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'50 sombras de Grey', un porno 'soft' sin excesivo brillo pero que funciona

Tras la brutal expectación que había levantado la adaptación de la célebre novela, Dakota Johnson y Jamie Dornan logran hacer creíble su 'erohistoria'
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'50 sombras de Grey', un porno 'soft' sin excesivo brillo pero que funciona

'50 sombras de Grey', un porno 'soft' sin excesivo brillo pero que funciona

 

Fue en los años 70 y 80 cuando el cine erótico (que no pornográfico) logró sus mayores y mejores cotas de reconocimiento. Tiempos  en los que se rodaron filmes que quedaron para posteridad como ‘Nueve semanas y media’ , de 1986, (por cierto, ¿qué fue de aquellos prometedores  actores Mickey Rourke y Kim Basinger? Sólo el Oscar de ‘L. A. Confidential’ salvó a Basinger del más absoluto ostracismo).  
En aquellos se había estrenado ‘Fuego en el cuerpo’ y una década antes ‘El imperio de los sentidos’ o ‘El último tango en París’.  Filmes que en su momento ya lograron levantar la polémica. Algunos han quedado como parte notoria de la historia del cine, otros fueron simplemente ‘olvidados’ tras su fama pasajera. Está por ver si éste será el caso de ‘50 sombras de Grey’, un ‘best seller’ llevado a la gran pantalla entre una expectación mundial que ha venido coleando durante tres años. 
Sam Taylor-Johnson, artista especializada en fotografía y vídeo, fue la elegida por Universal para llevar al cine el trabajo literario más vendido-leído de los últimos años. La directora británica y  el guionista Kelly Marcel logran aportar un humor descarado que, sin embargo, va esfumándose según la acción va entrando en un territorio más oscuro. 
Esta ‘50 sombras de Grey’ es una adaptación suavizada de un drama erótico ‘soft’ que cuenta con momentos interesantes y que se aparta ligeramente de la novela. Posiblemente, gracias a ello funciona. 
Cuando Anastasia Steele, una estudiante de Literatura de la Universidad de Washington (Seattle), recibe el encargo de entrevistar al popular y joven empresario Christian Grey, un millonario de 27 años, queda impresionada ante su extraordinario atractivo. La inexperta e inocente Ana intenta olvidarlo, pero pronto comprende cuánto le desea. Cuando la pareja, por fin, inicia una apasionada relación, Ana se sorprende por las peculiares prácticas eróticas de Grey, al tiempo que descubre los límites de sus más oscuros deseos.
Gracias a su buen elenco, Dakota Johnson (hija de Melanie Griffith y Don Johnson) se muestra como un verdadero hallazgo: tan comprometida, hace que cada descubrimiento de Ana, dentro o fuera del dormitorio, resulte convincente, al igual que el lado más perturbador de Grey, interpretado por Jamie Dornan. 
Resumiendo:si fuiste o eres lector de la novela, hay que verla. Y no vale eso de: ‘es mejor la novela que la película’. Son, simplemente, diferentes.

Fue en los años 70 y 80 cuando el cine erótico (que no pornográfico) logró sus mayores y mejores cotas de reconocimiento. Tiempos  en los que se rodaron filmes que quedaron para posteridad como ‘Nueve semanas y media’ , de 1986, (por cierto, ¿qué fue de aquellos prometedores  actores Mickey Rourke y Kim Basinger? Sólo el Oscar de ‘L. A. Confidential’ salvó a Basinger del más absoluto ostracismo).  

En aquellos se había estrenado ‘Fuego en el cuerpo’ y una década antes ‘El imperio de los sentidos’ o ‘El último tango en París’.  Filmes que en su momento ya lograron levantar la polémica. Algunos han quedado como parte notoria de la historia del cine, otros fueron simplemente ‘olvidados’ tras su fama pasajera. Está por ver si éste será el caso de ‘50 sombras de Grey’, un ‘best seller’ llevado a la gran pantalla entre una expectación mundial que ha venido coleando durante tres años. 

Sam Taylor-Johnson, artista especializada en fotografía y vídeo, fue la elegida por Universal para llevar al cine el trabajo literario más vendido-leído de los últimos años. La directora británica y  el guionista Kelly Marcel logran aportar un humor descarado que, sin embargo, va esfumándose según la acción va entrando en un territorio más oscuro. 

Esta ‘50 sombras de Grey’ es una adaptación suavizada de un drama erótico ‘soft’ que cuenta con momentos interesantes y que se aparta ligeramente de la novela. Posiblemente, gracias a ello funciona. 

Cuando Anastasia Steele, una estudiante de Literatura de la Universidad de Washington (Seattle), recibe el encargo de entrevistar al popular y joven empresario Christian Grey, un millonario de 27 años, queda impresionada ante su extraordinario atractivo. La inexperta e inocente Ana intenta olvidarlo, pero pronto comprende cuánto le desea. Cuando la pareja, por fin, inicia una apasionada relación, Ana se sorprende por las peculiares prácticas eróticas de Grey, al tiempo que descubre los límites de sus más oscuros deseos.

Gracias a su buen elenco, Dakota Johnson (hija de Melanie Griffith y Don Johnson) se muestra como un verdadero hallazgo: tan comprometida, hace que cada descubrimiento de Ana, dentro o fuera del dormitorio, resulte convincente, al igual que el lado más perturbador de Grey, interpretado por Jamie Dornan. 

Resumiendo:si fuiste o eres lector de la novela, hay que verla. Y no vale eso de: ‘es mejor la novela que la película’. Son, simplemente, diferentes.

 

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