Cinco centros educativos de Reus mejorarán su eficiencia energética con 2,4 millones de euros de los Next Generation

La Escola Marià Fortuny, el Institut d’Horticultura i Jardineria, el Gaudí, el Lluís Doménech i Montaner y el Josep Tapiró rehabilitarán la envolvente térmica para un mayor ahorro

28 septiembre 2022 20:16 | Actualizado a 29 septiembre 2022 07:00
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Cinco centros educativos de Reus mejorarán su eficiencia energética gracias a la inyección de 2,4 millones de euros de los fondos europeos Next Generation. Así lo anunció hace unas semanas el conseller de Economia i Hisenda de la Generalitat de Catalunya, Jaume Giró, quien expuso que invertirán 32,2 millones de euros en total en el Camp de Tarragona y en las Terres de l’Ebre con el instrumento REACT-UE, de los fondos Next Generation EU. Estos fondos contribuirán a llevar a cabo actuaciones de reforma en centros educativos y en los de asistencia primaria.

La finalidad en el caso de los equipamientos educativos es mejorar la eficiencia energética para tener la climatización adecuada a un precio más razonable y sostenible, pero algunas obras contemplan también la ampliación y la reforma de la infraestructura de los centros educativos.

Por el momento, los que han sido seleccionados en la capital del Baix Camp –una escuela y cuatro institutos– acogerán, próximamente, reuniones o lo han hecho ya en las que se les concretará en qué consistirán las actuaciones. Cada centro acogerá obras que trabajarán sobre la envolvente térmica, para fomentar así el ahorro.

La Escola Marià Fortuny es la que dispone de una partida mayor, 105.000 euros, pues se incluyen cierres de madera; le sigue el Institut d’Horticultura i Jardineria con 568.094,64 euros; el Institut Lluís Domenech i Montaner, con 568.081,47 euros; el Institut Gaudí, con 568.068,30 euros; y el Institut Tapiró, con 568.055,13 euros.

Concienciar en el aula

Los centros educativos acogen haber sido seleccionados por la Generalitat con agrado, todo lo que contribuya a ahorrar energía, ayuda «y más ahora», comentan escuela e institutos. Estos se marcan objetivos en un panorama global en el que el desarrollo sostenible y vivir de forma más consciente está a la orden del día, en la mayoría de los ámbitos de la vida. La Escola Marià Fortuny es el equipamiento que acoge, como decíamos, la mayor cantidad de inversión para arreglar los cierres externos y su directora, Núria Sabaté, expresa que «nosotros nos reunimos con arquitectos del departamento y los que se encargarían de la ejecución de las obras, este verano».

Sabaté expresa que ya saben cómo se distribuirá el calendario a grandes rasgos: «Las obras están previstas para el próximo verano y actuarán en los cierres de madera de las ventanas exteriores, que es una buena medida de ahorro». La directora de la escuela rememora que en otoño y en invierno entra aire frío a través de las ventanas, que no están herméticamente selladas y parte de estas son «de aluminio, muy antiguas». En su caso, el centro ya contaba con «media parte del conjunto de ventanas hecha». Se realizaron unas obras antes de ella que asumiera la dirección, con lo que «la otra mitad es la que se tratará ahora», afirma.

La directora del Institut Josep Tapiró, Isabel Àvila, recuerda, por su parte, que habrá que ponerse en serio con determinadas prácticas sostenibles de aquí a unos años y que en el aula trabajan la concienciación de todo lo sostenible. «Prevemos reunirnos pronto con personal de la Generalitat, tal vez esta semana; todo el equipo docente y el alumnado somos conscientes de que hay gestos que fomentan el ahorro; estas obras serán algo útil y práctico», declara. Las futuras intervenciones «mejorarán las cosas, creemos que se notarán en el consumo, y más con la subida de precio de la luz; es más importante que nunca actuar, pues tenemos cierres de aluminio de otra época», detalla Àvila.

Aprovechar el agua y el sol

El director del Institut d’Horticultura i Jardineria, Raimon Martí, añade que, «evidentemente, es algo positivo haber sido escogido como centro educativo en el que intervenir en materia de ahorro energético». Dentro de poco, completa, se reunirán con representantes del ámbito de la Generalitat, al igual que apuntaba Àvila, para saber en «qué acciones se traducirán las aportaciones de los fondos europeos», expresa el director.

Con ello, señala que, como instituto, llevan a cabo iniciativas que evitan desperdiciar recursos, como el agua. «Hay una iniciativa en la que, a través de las nuevas tecnologías, medimos el uso del agua para no usar de más en cultivos y jardines», informa Martí.

El director del Institut d’Horticultura i Jardineria dice que aprovechan la luz solar, además, con placas solares. «Son unas placas diferentes a las habituales, generan energía que usamos para gestionar el consumo del riego, para que sea más autónomo», aclara.

El concejal de Educació del Ayuntamiento de la ciudad, Daniel Recasens, apunta aus vez que, desde el Ayuntamiento de Reus, valoran positivamente estas inversiones por parte de la Generalitat, que permitirán «mejorar la adecuación a criterios de sostenibilidad y de eficiencia energética» de cuatro institutos y una escuela de la ciudad. Se trata, prosigue el concejal, de una inversión de unas «cantidades importantes» que incide en «arreglos muy necesarios», como en la Escola Marià Fortuny, «con la modificación de cierres y ventanas», completa.

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