«Vinimos aquí para estar tranquilos y esto se ha convertido en un sinvivir»

Residentes de los pisos tutelados de Vitabitat en Salou denuncian la mala gestión y la falta de mantenimiento y servicios en el edificio, que está destinado a personas mayores de 55 años

28 marzo 2023 22:06 | Actualizado a 29 marzo 2023 07:00
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Un lugar donde vivir a partir de los 55 años de forma independiente, pero con una serie de servicios, espacios comunes y comodidades pensados especialmente para las personas mayores. Ese es el concepto de los pisos tutelados de Vitabitat, en Salou, que se levantaron en 2009 junto a la residencia de mayores. Ahora, un grupo de vecinos denuncia la situación que llevan viviendo desde hace tiempo, con una falta de mantenimiento y de servicios que les ha obligado a coger las riendas de la gestión de la comunidad de forma temporal.

El Ayuntamiento otorgó en 2006 la concesión para construir la residencia de ancianos. Como contraprestación, la empresa que ganase el concurso público, que fue Reus Salut i Benestar, iba a construir y gestionar un edificio anexo de pisos para personas mayores de 55 años. En 2018, la concesión –que engloba ambos espacios– pasó a manos de Healthcare Activos, una multinacional que se dedica a invertir en activos inmobiliarios relacionados con la asistencia sanitaria.

Con la llegada de Healthcare Activos se destapó, según explican algunos de los titulares de las viviendas tuteladas, «la mala gestión y administración que venía haciendo la anterior concesionaria». Así, en una reunión a finales de 2020, la empresa anunció una derrama de 72.000 euros para pagar unas deudas de suministro eléctrico. «Todos habíamos pagado nuestras cuotas comunitarias de consumos, pero parece ser que este dinero lo habían destinado a pagar otras facturas», señalan. El acta de aquella reunión está impugnada en los juzgados y pendiente de juicio.

Asimismo, se quejan de que la nueva empresa «nunca ha querido asumir sus obligaciones. Todos los gastos de conservación y mantenimiento los hemos abonado completamente los titulares, a pesar de que la concesionaria tiene la mayoría de coeficiente de la comunidad». Denuncian, además, que por el deficiente mantenimiento de las instalaciones han padecido continuas averías de servicios básicos como la climatización o la caldera, entre otros.

Algunos de ellos llevan en los pisos desde hace 14 años y aseguran sentirse estafados. En los últimos meses, han pedido de forma reiterada al consistorio que tome medidas correctivas con la empresa, ya que se sienten desamparados. «Vinimos aquí para vivir tranquilos. No somos gente rica, la mayoría vendimos los pisos donde vivíamos para venir aquí. Nos vendieron humo y se ha convertido en un problema y en un sinvivir», explica una de ellas. Los residentes critican también la falta de control que ha habido todos estos años por parte del consistorio.

Ahora, y a raíz de una operación societaria de fusión entre dos de las sociedades de la empresa, el Ayuntamiento de Salou quiere rescindir la concesión –que tiene una vigencia de 75 años– y buscar una nueva compañía que asuma la gestión de ambos equipamientos.

El edificio cuenta con 77 apartamentos y la mayoría de ellos fueron comprados por los vecinos. La concesión establecía servicios asistenciales obligatorios como disponer de una enfermera, médico, director, recepcionista y servicios de informática, mantenimiento o vigilancia, incluidos en la cuota de la comunidad (unos 450 euros al mes). La empresa debía contratar estos servicios, pero ahora son los propios vecinos los que se encargan de gestionarlos temporalmente. La media de edad de los vecinos del edificio ronda los 80 años.

Quejas por el restaurante

Otro de los focos que centra el malestar de los residentes es el restaurante que se encuentra en los bajos del edificio. De acuerdo con las cláusulas de la concesión, este establecimiento debe servir para dar servicio a los residentes, aunque también puede recibir clientes del exterior. Entre las obligaciones del establecimiento están ofrecer menús y precios adecuados a las personas mayores así como un servicio de comida a domicilio para las personas que viven en el edificio y que lo soliciten. Algo que denuncian que no se está cumpliendo.

De hecho, los vecinos han remitido varias denuncias al consistorio por los problemas que les está ocasionando el nuevo arrendatario del restaurante, que entró en julio de 2022. «Le han hecho un contrato como si fuera un local de zona de ocio y funciona como un bar de copas. Puede cerrar más tarde de las 3 de la madrugada. Tenemos ruidos, peleas... Hay gente que se ha tenido que ir de sus pisos», lamentan.

El Ayuntamiento quiere rescindir la actual concesión

El pleno que se celebra hoy en el Ayuntamiento de Salou aprobará la extinción de la concesión de la residencia de mayores, el centro sociosanitario y los pisos tutelados, que está en manos de Healthcare Activos. Fuentes municipales han detallado al Diari que esta medida es consecuencia de una fusión entre dos sociedades distintas de la empresa matriz, en una operación que se hizo «sin haber solicitado la correspondiente y preceptiva autorización» al consistorio. Se trata, apuntan, de abrir un expediente de extinción del contrato, «sin que eso suponga la interrupción de la concesión». Una vez finalice la tramitación, se podrá licitar una nueva concesión para buscar otra empresa que preste estos servicios.

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