Economía ENTREVISTA

Sonia Mateo: "A una mujer se le adjudica más responsabilidad en el trabajo"

Es presidenta de la Associació d’Empresàries i Emprenedores de Tarragona (ADEE-BPW)

Núria Riu

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Sonia Mateo es presidenta de la Associació d’Empresàries i Emprenedores. FOTO: Alfredo González

Sonia Mateo es presidenta de la Associació d’Empresàries i Emprenedores. FOTO: Alfredo González

Sonia Mateo es desde el lunes la presidenta de la Associació de Dones Empresàries i Emprenedores de la provincia de Tarragona en sustitución de Laura Roigé. La entidad se fundó hace 25 años con el objetivo de amparar a las mujeres emprendedoras que, para sacar dinero del banco o pedir un crédito, necesitaban la firma de su marido. La entidad forma parte de la Business Professional Women (BPW), con voz y voto en la ONU.

¿Hay alguna ocasión en la que se haya sentido discriminada?
No, porque siempre he sido muy rebelde. Quizás el que más me discriminaba era mi padre, porque para él y los de su generación la mujer tenía que estar en casa cuidando a los hijos y limpiando. Esa lucha constante contra esto fue lo que me llevó a hacer una carrera de marketing internacional, cuando hace veinte años ni siquiera se sabía qué era. Quería tener mi trabajo, mi sueldo y mi libertad. 

Fue a la universidad cuando no era lo que se esperaba. 
De los cuatro hermanos, los dos varones, que tenían la consigna familiar de seguir con la empresa, no lo consiguieron ni estudiaron. Mientras que las mujeres, que éramos un poco el descarte en el sentido laboral, lo conseguimos y tenemos un perfil emprendedor innato.

¿Qué aptitudes tienen las mujeres cuando emprenden?
La visión de la vida es muy completa. Cuando la mujer no ejerce de emprendedora, hace de madre, de esposa o de tía. Es un ejercicio natural que te da la capacidad de poder hacer todas estas cosas a la vez. Esto te da una amplitud mental muy grande. El hombre emprendedor, emprende y punto. La mujer, por contra, se dedica a muchas otras cosas. Somos grandes resolvedoras de problemas a todo nivel y esto te da un poder de negociación y mediación en todos los sectores de la vida. 

Es madre. ¿Pensó que debería aparcar su carrera para seguir adelante?
Tuve una gran ventaja, ya que pude dejar de trabajar en el primer año y dedicarme a él. Nunca fue un impedimento, pero sí tenía muy claro que no quería tener otro. 

¿Cuándo empezó a formar parte de la Associació d’Empresàries i Emprenedores de Tarragona?
Hace diez años, cuando llegué.

¿Qué hacían?
Era un momento de auge económico y se notaban las ganas de las socias de hacer algo conjunto. Las necesidades y preocupaciones del día a día, que antes eran secundarias, ahora se han convertido en prioritarias. La empresaria de ahora tiene mucha necesidad de viajar, de ir a congresos y de formarse. 

¿Qué retos se ha fijado en este relevo generacional en la asociación? 
Tenemos retos interesantes después de esta crisis global y también el de acatar los diecisiete objetivos de Naciones Unidas sobre economía circular y sostenibilidad. Esto lo estamos incorporando ahora. 

Cuando se hace cualquier evento de carácter empresarial, aún siguen siendo mayoritarias las corbatas. 
Y en el pleno de las Cámaras de Comercio, los Ayuntamientos y las juntas de las grandes empresas. Esto es una realidad, la nueva presidenta de la Diputació es mujer, tenemos a una Christine Lagarde y ahora también una presidenta de la Comisión Europea. Son hitos. Lo que tienen que hacer es una carrera perfecta en sus puestos.

La mujer cuando ocupa un cargo siempre es juzgada por la perfección. Hay muchos hombres que no valen en sitios de responsabilidad. 
¿Tú crees?

¿No cree que una mujer tiene que esforzarse más para demostrar que vale?
Sí, pero más que esforzarse es que se le adjudica gratuitamente más responsabilidad. En parte también porque si está fuera siete días para ir a un congreso se dirá que es una mala madre. 

¿Cuando una mujer llega a un puesto directivo adopta actitudes masculinas?
Sí, lo veo mucho en los políticos. El tener poder creo que distorsiona la mente y las emociones. 

¿Qué opina de las listas cremallera y todas estas medidas «impuestas» para que la mujer tenga una representación?
Que se ha impuesto porque no se conseguía de otra manera. Lo que no va por ley y no nace por sentido común hay que imponerlo, y las listas cremallera me parecen bien siempre y cuando las personas que estén ocupen un puesto por su idoneidad. 

En los últimos dos años ha habido una eclosión del movimiento feminista. ¿Es un hecho natural, hay un cierto ‘postureo’...?
El abuso psicológico y el maltrato siempre ha existido, lo que pasa es que ahora se ha encontrado una plataforma que le da más visibilidad.

¿Se conseguirán cosas que hasta ahora no se han conseguido?
Es un cambio cíclico. Hemos tocado fondo y hay cosas que me dan miedo, porque pienso que hay determinados valores que están confundidos. La juventud y la adolescencia van un poco perdidas.   

Cada año los medios de comunicación llenamos páginas y páginas hablando del techo de cristal y de la brecha salarial, y cuando ha pasado el Día de la Mujer queda todo olvidado.
Lo que no está establecido por ley cae en un saco roto. El 22 de febrero es el Equal Pay Day, hace cinco años nadie sabía lo que era.

¿Habrá algún partido valiente dispuesto a cambiarlo?
De los de ahora, no. 

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