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A vueltas con la buena alimentación

Con la llegada de septiembre llega el momento de retomar las riendas de una dieta equilibrada y saludable

Sílvia Fornós

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Es el momento de reencontrarse con la cocina. Foto: freepik

Es el momento de reencontrarse con la cocina. Foto: freepik

Quien más o quien menos se ha relajado estas vacaciones con la alimentación y ha descuidado los buenos hábitos de los que presume durante todo el año. En septiembre toca encarrilar la situación y subir de nuevo al tren de la alimentación equilibrada y saludable. ¿Por dónde empezar? La dietista-nutricionista Rosa Baró, del centro Alomar de Reus, explica que una buena manera de empezar es confiar en la planificación para esquivar el síndrome postvacacional y «controlando las grasas saturadas de la pauta diaria, introduciendo productos preferiblemente integrales, que nos aportan hidratos de carbono de absorción lenta y fibra. Asegurando el consumo de minerales y vitaminas, sin olvidarnos de la hidratación y añadir actividad como caminar, ir en bicicleta, subir escaleras,…».
En alguno momento u otro, en los primeros días, aparecerá el miedo al fracaso. Nada más lejos de la realidad y según la experta en nutrición «no debemos solucionar todos los malos hábitos cogidos en vacaciones de golpe. Mejor reflexionar unos minutos para detectarlos y apuntarlos porque muchas veces los malos hábitos se esconden o se disfrazan en forma de excusas».

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Después de las vacaciones es una buena época para 'reencontrarse' con la cocina. FOTO: PIXABAY

La alegría de ‘compensar’
Cómo ya ha apuntado Rosa Baró un cambio de 360 grados no se consigue de hoy para mañana y lamenta que «a menudo utilizamos el término compensar con mucha alegría». 
«Si seguimos la idea de compensar no nos fijamos en el punto medio; cosa que nos puede conducir a hacer las cosas el doble de mal», asegura la dietista-nutricionista y argumenta que cuando en una temporada nos pasamos comiendo y luego «compensamos», primero comemos en exceso y después comemos con déficits, un hecho que no nos ayuda en absoluto. Pongamos más sentido común, ya que los extremos no son buenos.

Reencontrarse con la cocina
Después de las vacaciones es un buen momento para recuperar el gusto por la cocina saludable y equilibrada, y que también es divertida. «Cuando escuchamos la palabra dieta todos tenemos la imagen en la cabeza de hervido y plancha, por lo que es muy importante conocer otras técnicas de cocina que nos proporcionen comidas ricas, sabrosas, equilibradas y, sobre todo, fáciles y rápidas de hacer», detalla la experta en nutrición.
El tiempo no es excusa. La misma experta explica que, sin la necesidad de convertirse en un chef de estrella Michelin, es posible preparar una comida sabrosa en 5 minutos por ejemplo utilizando el microondas. «Encima de un envase apto colocamos unas verduras troceadas y encima el pescado que nos apetezca. Después echamos una cucharada de aceite, algo de sal y nuestras especies favoritas. Lo metemos en el microondas tapado correctamente y mientras tanto ponemos la mesa», explica Rosa Baró y en cinco minutos todos a comer.

REMOLACHA, ALIMENTACIÓN
Con productos de temporada, como la remolacha, de pueden preparar todo tipo de platos. FOTO: PIXABAY

Alimentos de temporada
Si necesita más inspiración culinaria, en septiembre hay una lista infinita de alimentos que le ayudarán a despertar la imaginación en los fogones y regresar a los buenos hábitos. En el grupo de las frutas encontrará aguacate, granada, higo, manzana, pera, plátano y uva; mientras que también puede disfrutar de hortalizas como calabaza, espinacas, acelgas, lechugas, pepino, puerro, remolacha y zanahoria.
Si a pesar de todos estos consejos sigue teniendo dudas lo mejor es que llame a la puerta de un profesional, un dietista-nutricionista. Rosa Baró recuerda que «estamos entrenados para detectar fácilmente los malos hábitos en la rutina diaria de una persona (comer o picar alimentos superfluos, mala calidad del sueño, beber alcohol o refrescos, déficits nutricionales...)». 
«Después se seleccionan los hábitos a cambiar, y si la persona quiere cambiarlos, se reemplaza por una buena acción y se acompaña en el proceso hasta que se vuelva un hábito fácil de seguir. Si no es así se busca otro camino, porque dejar los malos hábitos requiere tiempo y esfuerzo, pero sobre todo se necesita constancia y un guía experimentado», concluye la experta en alimentación.

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