Los centros de investigación, la base

Las comarcas tarraconenses, con el polo petroquímico, son el ecosistema perfecto

29 marzo 2021 09:51 | Actualizado a 29 marzo 2021 09:53
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El polo petroquímico de Tarragona es el ecosistema perfecto para el desarrollo de centros de investigación, cuyos proyectos y desarrollos acaban siendo de gran interés para el sector químico y con repercusión tan a nivel local como también internacional. Destaca la labor desempeñada desde centros de referencia como Eurecat Centre Tecnològic, y el Institut Català d’Investigació Química (ICIQ), ambos ubicados en el Campus Sescelades de la URV, y la misma Universitat Rovira i Virgili (URV).

«La colaboración y las sinergias son esenciales. Si no, no tiene sentido existir», subraya Ricard Garcia, director de la Unitat Tecnològica Química de Eurecat. Señala que los centros de investigación, lejos de ‘invadir’ el papel de las universidades, «las hacemos crecer».

Desde el Institut Català d’Investigació Química (ICIQ), Lorena Tomás, directora del Departament de Projectes; y Frederic Ratel, responsable de Propietat Industrial, subrayan que el objetivo principal del ICIQ es «generar conocimiento, formación y tryning de futuros investigadores. Cada vez estarán más demandados y no se buscan perfiles tan especializados, sino multidisciplinares».

De la investigación surgen proyectos con aplicaciones que, en un futuro, pueden tener gran impacto en los procesos productivos de las empresas, pero también en la salud y la sostenibilidad del planeta. 

Es el caso de A-Leaf, proyecto europeo coordinado por el ICIQ que, tras cuatro años de investigación, encara ahora la recta final. El objetivo era reproducir la fotosíntesis de forma artificial, y se ha conseguido, se ha creado un dispositivo capaz de captar el dióxido de carbono, reaccionarlo con agua y generar combustible. El proyecto Licrox, también liderado por ICIQ, explora este campo, «pero con un producto final que es distinto», puntualizan ambos investigadores. La finalidad final es la misma: «Valorizar el CO2».

Por su lado, en la Unitat Tecnològica Química de Eurecat trabajan unas 18 personas. «Nuestra misión es hacer de puente, que la investigación básica llegue como tecnología aplicada a empresas», comenta el director de la unidad, Ricard Garcia. Entre manos tienen a más de una veintena de proyectos de tres ámbitos: tecnología de membranas y encapsulación, química de polímeros y nuevos métodos sintéticos y catalíticos. El proyecto SunCoChem es de los más destacados liderados por Eurecat, basado en la captación de CO2 y, con agua y luz solar, obtener productos químicos.

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