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Ellas tienen poder (insuficiente)

Este próximo 21 de diciembre tenemos una cita con las urnas y cada vez que ocurre esto sale a la palestra el debate sobre cuántas mujeres llevan los partidos políticos en las listas.

Gloria Aznar

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Inés Arrimadas (izquierda) y Marta Rovira, en el programa ‘Salvados’ de Jordi Évole. FOTO: Salvados

Inés Arrimadas (izquierda) y Marta Rovira, en el programa ‘Salvados’ de Jordi Évole. FOTO: Salvados

En estas elecciones y debido a que Oriol Junqueras se encuentra en prisión, dos mujeres optan a convertirse en presidenta de la Generalitat -Inés Arrimadas (Cs) y Marta Rovira (ERC)-, un hecho insólito que ocurre por primera vez en Catalunya.

Que este tema del que algunos partidos sacan pecho sea noticia pone de relevancia que todavía estamos lejos de que la mujer llegue a los órganos de poder, públicos y privados.

Neus Oliveras, professora de Dret Constitucional de la Universitat Rovira i Virgili (URV) explica para el ‘Diari’ qué son las listas cremallera, la paridad, la importancia de su existencia y de cómo hemos llegado hasta aquí.

Para ello, esta especialista se remonta nada más y nada menos que a la Revolución Francesa (1789) «que es cuando nacen los ciudadanos, ya que hasta aquel momento eran súbditos. Entonces se produce un pacto social pero al mismo tiempo los únicos que pueden votar son los hombres. De entrada, lo que se está haciendo es una división entre lo público masculino y lo privado, femenino. Y además, solo votan los hombres propietarios». 

«Priorizaremos la agenda social con temas como la precariedad laboral y la ley de la violencia machista»
Yolanda López encabeza la lista de la coalición de los comunes por Tarragona. La secretaria general de Podem del Vendrell ya fue número dos en las últimas elecciones generales bajo las siglas En Comú Podem. Nacida en Barcelona en 1966, reside en El Vendrell desde los 7 años. Administrativa contable, empezó su actividad asociativa en el ámbito del voluntariado en la educación infantil.

Oliveras comenta que ya en aquel momento el pensador Nicolas de Condorcet se preguntaba cómo era posible que se creara un Estado en el que la mitad de la población estaba excluida.

«Y que las mujeres estén en estos lugares de poder es básico porque si no, los temas que les afectan no se tratan, no están en la agenda política».

Con el tiempo llegaron las sufragistas inglesas y en España Clara Campoamor, durante la Segunda República (1931), «quien luchó encarecidamente para conseguir el voto femenino y lo consiguió a pesar de las muchas burlas de las que fue objeto».

Primeras cuotas

Todos sabemos cómo acabó la Segunda República y lo que vino después hasta la democracia «tiempo en que si se mira cualquier foto de la Transición, de las Cortes que se dan en el 78, las que crean la Constitución, se ve que es totalmente masculina.

Las mujeres son una anécdota porque no hay una cultura de que participen en la política, lo que no quiere decir que tengan menos importancia. Es al revés».

Por tanto, estamos en un momento en que la mujer puede votar pero no está en los cargos políticos. ¿Qué hacemos entonces? Llegan así las cuotas en los partidos.

Fuera de nuestro país, «algunas formaciones y normalmente más de izquierda como por ejemplo el Partido Socialista Popular Danés ya en los años 70 empezaron voluntariamente a decidir que necesitaban que hubiera mujeres en sus formaciones».

Oliveras aclara que también el planteamiento fue que «no nos podemos perder las capacidades que tienen estas mujeres».

Qué dice la Ley

Las cuotas son un primer paso, «una medida de discriminación inversa» que esta experta de la URV considera que son fundamentales ya que así «las mujeres empiezan a entrar y poco a poco se va viendo la necesidad de que el 25% inicial aumente hasta el 40% o el 50, que sería la paridad, lo que se reclama ahora». 

 «Nuestro partido desde la década de los 80 ha luchado por la presencia de las mujeres en lugares relevantes»
Rosa Maria Ibarra (Alt Camp, 1969) es la cabeza de lista del PSC. Su nombramiento saltó a la palestra en el último momento, cuando todo el mundo daba por hecho que sería escogido Carles Castillo. El cambio, como ella misma afirmó se debió a «una cuestión de género. Por otra parte, creo que también se ha valorado mucho mi trabajo como diputada en estos dos últimos años», aclaró.

La paridad nació en la Cumbre Europea de Mujeres en el Poder celebrada en Atenas en 1992 y dice «Si la humanidad son 50% hombres y 50% mujeres, la representación también tiene que ser esto». 

Ante la pregunta de si es oportunismo o postureo por parte de las formaciones políticas, asegura que «todo son excusas. Se dice que no hay mujeres, que no sirven... pero hay un montón de hombres que no sirven y no pasa nada».

Añade que «a las mujeres se les cuestiona si sirven o no y a los hombres no se les cuestiona cuando la realidad es que ellos están en la lista porque son hombres. Eso siempre ha sido así. El problema no son las mujeres, el problema es la sociedad».

Los partidos políticos españoles están obligados por ley a mantener una cuota de género del 40-60%, que aunque no habla ni de hombres ni de mujeres queda claro a quién se le reserva el 40%.

Se trata del artículo 44 bis de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) de 1985.

Sin embargo, como revela esta experta, «también ha habido casos en algunos partidos feministas en que todas eran mujeres y se les ha dicho: no, 40-60».

Pero -continúa- «hecha la ley, hecha la trampa». ¿Por qué? «Los partidos dicen, si tengo 10 candidatos pongo a las mujeres las últimas y los primeros los hombres. Si en las elecciones entran seis, las mujeres quedan fuera».

Para evitar justamente esto, «la Ley incide en que la proporción de 40-60 se tiene que mantener en cada tramo de cinco. Por tanto, lo que hacen es tres hombres, dos mujeres».

Listas cremallera

«Otra solución que inventaron los Verdes en Alemania son las famosas listas cremallera» en las que el sumun sería que estuvieran encabezadas por una mujer.

Esta experta defiende que «son importantísimas porque realmente quiere decir que hay un compromiso con la representación de las mujeres. Hasta aquí ha costado mucho llegar y si las mujeres son el 50% de la población su representación tiene que ser también el 50%».

Y por lo que respecta al Senado, explica que «como las listas son abiertas, la paridad no funciona, por lo que habría que buscar otro mecanismo». 

Oliveras considera que «si se buscan mujeres se encuentran. Y si no llegan a los lugares de poder es porque tienen obstáculos que no tienen nada que ver con su capacidad, sino con los horarios, con la conciliación de la vida familiar y una doble o una triple jornada que tienen».

Destaca también que ellas «están más expuestas en los lugares públicos, se las critica, se las examina. Y a los hombres, ¿se les dice si están gordos o calvos?».  

Las mujeres participan en las asociaciones de padres y madres, en las de vecinos y se implican en todos los sectores de la sociedad. Entonces ¿por qué desaparecen del poder? «Porque están los hombres y no quieren renunciar. Nadie renuncia al poder voluntariamente», sentencia.

Las listas

JuntsXCat
1. Eusebi Campdepadrós 
2. Teresa Pallarès Piqué 
3. Albert Batet Canadell

ERC
1. Òscar Peris
2. Noemí Llauradó
3. J. Lluís Salvadó 

Ciutadans

1. Matías Alonso Ruiz
2. Lorena Roldán Suárez  
3. Carlos Sánchez Martín

PSC
1. Rosa M. Ibarra Ollé
2. Carles Castillo Rosique 
3. Joan Caballol Angelats 

PP 
1. Alejandro Fernández Álvarez  
2. Tomás Castells Fresquet 
3. Montserrat Duch Cartañà 

CUP 
1. Xavier Milian i Nebot
2. Josep Mañé 
3. Èrica Bel Queralt

Catalunya en Comú 

1. Yolanda López Fernández
2. Maria Vila Miras
3. Carlos Sanchís de Andrés  

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