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El músico de El Vendrell que recorre Europa con 10 euros al día

Aleix Ramon ha estado cinco meses durmiendo en casas de desconocidos y haciendo autostop

Javier Díaz Plaza

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Aleix ha llegado a estar más de dos horas esperando que un coche le recoja en la carretera. Una vez le bastó con sólo dos segundos. Foto: Aleix Ramon

Aleix ha llegado a estar más de dos horas esperando que un coche le recoja en la carretera. Una vez le bastó con sólo dos segundos. Foto: Aleix Ramon

Aleix Ramon viaja sin prisa ni reservas de hotel. A veces no sabe ni adónde va. Se ha pasado cinco meses recorriendo Europa con una gasto medio de 10 euros al día. Y cómodamente, sin pasar penurias, con tres comidas diarias y un lugar donde dormir, ducharse y relajarse. Eso sí, lo mismo amanecía en una mansión en Austria que en una caravana en Croacia. Hacía CouchSurfing, una manera low cost de viajar. Se trata de una red social en la que personas de todo el mundo ofrecen alojamiento gratuito en sus casas a aquellos que están de paso.

«Me acogieron desde estudiantes de veinte años hasta gente de sesenta. Desde ingenieros y abogados hasta artistas ambulantes», explica este músico de El Vendrell que acaba de cumplir 24 años.

Fue huésped de un profesor de submarinismo croata que le ofreció quedarse un día más en su casa para ir a bucear con su equipo. «CouchSurfing no es sólo dormir gratis. Pasaba gran parte del día con las personas que me acogían. Visitábamos la ciudad, comíamos juntos… Es la mejor forma de conocer otros países. Vives con la gente local, nada de quedarse sólo con lo turístico y superficial. No hay manera más auténtica de descubrir el mundo».

Y viceversa. «Hay mucha gente que está encantada de tener a un español y catalán en su casa. Cuando estás en el extranjero pasa algo interesante: de repente tu trasfondo cultural y tus orígenes tienen un valor que antes pasaba desapercibido».

Su primera parada fue Reino Unido. El billete de avión desde Barcelona le costó 8 euros. De vuelta, cruzó el canal de la Mancha en autobús por dos euros. Para moverse después por Bélgica, Alemania, República Checa, Austria, Eslovenia, Croacia e Italia hacía autostop. Se ponía en la carretera y levantaba el dedo. «En España e Italia es difícil que te lleven, pero en otros países es relativamente fácil y puede ahorrarte muchísimo dinero en desplazamientos. La clave es sonreír y tener paciencia». Y ponerse en el sitio adecuado. «Me podía tirar más de horas esperando a que me cogieran o sólo dos segundos (literalmente)».

En Alemania, una berlinesa muy hippy le llevó con una Volkswagen más hippy aún. «Era una enamorada de España y nos caímos bien. Me dijo que contactara con ella cuando fuera a Berlín. Unos días más tarde, cuando llegué a la capital alemana, la llamé y me dio las llaves de su apartamento para mí solo. A veces hay gente tan generosa que es difícil de creer».

Una de las primeras cosas que Aleix aprendió (a las malas) cuando empezó a viajar de este modo, a la aventura, es que es imposible hacer planes rígidos. «No te puedes obsesionar con llegar a un sitio a una determinada hora. Puede que ese día tardes más de lo normal haciendo autostop o que no encuentres a ningún anfitrión en CouchSurfing en esa ciudad». A él le pasó en Austria. Quería ir a Viena y acabó en Graz. «Viena estaba saturada y pasé unos días geniales en esa sorprendente ciudad vecina. Fue de lo mejor de mi viaje».

El reloj es mal compañero en este tipo de travesía. Fuera autoobligaciones. «Si somos flexibles y no nos importa llegar uno o dos días más tarde al destino, entonces es cuando es posible viajar sin apenas gastar dinero». Pero disponer de tiempo ilimitado es un lujo al alcance de pocos. «La solución que yo encontré fue llevarme el trabajo encima. Soy compositor de música, hago bandas sonoras para películas, publicidad y videojuegos y llevo mi ordenador portátil y unos auriculares siempre conmigo». Eso le permite ser autónomo y decidir cuándo y dónde trabajar.

Tras un parón en España, Aleix está ahora en República Checa, «un país barato donde se puede vivir con poco dinero». Está de alquiler en una casa y hace escapadas a países cercanos. «De momento no tengo planeado volver. Quiero conocer Europa del Este y luego ir a América del Sur. Allí hay muchas oportunidades de viajar barato».

Sería el colofón a una aventura que ideó cuando estuvo de Erasmus en Gante (Bélgica) durante el curso 2014-2015. Es Graduado en Comunicación Audiovisual por la Universitat Rovira i Virgili. «Descubrí que me encantaba conocer otras culturas y países y quería demostrarme a mí mismo que era capaz de viajar y trabajar como compositor durante un largo periodo llevando tan solo una mochila, mi portátil y mi guitarra. No iba a ser tan largo, pero al ver que funcionaba lo alargué más y más… Llevaba todo lo que necesitaba encima, así que ¿por qué parar?».

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