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‘El objetivo del Baby-led weaning es educacional’

El dietista-nutricionista Julio Basulto impartirá el próximo 22 de septiembre (16 a 20 horas) en el centro Educa't Reus la tercera edición del curso 'Baby-led weaning'. Él mismo se define como «además de ser papá de tres preciosas hijas, también soy un dietista-nutricionista colegiado muy implicado, a diferentes niveles, en aspectos relacionados con la alimentación infantil».

Sílvia Fornós

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Imagen del dietista-nutricionista Julio Basulto. FOTO: CEDIDA

Imagen del dietista-nutricionista Julio Basulto. FOTO: CEDIDA

El próximo 22 de septiembre impartirá la tercera edición del curso 'Baby-led weaning' en el centro Educa't de Reus. ¿Qué es exactamente y existen diferencias en cuanto a optar por la tradicional papilla a cuchara?

El 'Baby-led weaning' (BLW) se traduciría como alimentación complementaria dirigida por el bebé o también alimentación complementaria autorregulada. Lo importante es que no encontramos grandes diferencias entre el BLW y la alimentación a cuchara en cuanto al peso de los niños, en cuanto a posibles enfermedades y tampoco en cuanto a nutrición.

¿Qué tienen que tener claro los padres cuando empiezan con el BLW?

Creo que todos los padres, hagan o no 'Baby-led weaning', tienen que tener claras tres cosas. La primera es que durante el período de alimentación complementaria, que oscila aproximadamente entre los seis meses y el primer año, la base de alimentación es la lactancia materna o en su defecto la leche de fórmula. Esta debe ser la principal fuente de energía, y el resto es complementario, en ningún caso sustituye la leche materna o el biberón.

La segunda cosa importante es que el riesgo de atragantamiento, según los estudios disponibles, es igual entre los bebés alimentados con el enfoque BLW y los alimentados con cuchara. Los padres deberían saber que es mejor no exponer al bebé, incluso hasta los tres años, a aquellos alimentos que podrían hacer que se ahogase.

La tercera cosa que deben tener clara los padres es cómo hacer la Maniobra de Heimlich en bebés, es decir, cómo actuar para conseguir que el bebé elimine o expulse un alimento que se quede obturado en su vía aérea. Tienen más información en este enlace: www.goo.gl/7VWPcg

¿Qué alimentos no deberían ofrecerle al bebé para evitar el riesgo de ahogamiento?

Los alimentos que no deben estar al alcance del niño para evitar este riesgo son aquellos que son redondeados, grandes y con forma de esfera o moneda, como una uva, una oliva, frutos secos, o cualquier otro que pueda obturar sus vías aéreas, como polvorones, palomitas de maíz, salchichas sin cortar o trozos grandes de verduras duras y crudas.

¿Cómo debe ser el proceso progresivo de alimentación complementaria de un bebé?

Debe basarse en la palabra paciencia. Los papás deben seguir comiendo lo que comían antes…aunque si comían mal deben empezar a comer de forma saludable. Los papás tienen que comer comida sana, y exponer al bebé a esta comida saludable con el sencillo método de ponerlo en su falda y que el bebé consuma lo mismo que los adultos. Hace unos años decíamos que debíamos demorar la aparición, en la dieta del bebé, de alimentos potencialmente alergénicos y ahora sabemos que no hace falta, a excepción del caso de la leche de vaca. Además de la paciencia, este proceso también debe basarse en la progresión y en dar ejemplo los padres.

¿El 'Baby-led weaning' es sinónimo de una alimentación más saludable?

Creo que en el BLW, lo más importante, es que nos evita empezar a hacer una cosa que luego tendremos que dejar de hacer. Si tú vas a aprender a ir en bicicleta, no creo que tenga mucho sentido que aprendas montada en un patinete. Lo mismo ocurre con el BLW. Los papás ofrecemos al principio papillas al bebé o triturados para después retirárselos y pedirle al niño que coma comida entera, cuando sabemos que los bebés pueden comer comida entera como los adultos, solo que en trocitos más pequeños.

Para mí el sentido del BLW no es tanto nutricional como educacional. Los nutricionistas y los pediatras nos encontramos con muchos padres con hijos de tres o cuatro años que todavía no mastican y que están tomando triturados. Esto se hubiese evitado si hubiéramos actuado desde un principio con paciencia y sin prisa, recordando que la base de la alimentación es la leche materna o en su defecto la leche de fórmula, y si hubiesen expuesto al bebé a los alimentos normales y corrientes que tomamos los adultos.

A parte de los alimentos que pueden provocar el ahogamiento del niño, ¿qué otros alimentos no deberían ofrecer los padres al bebé?

Los bebés pueden comer todo tipo de alimentos como aguacate, melocotón, pescado azul, carne roja, yema y clara de huevo, legumbres, cereales integrales, pueden tomar alimentos con gluten, etc.

Los que no deberíamos ofrecerles son, además de la leche de vaca entera y productos derivados, todos aquellos alimentos superfluos. Desgraciadamente, como los adultos comemos bastante mal, los bebés también están siendo expuestos a alimentos con mucha sal, azúcar y alimentos muy procesados. Deberían comer menos cantidad de papillas de cereales para bebés, que tienen un 20% de azúcar en la mayoría de los casos (y algunas incluso más). Muchos bebés comen galletas, que tienen la misma cantidad de grasa que un churro y muchísimo más azúcar.

Los potitos no me parecen mal, porque normalmente no están ni muy salados ni muy grasos, pero si se toman a menudo alargan, como he comentado, el proceso de aparición de los alimentos enteros y normales en la dieta del bebé.

Hace unos años se recomendaba esperar en el caso de la introducción al gluten.

Los nutricionistas decíamos que era mejor esperar hasta los ocho o diez meses por el riesgo de enfermedad celíaca. Pero los estudios han corroborado que este riesgo era infundado. Lo hacíamos por el principio de precaución, ante la duda recomendábamos esperar. Pero ahora, gracias a los recientes estudios y como recoge la nueva guía de alimentación infantil de la Generalitat de Catalunya, el bebé puede tomar a partir de los seis meses cualquier alimento con gluten, como por ejemplo el pan, el trigo, la avena, el centeno, etc.

¿Qué técnicas deberían utilizar los padres para despertar el interés en los alimentos sólidos?

No hay que buscar ninguna técnica. El apetito del niño es el que tiene que dictaminar lo que tiene que comer. El apetito es errático e impredecible, utilizando palabras de la academia americana de pediatría. Así que la mejor técnica que podemos utilizar los padres es olvidarnos y solo preocuparnos si nuestro bebé de verdad muestra claros signos de desnutrición. Los bebés muestran claros signos de tener apetito y de querer comida cuando la tienen a su alcance y cuando tienen hambre. Así que pongamos a su alcance comida saludable, practiquemos con el ejemplo y tengamos paciencia.

¿En qué problemas puede derivar el hecho de introducir demasiado tarde alimentos sólidos?

Es un serio problema para los padres porque se obsesionan una barbaridad, se preocupan más de la cuenta. Si queremos que nuestros hijos coman alimentos sólidos lo que debemos de hacer es dejar de insistirles. En esos casos en los que el bebé o el niño no toma alimentos sólidos, sucede una paradoja: son esos padres que primero no han permitido que su hijo tome alimentos sólidos, y le han dado papillas más allá de lo que el propio bebé pedía, los que ahora que el bebé no quiere alimentos sólidos siguen insistiéndole, le presionan o le coaccionan para que los coman. Sea como sea, en la mayor parte de los casos, no pasa nada por no tomar alimentos sólidos. Lo más habitual es que este niño, si nadie le dice nada y los papás se relajan y se olvidan del tema, acabe tomando alimentos sólidos.

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