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Un trabajador temporal gasta un 23% más como fijo

Joven, con poca formación e hipotecado, es el perfil de quienes más ahorraron en la crisis pero más han gastado en la recuperación

JOSÉ M. CAMARERO

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Los trabajadores con menor nivel educativo contribuyeron al mayor ahorro igual que los universitarios. FOTO: EFE

Los trabajadores con menor nivel educativo contribuyeron al mayor ahorro igual que los universitarios. FOTO: EFE

Como en una montaña rusa financiera. Así es la situación en la que viven los ciudadanos con peores condiciones económicas, esto es, trabajadores temporales, con pocos estudios y, para rematar, muy endeudados en viviendas. Su nivel de gastos y ahorros cae fulminantemente en las etapas de recesión, como entre 2008 y 2013, y se dispara en cuanto vislumbran la recuperación, a partir de 2014.

En medio de todo ese comportamiento volátil se encuentra su situación laboral: el nivel de gasto de un trabajador temporal se dispara un 23% cuando su contrato se convierte en indefinido. Es la conclusión a la que ha llegado el Banco de España en su último análisis sobre la tasa de ahorro entre 2007 y 2016. El informe revela que ese trabajador temporal disminuye de forma cuantitativa sus gastos un 8% los meses antes de que se venza su contrato.

Es una actitud racional que se da en un mercado laboral como el español en el que los ajustes laborales en etapas de recesión «se concentran principalmente entre los trabajadores con empleo temporal». En esos hogares hay «más incertidumbre», señala el análisis, porque en cuanto se percatan de que pueden perder su trabajo «reducen su consumo», para después «aumentarlo cuando ese riesgo se mitiga».

La situación laboral determina todo el comportamiento de los españoles, en un mercado en el que la tasa de temporalidad se encuentra en el entorno del 25%.

Los hogares en los que el cabeza de familia tenía menos de 45 años en 2007 aportaron un 80% de los 9,5 puntos de subida de la tasa de ahorro acumulada entre ese año y 2013. Este colectivo tenía «una mayor exposición al riesgo de perder el empleo en la recesión, lo que podría explicar la reducción de sus gastos», indica el informe del supervisor.

En el caso de los ciudadanos con menor nivel educativo, estos contribuyeron al aumento de la tasa de ahorro durante la recesión casi en la misma medida que los universitarios. Sin embargo, a partir de 2014, con la llegada de la recuperación, su comportamiento se ha distanciado. Quienes tienen estudios superiores han aportado un 20% de la caída de la tasa de ahorro en la expansión económica y los de menor formación lo han hecho un 70%.

Además, el Banco de España observa que las decisiones de los propietarios endeudados «explican buena parte del aumento de la tasa de ahorro durante la recesión», puesto que se enfrentan a una serie de gastos fijos asociados al pago de su hipoteca.

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