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Capellans: la playa de reencuentros 

La cala salouense llena cada día sus arenas con todo tipo de turistas y además tiene un pasado histórico, pues servía como refugio para evitar ataques

Álex Faura Gómez

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La playa de Capellans, situada en la parte más oriental de Cap Salou, es una de las calas del municipio donde más amistad se respira, sobre todo por la cercanía de los apartamentos y hoteles que rodean la zona, y que provocan que sus huéspedes vayan a esta preciosa cala a tomar el sol, bañarse y a compartir los momentos que te permite pasar el verano junto a tus amigos y familiares.

Las dimensiones de esta zona costera son de 209 metros de largo y 55 de ancho, el nivel de ocupación es muy elevado durante la época veraniega y está catalogada como playa urbana.

En sus arenas podemos presenciar el color dorado característico de las playas salouenses.

La pendiente de entrada al mar es suave y segura, de similares características son el estado habitual de sus aguas, ya que son muy tranquilas, por eso, la playa de Capellans es ideal para que los más pequeños disfruten de esta cala junto a sus amigos y familiares. La playa dispone de una gran cantidad de servicios e instalaciones e incluso una zona habilitada para la práctica de los deportes náuticos. Todas estas cualidades hacen que Capellans esté liderada y ondeada por la bandera azul, distintivo de que la playa cumple con todos los requisitos para ser oficialmente una cala con absolutas garantías para todos los bañistas.

Si nos fijamos en el aspecto turístico de la playa, Capellans es una zona costera donde se pueden apreciar todo tipo de nacionalidades de los diferentes turistas que la van habitando a lo largo de la temporada larga de verano, la visita de los turistas locales es la más habitual, sobre todo de bañistas de lugares procedentes de zonas interiores del país, como Montblanc, Lleida, Aragón, Navarra y Euskadi principalmente, esto por lo que el turismo nacional se refiere.

Imagen del chiringuito que hay en la playa.
 Foto: Pere Ferré

Durante la temporada de Semana Santa hasta finales de verano la presencia de turistas de todas las zonas de Europa es más que habitual, sobre todo los procedentes de Rusia, Alemania, Francia e Inglaterra que a lo largo de los meses de abril, mayo y junio llenan ellos solos esta playa.
La presencia de españoles es diaria, pero suelen frecuentar más Capellans durante los meses de julio y agosto, y también, durante el periodo vacacional de Semana Santa.

Todo esto gracias a la presencia de hoteles y bloques de apartamentos que rodean la calita salouense. Al ser la primera playa que está dentro del Camí de Ronda, provoca que esté más desplazada en relación a las habituales playas de poniente y levante.

Lo más habitual cuando alguien va a la playa es para desconectar, tomar el sol y bañarse en el mar, pero incluso, esta playa ha podido ver como dos de sus turistas más habituales con el paso de los años han acabado siendo marido y mujer. Este caso no es el único, ya que muchos habitantes de la playa de Capellans reconocen que gracias a esta cala, han conocido a personas con las que, desde bien pequeñitas y a través de la construcción de los castillos de arena, han forjado una amistad para toda la vida en la Costa Daurada.

Servicios:

Salvamento
Papeleras
Chiringuito
Hamacas
Sombrillas
Lavabos adaptados
Duchas
Transporte público

Una cala con un importante pasado histórico

La playa de Capellans es una cala con un importante pasado. En sus alrededores tiene un muelle que le permite aislarse de las tormentas procedentes de levante.

Años atrás, era una zona de puerto que servía para todo tipo de embarcaciones. En sus alrededores, se pueden ver restos de murallas antiguas al paso del Camí de Ronda.

Las tropas republicanas decidieron usar un refugio para evitar que los franquistas invadieran estas zonas a través de Mallorca y Castellón, pero nunca fue necesario utilizar este fortín. Si miramos a la derecha en vistas al mar, podemos ver que a día de hoy hay hoteles y apartamentos que rodean la zona. Durante el siglo XVII, en el periodo de la postguerra de sucesión, es donde estaban las murallas en forma de fortín.

Después se construyó un Lazareto, que servía para desembarcar mercancías y personas. Estas tenían que estar en cuarentena ya que en aquella época había posibilidades de coger enfermedades. También habían dunas que permitían el acceso a la playa de Capellans.

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