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Una vendimia de alta calidad pero con menor producción

Algunas denominaciones de origen de la provincia coinciden en señalar que la recolecta de la uva de este año, que además ha sido prematura, se ha reducido hasta un 30% respecto a la cosecha de 2016

Sílvia Fornós

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Este año la recolección se ha adelantado entre diez y quince días respecto a la vendimia anterior. Se espera que en las próximas semanas acabe la cosecha en las denominaciones de origen. Foto: A.mariné

Este año la recolección se ha adelantado entre diez y quince días respecto a la vendimia anterior. Se espera que en las próximas semanas acabe la cosecha en las denominaciones de origen. Foto: A.mariné

La vendimia de este año encara la recta final. En las próximas semanas se dará por finalizada una campaña de recolecta caracterizada por una menor producción pero una alta calidad de las uvas. Algunas  denominaciones de origen de la provincia estiman pérdidas de producción de entre un 20 y un 30 por ciento, respecto a la vendimia del año anterior. La cifra final oscila entre ambos porcentajes en función del área vitivinícola.

La primera causa de esta disminución es que la recolección de la uva empezó antes de lo previsto. «La vendimia llegó antes de tiempo, lo que evidencia que el cambio climático es una realidad. Este año los efectos se han expresado de una forma más agresiva llegando a adelantar la vendimia hasta quince días respecto a los últimos años», destaca el presidente de la DO Terra Alta, Joan Arrufí. La climatología de los meses previos al inicio de la campaña también ha marcado la prematura recolecta. «La sequía sufrida y las olas de calor registradas en verano, especialmente durante el mes de junio, provocaron el avance de la vendimia», comenta Salustià Àlvarez, presidente de la DOQ Priorat.

vendimia, Celler Masroig
Imagen de la campaña de vendimia de este año en el Celler Masroig, en la comarca del Priorat. foto: alba mariné

Año tras año los payeses ‘suspiran’ mirando al cielo cuando se acerca la campaña de recolecta. Francesc Olivella, director de la DO Penedès, destaca que en el área de producción de la denominación de origen «las condiciones climatológicas son cada vez más extremas, es decir, dentro del período de sequía cada vez las temperaturas son más altas».

‘La vendimia empezó antes y es la evidencia de que el cambio climático es una realidad’
Joan Arrufí, DO Terra Alta

Un razonamiento que confirma el jefe de servicios técnicos de la DO Cava, Francisco González. «En la denominación de origen la producción de uvas aptas para la elaboración del cava será un 10% inferior, a razón del cambio climático que se manifiesta en la viticultura con golpes climáticos», explica y añade que «las temperaturas elevadas han añadido estrés hídrico a muchos viñedos, un hecho que se ha traducido en una disminución del tamaño de la uva y en consecuencia también del peso». A la inquietud por la disminución de la producción, se le suma la preocupación por los precios que finalmente paguen las empresas compradoras de uvas y de vino catalanas, teniendo en cuenta la menor cantidad de producto de esta campaña. «En coherencia con la ley de la oferta y la demanda los precios deberían ser más altos, es decir, la retracción de la oferta debería suponer un incremento de los precios de la uva», señala Anton Castellà, secretario de la DO Catalunya.

Alta calidad
La lectura positiva es que la merma en la producción no ha condicionado la calidad de las uvas. Los representantes de las denominaciones de origen coinciden en señalar la óptima calidad del fruto y que sirve para augurar, desde la DO Catalunya, que «los vinos tendrán un grado alcohólico medio alto y serán equilibrados en cuanto acidez». 

‘En coherencia con la ley de la oferta y la demanda el precio de la uva debería ser más alto’
Anton Castellà, DO Catalunya


La sequía también ha traído consigo la inexistente presencia, en la mayoría de superficies de cultivo, de enfermedades fúngicas (producidas por hongos). «Esta circunstancia ha hecho que las uvas estén sanas. Al fin y al cabo, la calidad es más importante que la cantidad», detalla la presidenta de la DO Conca de Barberà, Mariona Rendé. La calidad se impone a la cantidad. La gerente de la DO Tarragona, Àngels Collado, destaca que  «aplicar los conocimientos de la agronomía es lo único que puede salvar en los próximos años la calidad de la producción, es decir, los payeses deben cultivar la uva pensando en la calidad y no en la cantidad». Por último, la presidenta de la DO Montsant, Pilar Just, coincide en señalar que «desde siempre los viticultores han tenido claro que para hacer un buen vino es imprescindible cosechar una buena uva». 

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