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Repsol reducirá el humo y el ruido de sus antorchas

La sustitución de una turbina de vapor del cracker y del quemador de la antorcha son las principales inversiones de la parada programada

JOAN MORALES

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Los responsables del complejo de Tarragona, ante la antorcha. FOTO: Alba Mariné

Los responsables del complejo de Tarragona, ante la antorcha. FOTO: Alba Mariné

El Complejo Industrial de Repsol en Tarragona inició el pasado 1 de octubre una parada programada -en las plantas químicas de butadieno, poliolefinas y olefinas (cracker)- que ya ha llegado a su ecuador. El director del complejo, Josep Francesc Font, recordó ayer que «durante la parada se están realizando diferentes inversiones en seguridad, innovación tecnológica y medio ambiente. Además de trabajos de inspección, mantenimiento, reparación y limpieza de equipos».

El presupuesto total de esta parada programada es de 100 millones de euros y los trabajos que se están ejecutando tienen como objetivo garantizar la operatividad de las plantas, su eficiencia energética y competitividad durante el próximo ciclo de producción que, posiblemente, se alargará hasta 2027. En este sentido, Font comentó que «la anterior parada fue en 2013 y esta ha sido al cabo de seis años. Nuestro objetivo es intentar alargar el tiempo entre parada y parada para que la planta sea más fiable».

En total, durante esta parada se ejecutarán 151 proyectos de inversión, ya que «aprovechamos para ejecutar mejoras que hemos pensado y proyectado con tiempo», puntualiza el director del Complejo Industrial de Tarragona.

Teniendo en cuenta que una de las líneas de trabajo de la compañía, a la hora de programa estas inversiones, es la lucha contra el cambio climático y la reducción de la huella ambiental, algunos de estos trabajos destacan por el interés en reducir las emisiones de CO2.

El director del complejo industrial de Repsol en TGN, Josep F. Font, ayer en una de las antorchas. FOTO: Alba Mariné

Por ejemplo, destaca la sustitución de la turbina de vapor del cracker que acciona el compresor de propileno, por un nuevo modelo que incorpora las últimas mejoras tecnológicas para reducir el consumo de vapor. Esta acción permitirá mejorar sobre un 3% el índice de eficiencia energética del cracker, con un ahorro equivalente al consumo energético anual de más de 13.000 hogares o las emisiones de gases de efecto invernadero de Tarragona y Reus, durante dos meses cada año.

Mayor combustión sin humos

Otra de las importantes inversiones que se realizarán durante esta parada es la sustitución del ‘tip’ de la antorcha de olefinas (el quemador de la antorcha del cracker) y de la planta de polipropileno. El nuevo modelo que se instalará conseguirá incrementar en un 40% la capacidad de combustión sin generación de humos y en un 50% la eficiencia energética. También reducirá sensiblemente el impacto sonoro en los episodios de la antorcha.

La seguridad de los trabajadores que participan en la paradas una de las obsesiones de la empresa. Es por ello que Repsol ha desarrollado cursos de formación específica para los trabajadores de plantilla y de las empresas auxiliares que participan. Además de la formación ordinaria, se han impartido un total de 18.000 horas de formación extraordinaria en materia de seguridad.

Más de 2.300 personas, de 80 empresas externas, participan en la parada programada, además de entre 300 y 400 «de la casa», tal y como recordó ayer Font. Eso significa que «concentramos a mucha gente en poco tiempo». En cifras, eso se traduce en que hay puntas de trabajo en las que acceden al complejo de La Pobla de Mafumet hasta 3.000 trabajadores.

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