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Naltros ¿El amor de verano caduca?

¿El amor de verano caduca?

Es una época para disfrutar y relajarse, y también puede surgir la oportunidad de vivir un apasionado romance en vacaciones
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Aproveche para divertirse, y tal vez para encontrar el amor. Foto: FREEPIK

Aproveche para divertirse, y tal vez para encontrar el amor. Foto: FREEPIK

Cada amor es diferente. Y durante el verano no es una excepción. Algunos tendrán fecha de caducidad y otros disfrutarán del elixir del amor eterno. ¿De qué depende? Según la psicóloga, psicoterapeuta y formadora, Olivia Sacristán (tiene consulta privada en Reus, www.oliviasacristan.com) «hay personas que comienzan ya con una mirada a corto plazo y otras que pueden sentir que se han cruzado con el amor de su vida, desarrollando enseguida fuertes sentimientos hacia la otra persona». 

Pero además del azar, también está en sus manos que el amor veraniego perdure más allá del 31 de agosto. El primer consejo de la experta es «si la relación se ha dado en un país extranjero, una vez acabadas las vacaciones preguntarse si vivirán cerca, qué regularidad tendrán para volverse a ver a la vuelta; cómo mantendrán el contacto, si se podrán permitir viajar para verse en persona, etc. En segundo lugar la relación deberá superar un período de adaptación. «De haber pasado seguramente todo el tiempo juntos y llenos de pasión, deberán integrar a esa persona en la rutina diaria: estudios, trabajo, tiempo limitado... », detalla la psicóloga. Si consigue superar estos dos retos y mantener la relación a la vuelta de las vacaciones, llega el momento de conocer realmente a la otra persona, y ver si lo que hay más allá del enamoramiento resulta compatible consigo mismo, con su vida y con lo que espera de una relación. «Amigos y familia, compartir aficiones y dejar espacio al otro son los siguientes pasos», afirma Olivia Sacristán. Según la misma, deberá encarar esta nueva fase con confianza en sí mismo, y con curiosidad por la relación, pero sabiendo que ésta cambiará respecto a lo que fue en vacaciones. Hay que mantenerse flexible hacia la nueva evolución que les puede llevar a ser pareja.

AMOR VERANO
Tienen la necesidad de estar todo el tiempo juntos. Foto: FREEPIK

Disfrutar
El amor de verano es una experiencia más de la vida que, según la psicoterapeuta, «en este caso llega en formato de fuegos artificiales pero en un contexto que no es la vida cotidiana, y siendo consciente por ello de que tal vez sea sólo algo fugaz».
Deberá vivir intensamente el momento. Esta capacidad no dependerá de si es quinceañera o de si tiene más de 50 años. «La capacidad para vivir intensamente las experiencias de la vida depende más de la capacidad de asombro, de la falta de cinismo, y de las ganas de ‘saltar sin red’ que de la edad», asegura Olivia Sacristán. Al final se trata de tener capacidad para el asombro y para mantener la ilusión.
‘Subidón’ de autoestima

El amor de verano no le hace mal a nadie. Según la psicoterapeuta ya lo dijo Neruda: «Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos». Los efectos del enamoramiento se han comparado en muchos estudios e investigaciones con los efectos que hacen las drogas en relación con la euforia: incrementos en la dopamina, oxitocina, adrenalina y vasopresina. No necesita dormir, tiene la necesidad física de estar con la otra persona. Pero no todos los finales son felices. Y puede ser que al terminar las vacaciones también se apague la llama del amor. «Si al acabar el verano cada uno toma un camino distinto, en lugar de vivirlo como un fracaso, el enfoque debería ser ver la experiencia que se ha ganado, y que sin duda ayudará en la próxima relación», asegura Olivia Sacristán.

Según la experta debe vivir el presente. «Aproveche lo que la vida le da y por el momento no lo cuestione demasiado», afirma. Debe mantenerse positivo, aprender que la única persona en la que realmente debería confiar para que le haga feliz es uno mismo, y que esto le colocará en una posición de poder mucho mayor que si espera a que otra persona lo haga. «Es la forma de saber que pase lo que pase, aunque lleguen momentos tristes, su vida no se tambaleará», concluye la psicóloga. 

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