El huevo o la gallina

OPINIÓN. Sin duda la industria química y el turismo son los dos grandes motores económicos de nuestro territorio. Esta dualidad, tan extraordinaria por su rareza, es también patente en el Port de Tarragona.

07 junio 2023 17:42 | Actualizado a 07 junio 2023 17:45
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Sin duda la industria química y el turismo son los dos grandes motores económicos de nuestro territorio. Esta dualidad, tan extraordinaria por su rareza, es también patente en el Port de Tarragona. Infraestructura clave como vía de entrada de las principales materias primas de la industria petroquímica, que le han aupado a ocupar una posición relevante de nuestro sistema portuario, ha incorporado también en los últimos años un creciente número de cruceristas y alberga una de las principales marinas de mega yates del Mediterráneo.

Vivimos una época de cambios, o como algunos dicen, un cambio de época, en los que las infraestructuras logísticas cobran cada vez mayor relevancia. Las inestabilidades geopolíticas, el coste de la energía y los procesos de deslocalización y relocalización de las grandes corporaciones hacen que los flujos logísticos de los distintos productos sean mucho más cambiantes que en el pasado. Disponer de infraestructuras capaces y flexibles es clave a la hora de poder aprovechar los vaivenes del mercado. Los operadores logísticos lo sabemos, y el Port de Tarragona también.

Cuando hablamos de infraestructuras, a menudo se utiliza la frase que da título a este artículo: ¿es primero la necesidad y luego viene la infraestructura, o es la infraestructura la que puede generar de alguna manera la necesidad? En base a nuestra experiencia, en bastantes ocasiones ocurre lo segundo, porque los plazos de construcción obligan a anticiparse a las demandas del mercado. El Port de Tarragona se ha adelantado a las necesidades del mercado en repetidas ocasiones, y nos encontramos ahora en un momento en el que volverlo a hacer determinará el éxito.

La transición energética está en boca de todos: hidrógeno, captura de carbono, metanol circular, aceites de pirólisis obtenido del reciclado de plástico, ecocombustibles, biocombustibles, almacenamiento de energía, etc. Todos estos nuevos productos y flujos logísticos van a requerir de nuevas infraestructuras. En algunos casos podemos pensar en reconvertir infraestructuras existentes, pero en la mayoría se precisa 0n nuevas infraestructuras, que permitan la convivencia y la transición de las energías verdes, aún en desarrollo, y las grises, que nos permiten mantener el crecimiento económico y la economía del bienestar.

En un Port en el que el 80% de los tráficos son productos energéticos, necesitamos una estrategia a largo plazo que garantice la posibilidad de desarrollar proyectos relacionados con las nuevas energías. Porque el momento de empezar a invertir es ahora, si queremos tener un papel relevante en el nuevo mapa logístico que se está conformando. Porque la alternativa es discutir sobre si es primero el huevo o la gallina.

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