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Cómo preparar a un perro para la llegada de un bebé

La mascota debe adaptarse a la nueva realidad, pero esto no significa que pase a un segundo plano

Diari de Tarragona

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La relación con tu mascota no será la misma después de la llegada de un bebé. FOTO: PIXABAY

La relación con tu mascota no será la misma después de la llegada de un bebé. FOTO: PIXABAY

Hace 8 años que Dina, una Doberman, comparte nuestras vidas. En este tiempo la familia ha crecido. Onae primero y después Maialen. Ahora ella la comparte con mis dos hijas, de casi cuatro años y un año y medio, respectivamente. La llegada de un bebé cuando ya hay una mascota en la familia conlleva cambios. Debes adaptarte a una nueva realidad y muy probablemente a un cambio de estilo de vida. 

Muchas parejas antes de tomar la decisión de tener un hijo deciden adoptar o comprar un perro. Hasta el momento el animal es el centro de atención. «Pero con la llegada de un bebé las prioridades cambian y es normal», asegura la adiestradora canina de la Fundación Affinity Maribel Vila.

PERRO Y BEBÉ
Los bebés hacen mucho olor, lo que a nivel olfativo despierta un gran interés y curiosidad por parte del perro. FOTO: PIXABAY

Sigue los consejos de la experta para que la adaptación sea un camino de rosas:

- Olores. Maribel Vila aconseja que antes de que el bebé llegue a casa del hospital la mascota se familiarice con el olor. «Lo podemos hacer utilizando ropa del niño, pañales, etc. Los bebés hacen mucho olor, lo que a nivel olfativo despierta un gran interés y curiosidad por parte del perro», asegura la adiestradora. 

- Olfatear. Qué no te sorprenda si intenta abalanzarse sobre el bebé cuando llegue a casa, está curioseando, y la forma de hacerlo es olisqueando al recién nacido. «Para que pueda oler al bebé con seguridad lo que podemos hacer es poner al niño de pie hacia el perro», aconseja Maribel Vila. Si tu perro tiene un carácter eufórico puedes optar por ponerle la correa y controlarlo mientras le enseñas al bebé. 

- Evitar cambios bruscos. Si los meses anteriores al nacimiento te conviertes en un o una manitas preparando la habitación del bebé no cometas el error, según Maribel Vila, de restringirle el acceso excusándote en una cuestión de higiene. «La habitación del pequeño tiene que ser una habitación más de la casa, si hasta ahora el animal ha tenido acceso pleno», asegura la adiestradora canina, y añade que «los perros son sensibles a cualquier cambio, sea bueno o malo, y que puede repercutir en su comportamiento». 

- El perro sigue existiendo. Es clave que la llegada del bebé no signifique el olvido del perro. «Debemos seguir con las mismas rutinas que teníamos hasta ahora, de lo contrario el animal se estresará y cambiará su conducta», asegura la adiestradora canina. Desde hacerse las necesidades en casa hasta destrozar muebles, ladrar… son algunas de las consecuencias si tu perro pasa a un segundo plano. 

- Siempre bajo supervisión. A medida que el bebé crece y empieza a gatear el lazo emocional entre el animal y el niño se estrecha. «Ambos siempre estarán juntos bajo supervisión de un adulto, a pesar de que el perro sea la mascota más buena del mundo», asegura la adiestradora canina. Solo así te evitarás lamentar cualquier susto.

Seguir todos estos consejos tiene su recompensa. Estos son algunos de los beneficios de tener una mascota para los niños:

 - Menos problemas de salud. Está demostrado que las personas que han tenido contacto con una mascota tienen menos problemas de alergia, especialmente las madres. «El perro siempre tiene que estar desparasitado con pipetas, llevar un collar para repeler las pulgas y las garrapatas, etc.», asegura Maribel Vila y añade que «tener un perro no significa tener en casa más problemas de salud, que por cualquier porquería que puedas llevar en los zapatos». 

PERRO Y NIÑO
Según el primer estudio de la Fundación Affinity el 50% de los niños asocia al perro o gato con un «compañero de actividades y juegos». FOTO: PIXABAY

- Efecto sociabilizador. Disminuyen los problemas de relación con otras personas cuando el niño crece. Los niños desarrollan vínculos afectivos más fuertes con otras personas.

- Responsabilidad. Los niños desarrollan el sentido de la responsabilidad gracias a las rutinas diarias, lo que también favorece su autoestima. 

- Compañeros de juego. El primer estudio de la Fundación Affinity sobre el vínculo animal brinda un dato interesante sobre sus beneficios, y es que el 50% de los niños asocia al perro o gato con un «compañero de actividades y juegos». Un resultado que avala una frase mundialmente conocida: El perro es el mejor amigo del hombre. 

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