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Cómo el verano daña la boca

Las frutas cítricas, los alimentos pegajosos o los refrescos son algunos alimentos y bebidas más perjudiciales para los dientes

Sílvia Fornós

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El azúcar es uno de los enemigos principales de los dientes. Foto: Freepik

El azúcar es uno de los enemigos principales de los dientes. Foto: Freepik

Olvídese de excusas. Estar de vacaciones, comer con más frecuencia fuera de casa o llegar más tarde no son excusas para descuidar la salud bucodental en los meses de verano. Los buenos hábitos son aquellos que perduran en el tiempo. En esta época del año hay muchos alimentos que dañan la boca y en especial los dientes. El primero de ello son los dulces y caramelos con azúcar. Ambos son dañinos porque favorecen la proliferación de las bacterias causantes de las caries. La doctora Conchita Curull, fundadora de la Clínica Curull, explica que «en gran medida, los alimentos que comemos son responsables tanto del estado de nuestra boca como del aspecto de nuestros dientes».

Las patatas fritas de bolsa, el pan, las pastas y las galletas saladas también provocan caries. La solución es tener siempre al alcance de la mano un colutorio con flúor. «Si abusamos de este tipo de alimentos, desde la clínica recomendamos utilizar un colutorio y dentífrico con más flúor del que utilizamos con normalidad», explica la doctora. Pero no siempre tendrá disponible esta solución. La alternativa es llevar en el bolsillo chicles de xilitol.

En verano la hidratación es uno de los aspectos fundamentales. Dentro del abanico de posibilidades para saciar la sed siempre se cuelan, con el calor, los refrescos y las bebidas isotónicas. Debería pensárselo dos veces antes de abrir una botella ya que, según Conchita Curull, «estas bebidas bajan el pH de la boca debido a su acidez, lo que favorece la destrucción del esmalte». Pero si aun así ha sucumbido a la tentación debe saber que después de la ingesta lo mejor es, según la doctora, «no lavarse los dientes inmediatamente. Lo ideal es dejar que la saliva neutralice la acidez, y pasada la media hora, lavarse bien los dientes, usar hilo dental y un colutorio con flúor para eliminar las partículas de comida». Por esta razón lo mejor es beber siempre agua. 

Bebidas muy frías o calientes también dañan los dientes

Si le encanta morder hielo debe saber que es muy perjudicial porque daña el esmalte, provoca caries e hipersensibilidad dental. Y si además se confiesa ‘adicto’ a las frutas cítricas tome nota del siguiente consejo de la doctora para que el consumo no merme la salud de sus dientes. «Lo recomendable es no abusar de las frutas cítricas y no morderlas o tenerlas mucho tiempo en la boca para evitar así la erosión del esmalte y tampoco hay que lavarse los dientes a continuación para evitar expandir el ácido».

Más enemigos

La lista de alimentos y bebidas que dañan su boca no acaba aquí. Los alimentos y las bebidas muy frías o calientes aumentan la sensibilidad; los alimentos pegajosos pueden dañar los dientes porque en ocasiones permanecen más tiempo entre éstos al quedar atascados o pegados; el café, el té negro, el ketchup o la salsa de soja son alimentos, bebidas y aderezos que provocan la tinción de los dientes y que también afectan a su salud bucodental. 

Y por último, y no menos importante, está el alcohol. «Es malo porque es un factor de riesgo, junto con el tabaco, del cáncer oral. No se debe abusar del alcohol y, para quien además sea fumador, lo que aconsejo es acudir al dentista un par de veces al año. Principalmente porque el dentista detecta cualquier lesión en la boca que pueda ser sospechosa de esta enfermedad», afirma la doctora Curull. 

Revisión

Igual que revisa el coche antes de marcharse de vacaciones, también debería acudir a su dentista de cabecera para que revisar su salud bucodental. 

Según la doctora Conchita Curull «antes de irse de vacaciones es recomendable realizar una limpieza bucal y revisar que no existe ninguna lesión incipiente». Durante las vacaciones parece que todos los males desaparecen, pero a la vuelta siguen estando allí. 

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