Sociedad
Los retos virales más asquerosos: de comer detergente a lanzar excrementos en piscinas
Algunas de estas acciones pueden acarrear sanciones administrativas o, incluso, penales

Una piscina en una imagen de archivo.
Las redes sociales han demostrado ser una fuente inagotable de modas y tendencias, muchas de ellas inofensivas. Sin embargo, en los últimos años también han proliferado los llamados retos virales que, lejos de ser divertidos, ponen en riesgo la salud pública y la convivencia. El último ejemplo ha generado indignación en Tarragona: jóvenes arrojando excrementos a piscinas comunitarias y privadas.
El incidente, denunciado por varios vecinos, no es un caso aislado. Expertos en comportamiento juvenil y uso de redes advierten que este tipo de prácticas se suman a una larga lista de retos insalubres o peligrosos. Entre los más recordados figuran el Tide Pod Challenge, que consistía en comer cápsulas de detergente, el Cinnamon Challenge, donde se intentaba tragar una cucharada de canela en polvo con riesgo de atragantamiento, o el Skullbreaker Challenge, que provocó numerosas lesiones por caídas.
En el caso de las piscinas, las consecuencias van más allá del mal gusto: la presencia de excrementos obliga a vaciar y desinfectar el agua, generando costes económicos y molestias a los usuarios. Además, existe un riesgo sanitario, ya que las heces pueden transmitir infecciones y otras enfermedades.
Las autoridades recuerdan que estas conductas pueden acarrear sanciones administrativas, e incluso penales, si se considera que atentan contra la salud pública. Desde los Mossos d’Esquadra se hace un llamamiento a las familias para que vigilen la actividad online de sus hijos y fomenten un uso responsable de las redes.
Mientras tanto, expertos en comunicación digital subrayan la importancia de contrarrestar estas prácticas con campañas de sensibilización y ejemplos positivos de retos solidarios o deportivos, que también consiguen gran difusión sin poner en riesgo a nadie.