Las piezas del Alzheimer

Día Mundial. Ser activo mental y físicamente contribuye a prevenir la aparición de enfermedades neurodegenerativas

| Actualizado a 21 septiembre 2022 16:22
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«Es una enfermedad neurodegenerativa, la más frecuente de todas, que provoca un deterioro cognitivo. En fases iniciales, se manifiesta con una pérdida de memoria y después aparecen problemas de lenguaje, de orientación espacial, de coordinación, de razonamiento, problemas de comportamiento -en forma de agresividad o pasividad-. El deterioro es progresivo hasta que en fases más avanzadas el paciente pierde la capacidad de entendimiento, de comunicarse, de expresarse...».

Con estas palabras, el jefe clínico de Neurología del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, Nicolau Ortiz Castellón, describe qué es la enfermedad de Alzheimer, ya que hoy se conmemora el Día Mundial, y que afecta a unas 800.000 personas en España, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Síntomas

En cuanto a la aparición de los primeros síntomas, la edad oscila entre los 65 y 70 años, aunque también hay diagnósticos más precoces y otros más tardíos. «A esta edad, son pacientes incapaces de recordar hechos muy recientes, es decir, tienen dificultades para fijar recuerdos nuevos en la memoria; también empiezan a perder la capacidad de reconocer el parentesco familiar, así como de razonamiento abstracto, es decir, no son capaces de deducir que una pera y una manzana son frutas», explica el jefe clínico de Neurología del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, quien añade que «desde el inicio de los síntomas hasta la fase final transcurren entre nueve y diez años».

Personas afectadas
Unas 800.000 personas padecen actualmente Alzheimer en España, según la Sociedad Española de Neurología.

A día de hoy la causa de la enfermedad de Alzheimer se desconoce, si bien el Dr. Nicolau Ortiz Castellón señala que es multifactorial. «Parece ser que, por un lado, existe una base genética y, por otro lado, también ambiental. La conjunción de ambas provoca que determinadas proteínas del cerebro que deberían eliminarse, acaben acumulándose, lo que conlleva una mayor degeneración de las células y la consecuente inflamación del cerebro», describe el especialista, quien resalta que «es un círculo vicioso que conlleva una pérdida de la función neuronal como consecuencia del deterioro de las células gliales que son las que intervienen en el procesamiento de la información cerebral».

Aunque la causa de la enfermedad no se conoce con exactitud, en opinión del especialista se diagnostican la mayoría de casos. «Es una enfermedad que llama mucho la atención en fases iniciales y, por ello, ante los primeros síntomas, los familiares acuden al médico de familia», explica.

Unas circunstancias que difieren de la conciencia sobre la enfermedad de los pacientes diagnosticados, ya que «como consecuencia de la enfermedad neurodegenerativa, no son completamente conscientes de que además de los problemas de memoria, no saben vestirse, afeitarse o la hora que es del día, un hecho que se conoce como anosognosia, es decir, no tienen la capacidad de darse cuenta de los problemas que tienen», explica el Dr. Nicolau Ortiz Castellón.

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El jefe clínico de Neurología del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, el Dr. Nicolau Ortiz Castellón. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Diagnóstico precoz

Partiendo de la base que, hoy en día, no existe un tratamiento que frene el curso de la enfermedad de Alzheimer, y mucho menos que la cure, «solo en Estados Unidos existe un fármaco aprobado que enlentece el curso de la enfermedad, aunque todavía son necesarios más estudios científicos para verificar su eficacia», la detección precoz es relevante en tanto que, según explica el Dr. Ortiz Castellón, «contribuye a que las familias tengan un diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer, puedan plantearse el futuro, las soluciones que existen y pedir la ayuda que necesiten; así son sabedores de que la persona no está enferma porque quiere, sino que no puede hacer nada para evitarlo».

Tratamientos

En cuanto a fármacos, el jefe clínico de Neurología del Hospital Universitari Sant Joan de Reus explica que «hay una serie de tratamientos farmacológicos orales que intervienen en las funciones de determinados neurotransmisores del sistema nervioso, mejorando la conexión entre las neuronas».

Él mismo detalla que «hasta la mitad de los pacientes puede notar que su memoria mejora sensiblemente, así como también los problemas de comportamiento».

Paralelamente, existen terapias cognitivas. «En cualquier persona que, a lo largo de su vida, ha sido activa mental y físicamente, la aparición de la enfermedad de Alzheimer y de otras enfermedades neurodegenerativas se retrasa, por lo que ejercitar el cerebro con el apoyo de psicólogos es beneficioso en fases moderadamente iniciales», detalla el especialista.

En cuanto a comorbilidades de la enfermedad, él mismo hace hincapié en que «en fases avanzadas, existe riesgo de infecciones asociadas, por lo que el fallecimiento de los pacientes con enfermedad de Alzheimer no es por la degeneración cerebral, sino por complicaciones infecciosas, por ejemplo como consecuencia de estar inmovilizados o de traumatismos craneales porque tienen caídas con más frecuencia».

Investigación

Por último, cuanto a las perspectivas de futuro, la investigación es clave «para hallar un tratamiento, por lo que la enfermedad de Alzheimer es una de las enfermedades neurológicas en la que más recursos se invierten para hallar la causa y de esta manera intentar hallar la forma o formas de frenar el avance o de curarla».

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