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El kart fabricado por los alumnos de Monlau Repsol debuta en las Series Rotax

Quince estudiantes del Máster en Ingeniería de Competición culminaron el proyecto de final de curso estrenando su propio chasis durante una competición real.

Redacción

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Esta experiencia inédita ha sido posible gracias a la beca Repsol y a los numerosos colaboradores en el proyecto.

Esta experiencia inédita ha sido posible gracias a la beca Repsol y a los numerosos colaboradores en el proyecto.

Los miembros de la promoción 2015 del Máster en Ingeniería de Competición de Monlau Repsol Technical School han hecho historia. Si la promoción de 2014 logró fabricar su propio chasis de kart, la de este año ha ido un paso más allá y, después del largo proceso de desarrollo, ha visto cómo su SKMC15 debutaba en competición. Este hito tuvo lugar el pasado domingo en el transcurso de las Series Rotax celebradas en el circuito de MotorLand Aragón y gracias a la beca Repsol, principal impulsora de la iniciativa.

El proyecto de creación del nuevo kart ha durado cerca de ocho meses. Los 15 alumnos del Máster han sido responsables principales de todo el proceso, desde el diseño hasta la fabricación y el posterior ensamblaje de todos los componentes. El resultado, un modelo inédito, que utiliza la ficha de homologación del fabricante español Seijokart y está preparado para competir en las categorías Mini y Micro de las prestigiosas Series Rotax.

Después de un arduo trabajo y cinco jornadas de test, por fin llegó el esperado día del debut en una carrera real. Todos los creadores del kart se desplazaron hasta Alcañiz para vivir con auténtica pasión el histórico bautizo. Junto a ellos, varios profesores que han participado y supervisado el proyecto desde sus inicios. En boxes, también les acompañó un alumno de segundo curso de Mecánica de Competición de Automovilismo de la escuela barcelonesa para velar por el mantenimiento del vehículo.

La responsabilidad de ponerse al volante recayó en el joven piloto de 11 años Robin Norma que pudo comprobar el enorme potencial del modelo dentro de la categoría Micro, en la que debutaba. Pese a ello, en la qualy llegó a rodar tercero, si bien un problema técnico le obligó a interrumpir la sesión antes de tiempo y tener que conformarse con el 13º mejor registro. Ya en carrera, el piloto del Kids to Win Monlau Repsol se clasificó 9º, después de protagonizar una espectacular remontada desde la 17ª plaza a la que se vio retrasado por un toque.

David Simón, Director Técnico de Automoción de Monlau Repsol Technical School y tutor del proyecto, explica que este estreno representó “la culminación y la puesta en escena de todo el trabajo realizado por alumnos y profesores durante seis meses de trabajo. Los estudiantes del Máster se han encargado del diseño, desarrollo, verificación de materiales etc. y, una vez en carrera, de la logística y la técnica del kart. Esta experiencia tiene un valor incalculable y permite cerrar nuestro círculo formativo de 360 grados. Además, los resultados son muy esperanzadores y demuestran el enorme el potencial de este chasis”.

El profesor de Monlau Repsol y responsable del equipo Kids to Win, Rubén Simón, calificaba la jornada de “emocionante” y subrayaba la importancia de la iniciativa: “Es la formación ideal porque tras realizar el proyecto, los alumnos han podido culminarlo en una competición auténtica. Esta carrera les ha permitido ver el trabajo de tanto tiempo reflejado sobre la pista y han de sentirse muy orgullosos de ello. Debo felicitarles porque, además, el resultado ha sido mejor de lo que esperábamos”.

Uno de los alumnos del Máster en Ingeniería de Competición, Henry Gómez, realizaba una valoración muy positiva. “Llevamos medio año trabajando realmente duro para que llegase este día y nos sentimos satisfechos, tanto de lo mucho que hemos aprendido durante todo el proceso, como del resultado final porque el kart ha demostrado ser muy competitivo. Personalmente, he vivido con nervios y tensión la carrera pero ha valido la pena porque este proyecto me ha enriquecido muchísimo. Yo le daría un 10 a todo el mundo que ha colaborado en él”, confesaba.

En MotorLand quedó demostrado que el chasis de Monlau Repsol Technical School es fiable y competitivo. En definitiva, un buen punto de partida para futuros proyectos deportivos. El piloto Robin Norma, de origen malayo y nacionalidad sueca, tampoco dudó en destacar las virtudes del SKMC15. “Me he sentido muy a gusto con este kart que es muy rápido, aunque las condiciones de la pista no eran las más adecuadas. Ha sido un placer trabajar con este gran equipo, en el que todo el mundo me ha ayudado y me lo ha puesto muy fácil. Estoy convencido de que este chasis tiene un gran futuro”, sentenció.

Este ambicioso proyecto no hubiera sido viable sin la beca Repsol ni la implicación de numerosos colaboradores. Monlau Repsol Technical School quiere agradecer enormemente la ayuda prestada por Seijo Kart (homologación), Kids to Win (montaje del kart y asesoramiento), Rotax (inscripción), Galfer (cesión de material) y AIM (adquisición de datos), así como del resto de colaboradores.

 

 

 

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