GAIA Tarragona busca relevo para la entidad

Si la asociación no encuentra colaboradores activos, desaparecerá. GAIA ha salvado más de un millar de animales durante diez años

| Actualizado a 09 diciembre 2022 06:00
Se lee en minutos
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

GAIA Tarragona, la asociación de protección animal que ha rescatado cerca de un millar de animales, llega a su fin. La única esperanza que les queda a los responsables de la entidad es encontrar a alguien que esté dispuesto a colaborar activamente. «Nuestras circunstancias de vida han cambiado. Nuevos trabajos, hijos y otras prioridades. Nos cuesta mucho seguir el ritmo, no llegamos a todo y no queremos hacer las cosas a medias», explica Raquel Gálvez, miembro de GAIA Tarragona, quien, junto con el resto del equipo, buscan la colaboración de otras personas para tirar adelante la entidad. Si no encuentran a nadie, posiblemente mañana será la última vez que montan parada en la Fira d’Artesania de la Rambla Nova.

GAIA Tarragona nació hace diez años, de la mano de un grupo de voluntarios de la Protectora d’Animals. Querían hacer las cosas de forma distinta y decidieron crear la entidad. El detonante fue Pastora, una pastor alemán que estaba muy enferma. El grupo de amigos decidió apostar por su recuperación, costara lo que costara. «Recaudamos dinero para pagar la operación», recuerda Gálvez. El objetivo de la asociación siempre ha sido rescatar y ayudar a los animales, buscarles casas de acogida y evitar las jaulas. GAIA empezó a encontrar apoyos y colaboraciones importantes, como una red de socios que pagaban cuotas para hacer frente a los gastos que supone rescatar un animal.

Casos inolvidables

Durante estos diez años, la entidad las ha vivido de todos los colores. Algunos perros son imposibles de olvidar. Como por ejemplo Liz. GAIA recibió la alerta de que había una perra en mal estado –solo piel y huesos– andando por las inmediaciones de la estación del AVE. «No se dejaba coger, solo pudimos llamar su atención gracias a un camino de salchichas», recuerda Gálvez. Al final, la rescataron y, pese a la infección general que sufría, la salvaron.

Tampoco se puede olvidar Fuego, una perra que se hizo viral porque le quemaron el rostro con ácido y la dejaron atada y abandonada en una playa de Tarragona. Tenía dos años y todavía ahora la reconocen por la calle. Es la perra más famosa de la entidad. «Ante la urgencia, decidí quedármela yo una noche. De esto ya hace más de un año y todavía está en casa. No la cambio por nada del mundo», explica Gálvez.

La intención de esta asociación ha sido siempre «intentar paliar las injusticias que sufren los animales. La vida de cada uno de ellos es igual de valiosa que la nuestra», explican desde GAIA. Durante toda su trayectoria, la entidad ha buscado recursos hasta debajo de las piedras. Desde estands informativos hasta calendarios solidarios, como han hecho este año.

Una asociación honesta

«Es muy doloroso para nosotros poner fin a este sueño. Pero no llegamos a todo. Empezamos con unas circunstancias de vida, y ahora son otras», asegura Gálvez, quien añade que «GAIA es una asociación muy honesta y transparente». La entidad no pierde la esperanza de encontrar un relevo dispuesto a implicarse. Gálvez explica que, de no encontrarse a nadie, «una vez se hayan colocado los animales que tenemos ahora, la asociación cerrará».

Comentarios
Multimedia Diari