadora. «Trabajé un año haciendo páginas web en una empresa, antes de dar a luz a mi hija. No era lo que realmente me gustaba, pero llevaba demasiados años fuera de la industria».

Hace dos años, decidió emprender su propio proyecto profesional vinculado al mundo de la programación, y se orientó a contribuir a esa alfabetización tecnológica que está convencida que va a marcar la diferencia en muchas futuras carreras profesionales. «La programación ya no es solo cosa de ingenieros informáticos», asegura. «Si quieres trabajar como biólogo -prosigue-, tendrás que aprender también algo de Phyton. O si trabajas en marketing, para hacer consultas en bases de datos, por ejemplo».

Scratch y Python son los dos lenguajes que imparte a la treintena de alumnos que tiene repartidos en seis grupos online. Scratch, un lenguaje de programación por bloques, de acceso libre e ideado por el Massachusetts Institute of Technology (MIT), está enfocado especialmente a niños y niñas entre los 8 y 12 años, mientras que la introducción  a Python, donde ya se llevan a cabo tareas de programación de código, lo recomienda esta ingeniera a partir de los 12 o 14 años, «aunque depende mucho del niño».

«La programación es como el inglés: todo el mundo tiene que tener un nivel básico»

Además de las clases online, que imparte tanto en castellano como en ruso (con algunos niños cuya lengua materna es este idioma), Natasha Shavel trabaja también con escuelas, donde sus cursos se imparten en forma de materia extraescolar. El confinamiento provocado por la pandemia, sin embargo, ha dejado estas colaboraciones en suspenso. Aunque no otros proyectos, como un concurso online de programación en el que participa como coorganizadora y que tiene su sede en Bielorrusia.

Una hora de clase semanal compartida en grupo -sea online (como ahora) o presencial-, cuesta 35 euros al mes. Shavel está en contra de «muchos de los talleres de programación de corta duración que intentan hacer cosas con mucho efecto pero con poco esfuerzo», porque «programar no es algo rápido: has de practicar mucho para aprender, y aplicarlo a diferentes problemas».

«Con un día a la semana -explica-, dos o tres años son suficientes para tener una buena base y conocer los conceptos. Pero tú no puedes aprender algo así en un mes, porque necesitas práctica, como cuando aprendes un idioma. La programación es lo mismo».

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