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Convertirse en viticultor por un día a pie de viña en Capçanes

El Celler de Capçanes organiza el día 17 un taller de poda, con desayuno y visita incluidos

Sílvia Fornós

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Los asistentes podrán conocer todos los secretos de la poda de la viña. FOTO: celler de capçanes

Los asistentes podrán conocer todos los secretos de la poda de la viña. FOTO: celler de capçanes

El origen de un vino de calidad está en la viña. Desde el Celler de Capçanes se han propuesto mostrar todas las caras de la elaboración, empezando por el trabajo en el campo y la poda. Será el próximo 17 de febrero cuando la bodega de la DO Montsant impartirá un taller de poda. 
Los participantes se convertirán en viticultores por un día y conocerán los secretos de la técnica a través de las explicaciones que ofrecerá Teresa Crespo, ingeniera agrícola del Celler de Capçanes. La actividad se llevará a cabo en la finca La Plana y los viñedos que se podarán son de uva Garnacha.  
«Qué es la poda, cuándo es mejor hacerla, por qué se hace, qué técnicas existen… son algunas de las explicaciones que previamente se darán a los participantes para que después, tijeras en mano, empiecen a podar la viña», destaca Adela Roy, responsable de enoturismo del Celler de Capçanes. El precio de la actividad es de 25 euros por persona y las plazas son limitadas. Para más información y reservas: visites@cellercapcanes.com o llamando al 977 178 319.

El trabajo
La misma señala que el objetivo de esta nueva actividad enoturística es «acercar al consumidor de vino al campo y que conozca todo el ciclo de la viña». El momento óptimo para la poda es cuando todas las hojas de las vides han caído y están bien secas, en diciembre, hasta principios de marzo, antes de que empiecen de nuevo a brotar. «Básicamente es cuando hace frío, que la planta está dormida y la savia está en las raíces, y en apariencia la planta está muerta», explica la responsable de enoturismo. La poda tiene sus secretos. Teresa Crespo detalla que «hay que dejar las yemas suficientes para que puedan volver a brotar, pero también vigilando la carga».

El momento óptimo para la poda es cuando todas las hojas de las vides han caído y están bien secas, en diciembre, hasta principios de marzo, antes de que empiecen de nuevo a brotar.

Hacerlo en el momento idóneo también es importante porque, en palabras de la ingeniera agrícola, «si se poda demasiado tarde puede brotar muy pronto la viña y si se registran heladas en marzo puede comprometer la producción». Que el corte sea limpio y tenga un poco de inclinación, para que la gota de agua no se quede en el corte y puedan penetrar hongos en la planta, son otras de las indicaciones que durante el taller dará la ingeniera agrícola de la bodega a los participantes de la actividad enoturística. 

Una vez terminado el trabajo, la recompensa a todo el esfuerzo será un almuerzo entre viñedos maridado con los vinos de la bodega del Priorat. En un entorno único y disfrutando de la naturaleza y el paisaje de la comarca. «Los asistentes podrán catar algunos vinos de los diferentes terroirs de las Nits de les Garnatxes, además del Mas Picosa (40% Tempranillo, 30% Garnacha y 30% Cabernet Sauvignon) y Lasendal, un coupage de Garnacha, Syrah y Merlot», detalla Adela Roy.

Por último, los participantes también podrán conocer las instalaciones del Celler de Capçanes, una visita que les llevará a descubrir los entresijos del vino Kosher, elaborados según la tradición judía. 

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