Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

¿Qué haría si recibiera 200 euros inesperados?

En contra del estereotipo cada vez más en desuso, apenas uno de cada cinco españoles se fundiría sin contemplaciones ese dinero; el resto, optaría por ahorrarlo, aunque no supiese darle un fin concreto

Rafael Servent

Whatsapp

Y de repente, nos llueven 200 euros inesperados. ¿Qué hacemos con ellos? Apenas uno de cada cinco españoles se los gastarían. El resto, los ahorraría. La mayoría de ellos, sin un fin concreto, simplemente por ahorrar. «La gente está muy de acuerdo en que todos deberíamos aprender a ahorrar: no creo que seamos gastones o dispendiosos».

Son las reflexiones de Elisa Chuliá, directora de Estudios Sociales de Funcas (Fundación de las Cajas de Ahorros), tras analizar algunos de los datos contenidos en una reciente encuesta llevada a cabo en el marco del ‘Programa Funcas de Estímulo de la Educación Financiera’.

En esta encuesta, centrada en los comportamientos del control de gastos regulares, cuando en lugar de unos ingresos extraordinarios puntuales se plantea la posibilidad de un incremento de los ingresos regulares en un 10%, la mayor parte de los entrevistados (un 64%) también apuesta por ahorrarlos, aunque casi uno de cada cinco señala que adaptaría su estilo de vida a la nueva situación económica.

La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) difundió recientemente los resultados de una encuesta sobre el control del gasto de los españoles, en el marco del ‘Programa Funcas de Estímulo de la Educación Financiera’, donde un 77% declaraba no gastar más de lo que gana.

La opción por invertir esos recursos adicionales en planes de pensiones o en algún producto similar es minoritaria. Sólo lo haría un 5%, por debajo de la opción de dedicar estos ingresos al ocio (7%) o a la compra de productos o servicios para el hogar (6%).

Más allá de esa buena predisposición para el ahorro, ¿controlamos nuestros gastos? La respuesta, en términos generales, es que sí. La mayoría lo hace de forma aproximada (58%), mientras que un tercio de la población lleva a cabo un control bastante estricto (34%) y apenas un 8% declara no controlarlos habitualmente.

El 77% de los encuestados declaró que raramente gasta más de lo que ingresa

Cultura financiera
Pero, como señala Elisa Chuliá, de Funcas, «no se puede equiparar control de gastos y cultura financiera. Controlar en qué te gastas el dinero es relativamente sencillo, es ajustar los gastos a los ingresos. Para mi sorpresa, tras realizar la encuesta, no había tanta gente que tirara de tarjeta de crédito. La gente que no puede permitírselo, no gasta. Otra cosa es la cultura financiera, que en España es escasa porque no ha habido un verdadero esfuerzo para educar a la sociedad en ello».

Jóvenes y mayores destacan entre quienes nunca o casi nunca gastan más de lo que disponen

Los datos de la encuesta son claros al respecto: el 77% de la población asegura que nunca o sólo infrecuentemente gasta más de lo que dispone y sólo una minoría actúa de forma contraria. Los jóvenes y los mayores se asemejan en este comportamiento y destacan entre quienes nunca o casi nunca gastan más de lo que disponen.

A estos resultados se le añaden otros más: cuanto más bajo es el nivel educativo, mayor es el porcentaje de quienes controlan estrictamente los gastos. Un 42% de quienes no tienen estudios de ESO lleva a cabo un control estricto de sus gastos, frente al 31% de quienes cuentan con estudios universitarios. Por edades, la proporción de quienes no suelen controlar los gastos es mayor entre los muy jóvenes (18 a 24 años) y entre los mayores de 60 años. En ambos casos, un 12%. El doble de quienes tienen entre 40 y 59 años, donde apenas el 6% de esta franja de población no acostumbra a controlar sus gastos.

Cuanto más bajo es el nivel educativo, mayor es el porcentaje de quienes controlan estrictamente sus gastos

En opinión de Elisa Chuliá, la diferencia entre el nivel de estudios y el control de gastos (a menor nivel formativo, mayor control del gasto) «está relacionada con la renta: controla más la gente que menos tiene, y esa gente que cobra menos dinero suele ser la que está menos educada formalmente». 

Jóvenes ahorradores
Las respuestas favorables al ahorro entre los jóvenes llaman sin duda también la atención. Cuatro de cada cinco entrevistados de entre 18 y 24 años contesta que ahorraría un ingreso extraordinario, mientras que sólo un 10% lo gastaría en un capricho. Es más, gastar más de lo que se ingresa es algo poco frecuente entre los que tienen menos de 30 años. El 70% de ellos afirma no hacerlo.

Apenas un 8% de la población asegura no controlar sus gastos de forma habitual

¿Amnesia selectiva?
La gran pregunta llega ahora con la consolidación de un cierto ciclo alcista en la economía. ¿Olvidaremos las lecciones aprendidas con la Gran Recesión y volverá a cogernos a contrapie la próxima crisis? «Yo confío en la capacidad de aprendizaje de la gente», razona Elisa Chuliá. «Creo que la gente sí ha aprendido: es más prudente; bien porque lo ha vivido, bien porque lo ha visto de cerca», prosigue. «¿Cuánto perdura el aprendizaje? Eso no lo sé. Se está reactivando la petición de préstamos, es cierto, pero también lo es que los bancos están siendo muy exigentes con los requisitos».

«El problema siempre es -concluye- que la gente se olvida. Cuando pasa un tiempo, te vas olvidando de lo más duro y te vas ilusionando con proyectos nuevos. Pero existen los ciclos económicos, y tras una expansión suele venir una contracción».

Temas

Comentarios

Lea También