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"Sólo con un Power Point, o eres muy persuasivo o lo tienes difícil"

Entrevista a Christian Fernández, director de ICF Capital y autor de ‘Emprens o inverteixes?’, que acumula 20 inversiones en ‘startups’ y 80 millones levantados en rondas de financiación

Rafael Servent

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Christian Fernández, director de ICF Capital y autor del libro ‘Emprens o inverteixes?’ acumula la experiencia de 20 inversiones en startups, 11 desinversiones y cerca de 80 millones de euros levantados en rondas de inversión con fondos nacionales e internacionales. Cuenta que el principal error que puede cometer un inversor es «equivocarse con la gente del equipo». Pero es algo que tiene fácil remedio: «Se dará cuenta a los dos meses. Entonces es cuando has de ser capaz de decir: ‘no pongo un duro más, se ha acabado’. Has de ser capaz de poner un límite. Yo, todos los problemas que he tenido han sido por el equipo, por el CEO».

¿Hay una obsesión entre las startups por los inversores?
Depende del tipo de negocio. Por cada proyecto que crece vía inversores hay muchos más que no necesitan ninguno. Si quieres que sea escalable y grande, necesitas un inversor. Y es muy probable que necesites no sólo uno, sino muchos. Pero el 95% de los negocios en este país no necesitan inversor. Las startup, en cambio, sí lo necesitan.

"Todo depende de si tu producto es realmente rompedor, que tu modelo de negocio sea disruptivo" 

¿Y qué es una startup para usted?
Una empresa con un producto o modelo de negocio disruptivo, con un potencial de crecimiento muy elevado en poco tiempo.

¿Ha de ser tecnológica?
Internet te permite internacionalizar sin necesidad de tener una planta de producción en cada país. Ni siquiera una oficina, en muchos casos. Lo importante es contar con un modelo de negocio disruptivo.

Suele decirse mucho aquello de que «si no has conseguido convencer a tus familiares y amigos para que te presten 20.000 ó 30.000 euros, ¿por qué un Business Angel tendría que invertir en tu proyecto?»
Es cierto.

‘Family, Friends and Fools’ (familiares, amigos y locos). ¿Pero qué pasa si yo no tengo dinero, pero mi entorno tampoco? No es que no quieran. Simplemente, no hay.
Que salto al Business Angel directamente. Es algo que sucede. Todo depende de si tu producto es realmente rompedor. Aunque tienes que llevar algo. Como mínimo, los 3.000 euros para constituir la sociedad.

Que pongo en el banco para constituir y luego saco...
Que los dejo en el banco. Y con algo más. Al Business Angel le vas a vender el modelo, la idea... Sólo con un Power Point, o eres muy persuasivo o lo tienes difícil.

¿Prototipos, Mínimo Producto Viable...?
Eso. Una beta de Internet, una web... Hoy en día, tener una web para vender productos no cuesta mucho. Esta prueba no es muy cara.

"Hay también falsos Business Angels, directivos que se han quedado sin empleo y que lo que quieren es que los contrates"

¿Quiénes son hoy los Business Angels?
Son ejecutivos que se ganan bien la vida, que ya pasan de los cuarenta o los cincuenta años, que tienen cierto patrimonio, con inquietudes por la innovación, la tecnología... Aquí hay de todo: desde el que invierte 5.000 ó 10.000 euros al año en un crowdfunding o un crowdlending, hasta el prejubilado con mucho dinero, que le dedica 100.000 euritos, y a ver qué pasa. También hay gente, no muchos, que son falsos Business Angels.

¿Cómo?
Directivos que se han quedado sin empleo, y que te dicen «yo te pongo 5.000 euros, pero me contratas y me pagas 30.000 euros». ¿Qué es esto? Aunque son una minoría.

"El contacto con emprendedores da capacidad de innovación"

¿Por qué invierten estos Business Angels en startups?
Lo hacen como inversión alternativa. Hay diversas mentalidades: los que lo hacen por diversificación financiera pura y dura, por sentimiento de pertenencia a un proyecto, o para estar involucrados y poder aportar su experiencia a un grupo de jóvenes. El contacto con los emprendedores les da capacidad de innovación. Cuando te pones en contacto con gente muy preparada y un gran conocimiento tecnológico y de lo que está pasando en el mundo, puedes incorporar algo de eso a tu propia empresa.

¿Hay inversores que se aburren y quieren que les dejen jugar?
Eso, antes. Ahora yo diría que no tanto.

"Yo no invertiría en un chico de veinte años"

Otro básico es conocer el sector y el negocio en el que se invierte. ¿Cómo se puede conocer algo que es disruptivo?
Por eso algunos invierten conjuntamente, porque siempre hay alguien que conoce ese sector, o conoce a alguien que puede conocerlo bien. Y por eso es más fácil conseguir dinero para proyectos entendibles que para proyectos disruptivos. Una startup de alquiler de espacios de almacenaje, por ejemplo, la gente lo entiende.

¿Y es una inversión más segura?
Aquí, los Business Angels continúan invirtiendo en proyectos más ‘fáciles’, entre comillas. Pero la pregunta es: ¿Seremos capaces de crecer mucho?

¿Es obligatorio ser joven para montar una startup disruptiva?
Fue algo que estuvo de moda. Yo no invertiría en un chico de veinte años. Como mínimo, de treinta y pico y con unas cuantas guerras y cicatrices. Los emprendedores muy jóvenes pueden tener preparación técnica, pero no la capacidad emocional para crear un equipo.

¿Qué pasa al revés? ¿Se puede rechazar un Business Angel?
¡Por supuesto! O hay una química entre los dos, o tendremos problemas.

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