Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Tres generaciones haciendo 'carquinyolis'

Una pastelería, una fábrica y una heladería para ofrecer dulces artesanos, con el mismo amor de antes. Especialitats Cobo, en L’Espluga de Francolí, nunca deja de darle vueltas a la creatividad. Su última apuesta, las ‘carquitànies’

Alba Tudó

Whatsapp
Al fondo, y de izquierda a derecha, la saga de los Cobo: el abuelo Joan, su hijo Joan y su nieto David, en la fábrica de L’Espluga de Francolí. Foto: Alfredo González

Al fondo, y de izquierda a derecha, la saga de los Cobo: el abuelo Joan, su hijo Joan y su nieto David, en la fábrica de L’Espluga de Francolí. Foto: Alfredo González

La ‘carquitània’ debe su nombre a la fusión del ‘carquinyoli’ y la ‘catània’. El primero es un clásico conocido de la gastronomía catalana: una pasta seca con almendras que no falla como postre tradicional. La ‘catània’ es un dulce originario de Vilafranca del Penedès, consistente en almendras recubiertas de chocolate. Y la ‘carquitània’ es la última creación de Especialitats Cobo, en L’Espluga de Francolí: un pequeño trozo de ‘carquinyoli’ recubierto con chocolate da como resultado una ‘carquitània’.

Hace cuatro años de su creación. Pero muchos más de la creación de esta empresa familiar dedicada a la fabricación de galletas y dulces artesanos. Fundada en 1955 por Joan Cobo Coma tras abandonar el obrador de la pastelería de Lleida en el que trabajaba, poco a poco la empresa fue creciendo y ampliando instalaciones, hasta que en 1990 inauguraron la fábrica en la que se encuentran ahora.

A la ‘carquitània’ le han precedido vanos, Marylins... aunque su producto estrella sigue siendo el ‘carquinyoli’, en una familia de tres generaciones que lucha para hacer productos para gustar a los paladares más exigentes. A Joan Cobo se le unieron más tarde en el negocio su hijo (también Joan Cobo) y su nieto David Cobo (hijo), siempre en busca de nuevas propuestas. Y es que además de la fábrica, tienen una pastelería en L’Espluga con un obrador más pequeño: «Allí hacemos las monas, los turrones, las ‘carquitànies’... pequeñas producciones», explica el segundo de los Cobo.

Tarros con los distintos sabores de las 'carquitànies' que elabora la familia Cobo.

«Entre las dos empresas tenemos 17 trabajadores -prosigue-, somos casi todos de la familia». Y es que siempre han crecido poco a poco. Hace seis años abrieron una heladería en la plaza de L’Espluga. ¿Su producto estrella? Helados de ‘carquinyoli’. Otra iniciativa de la empresa es hacer visitas guiadas a grupos o escolares: «Tienen que reservar con antelación pero a veces también aprovechan para comprar», explica Joan Cobo.

Más ‘carquitànies’
La lista de productos únicos es larga. «Hemos hecho nuevas creaciones a lo largo de los años, por ejemplo el ‘pet de monja’, el ‘ametllat’ o las ‘cigarretes’», cuenta Joan Cobo. ¿Y por qué Marylins? Cuando tuvieron que registrar el nombre de estos vanos, el abuelo Cobo quería ponerles María en homenaje a su esposa, pero ya estaba registrado.

Fue entonces cuando se le ocurrió poner el nombre de ‘Marylin’, como la artista Marylin Monroe. Los Marylins, los barquillos y los cubanos los hacen manualmente en la fábrica. «Los hacemos uno a uno, siempre preservando la artesanía tal y como se hacía antes».

Nueve sabores distintos para sus 'carquitànies': clásico con chocolate, chocolate negro, fresa, mora, naranja, limón, coco, capuchino y after-eight

Después de cuatro años de ‘carquitànies’, explican que su acogida es buena. Tanto, que la familia ahora aumenta con nueve sabores distintos: la normal, chocolate negro, fresa, mora, naranja, limón, coco, capuchino y after-eight. «Por ahora queremos seguir innovando con la ‘carquitània’», expone David Cobo. Este año han hecho las tres variedades.

A partir de 3 euros se puede comprar alguno de sus productos. Por Navidad hacen hasta 40 variedades de turrones de autor de distintos sabores, mezclando el dulce y el salado. «Es una combinación que queda muy bien», afirma Joan Cobo (hijo).

Mercado catalán
Por ahora venden por todo el territorio catalán: «Hacemos el reparto de puerta a puerta», relata Joan, mientras su hijo David añade que «en la demarcación de Barcelona tenemos el mayor volumen de distribución».

Venden a todo tipo de establecimientos (restaurantes, comercios) y también por Internet. Aseguran que el servicio, la calidad y el trato son los tres secretos que hacen única la empresa. ¿Los retos que tienen ante sí? «Poder seguir adelante tal y cmo lo hacemos ahora, innovar y seguir manteniendo la plantilla», declara el padre.

Temas

Comentarios

Lea También