Más calles peatonales o reordenar el tráfico, medidas para reducir el ruido en Reus

Actualmente los esfuerzos se centran en la transformación del arrabal de Santa Anna, que estará restringido a la circulación, pero a la vez la medida genera problemas en calles vecinas

| Actualizado a 19 noviembre 2022 23:33
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Hace ya un año que Reus aprobó la nueva Ordenanza de Ruidos y Vibraciones, que actualiza el anterior texto, de 1999. Se apuesta por una ciudad más silenciosa y el tráfico se levanta como principal foco de ruido en las calles. Pero hasta el momento, ¿cómo ha avanzado Reus en la disminución de la contaminación acústica? Como detallan fuentes municipales consultadas, medidas como la reordenación del tráfico o la transformación de calles en plataforma única y peatonales son algunas de las acciones que se enmarcan en esta búsqueda de una ciudad menos ruidosa. Aunque tampoco son las únicas que van en esta dirección. También se trabaja, por ejemplo, en los problemas de ruidos generados en actividades de ocio, con controles por parte de Guàrdia Urbana, o el requerimiento de limitadores de potencia en fiestas al aire libre.

No obstante, «el foco principal es el ruido del tráfico», se subraya, y es aquí donde se están tomando varias medidas para pacificar la ciudad. «Aunque, al final, los coches son los que son y si los sacas de una calle, pasarán por otra y el problema es el mismo», exclama Joan Carles López, vecino de la calle de Doctor Robert. Lo dice por propia experiencia. Y es que, desde que el arrabal de Santa Anna está cortado a la circulación de vehículos, todo ese volumen pasa, ahora, por Doctor Robert «y todos los vecinos están muy molestos», recuerda López.

«Los datos del nuevo mapa de ruido nos permitirán continuar avanzando en la mejora de la calidad acústica»
Daniel Rubio. Concejal de Medi Ambient

Se quejan de mayor ruido, pero también de «más contaminación y mayor peligrosidad», puntualizan. Los vecinos recuerdan que se ha desviado todo el tráfico hacia una calle mucho más estrecha, en comparación al arrabal de Santa Anna, lo que provoca algunas situaciones de peligro. Explican que, por ejemplo, si en la misma acera alguien se cruza con una silla de ruedas o un cochecito de bebé «hay que bajar a la calzada» y con el actual constante pase de vehículos «es un peligro».

Con todo, y dejando claro que están de acuerdo en reducir la presencia de coches en el centro, reclaman alternativas para evitar que «solucionar una calle implique incumplir la ordenanza en una calle vecina». Es aquí donde entra otro tipo de medida: la reordenación del tráfico. De momento, los vecinos de esta zona ya han mantenido, recientemente, un par de reuniones con Urbanisme y Guàrdia Urbana y habría la voluntad de estudiar la fórmula de evitar esta canalización exclusiva por Doctor Robert y encontrar alternativas. «Pero ya nos han dicho que, hasta que no acaben las obras de peatonalización del arrabal, no se hará nada», lamentan. Para los vecinos, el reto exige medidas que podrían pasar por cambiar el sentido de algunas calles, «que haya más salidas que no entradas».

La peatonalización del arrabal de Santa Anna es el ejemplo más reciente, encarando, ahora, la segunda fase de las obras y extendiéndose hasta la calle de Salvador Espriu. Pero se trata de un modelo que se prevé ir implementando en otras zonas del centro, como en la calle Ample o seguir por el Tomb de Ravals.

Son áreas con gran volumen de vehículos, que se traduce en altos niveles de decibelios. En la tercera fase del Mapa Estratégico de Ruido de la ciudad se detalla que, por ejemplo, el arrabal de Santa Anna se situaba entre 64 y 68 decibelios, mayoritariamente por encima del umbral de los 65, que es el considerado de confortabilidad. Las medidas de ruido realizadas en las avenidas –con dos carriles de circulación por banda– muestran que los decibelios se disparan hasta los 70 en puntos como President Macià o Països Catalans.

Josep Lluís, vecino de la avenida de Països Catalans, cuenta que tiene el piso bien aislado, siendo consciente que se trata de una arteria central de la ciudad. «Es un sitio de paso, tanto para entrar como salir de Reus, por lo que veo complicado poder controlar los vehículos en zonas como esta», admite.

En cuanto al volumen de vehículos que pasa a diario, cree que no ha disminuido últimamente e incluso al contrario, que habría aumentado. «Seguramente influye que parte del Passeig Prim esté actualmente cerrado por las obras que se están llevando a cabo», argumenta. De hecho, en esta tercera fase del Mapa Estratégico de Ruido se indica específicamente que en Països Catalans «se observa un aumento del nivel de ruido en los tramos centrales de la calle de 5 decibelios» durante el día. Estas medidas se tomaron durante el mes de junio de 2021 y, ahora, cabrá ver cómo ha evolucionado en los meses posteriores.

«Hay que reordenar el tráfico para que mejorar una calle no implique perjudicar a la del lado»
Joan Carles López. Vecino de Doctor Robert

De hecho, «actualmente se está elaborando un mapa estratégico de ruido que se encuentra en la fase final de elaboración», cuenta el concejal de Medi Ambient, Daniel Rubio. Con este nuevo documento, «se obtendrán nuevos datos de la situación acústica del municipio que nos permitirán continuar avanzando en la mejora de los objetivos de calidad acústica», añade.

Ocio, fiestas y recogida de basura

Aunque el tráfico sea el principal emisor de ruido, hay otros focos, en los que también se está trabajando. Como se comentaba anteriormente, las actividades de ocio son uno de los focos. En este caso, la Guàrdia Urbana inició una campaña, recientemente, de control de este tipo de actividades. Ante el caso de haber denuncias concretas de ruido de actividades, se resuelven con la intervención administrativa.

También se trabaja en las fiestas en la calle, con el requerimiento de disponer de un limitador de potencia acústica. Además, se dan indicaciones sobre la dirección en la que deben ir enfocados los altavoces, para minimizar el impacto.

«Es difícil reducir los coches de Països Catalans. Es un punto de entrada y salida»
Josep Lluís. Vecino de Països Catalans

Otra cuestión que se ha tratado es la recogida de la basura. Fuentes municipales consultadas recuerdan que en los pliegos de la nueva contrata se incluyeron factores para reducir el impacto acústico, tanto de los vehículos como del funcionamiento del servicio.

Hasta 70 decibeles en las grandes avenidas

A la espera que el finalice la elaboración de un nuevo mapa estratégico de ruido, el último disponible (con datos de junio de 2021), las avenidas tienen altos niveles de decibelios. Por ejemplo, en la avenida de Països Catalans y President Macià se llega a los 70 dBA, cuando el umbral considerado de confortabilidad es de 65 decibelios. En la avenida de Marià Fortuny se registraron 67 dBA y en la avenida de Falset, 65. En el centro, en el arrabal de Santa Anna también se superaban los 65 decibelios, mientras que Camí de Valls estaba al límite. No obstante, en el último mapa estratégico de ruido se destaca que el 80% de las calles de Reus están por debajo de este umbral de 65.

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