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‘En directo traslado la intimidad de mi habitación al escenario’

Adrián Salvador actúa este sábado (22.00 h) en La Cantonada de Tarragona. Taquilla inversa

Javier Díaz

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Adrián Salvador, con su guitarra

Adrián Salvador, con su guitarra

Tarraconense de 36 años y licenciado en Historia y Antropología, Adrián Salvador ha sido voz y guitarra de formaciones como Febrero, Sprinters, Zapping u Oslo. Ahora va en solitario y en acústico. «Par mí no es sencillo porque asumes toda la responsabilidad: antes podían elegir entre diferentes músicos del escenario, ahora sé con certeza que ese tomate lanzado con odio me busca únicamente a mí». Asegura que tiene un disco grabado sin publicar y otros tres en mente. «Vivo más en mi cabeza musical que fuera de ella. Me puedes considerar un friki, pero es que si no todo sería muy aburrido».

- Trabaja de autónomo.
- Me dedico a ganarme la vida. Pagando impuestos excesivos a cambio de no tener jefes. Tengo un comercio diminuto en una calle desconocida de la ciudad (calle Assemblea Catalunya), un herbolario dietética para mentes conscientes y sensibles, clientela muy agradable. Pasaos a hacerme rico... de espíritu. Ahora que ya hemos colado la publicidad, hablemos de música.

- ¿Cuesta ganarse la vida con la música?
- Podríamos decir que la música me gana la vida. Supongo que cuesta, de hecho, con la música yo no me gano la vida. Por lo tanto tampoco puedo opinar mucho al respecto. Tengo amigos que lo intentan y les admiro por su perseverancia.

- ¿Por qué actúa solo y en formato acústico?
- Porque me apetece y me gustan los retos. Hace unos años ya lo probé. Ahora, después de tocar con banda y de un año de asueto, ha vuelto a nacer en mí ese impulso, ese hálito, ese fulgor interno. El formato acústico es exigente por su pureza, desnudez y sinceridad; no hay pantomima ni escondite posible. La verdad es que me empezaba a aburrir, me gusta estar activo musicalmente, y lo que tenía más a mano era mi guitarra y las canciones que me gustan.

- ¿Qué repertorio tiene?
- Versiones que suelo tocar en la intimidad, que utilizo para calentar o afinar, o que simplemente me gustan. Alguna de The Beatles, Los Planetas, Smiths, Camilo Sesto...  Lo que hago en directo es trasladar la intimidad de mi habitación al escenario, con mi forma particular de recrear esas canciones, de hacerlas mías en cierta manera. Las comento, toques de humor, errores, improvisaciones jazz. Muy de estar por casa. 

- Pop, indie, rock... 
- Si la canción me llega, me da igual el estilo. No soy un músico versátil, tiendo a acercarme al pop, el rock, el folk o el country. Ni siquiera yo sé qué significa el estilo indie.

- ¿En la música está todo inventado o aún se puede innovar?
- La música es un vehículo de expresión de vida: emociones, opiniones, circunstancias... La vida ha ido cambiando y la música la acompaña. Una melodía puede haber sido compuesta en los años 50 y sonar completamente nueva para una generación al ser cantada por un preadolescente millennial de flequillo inmaculado, con crucifijo de oro colgado en el pecho y camiseta raída con la efigie del Che Guevara. 

- Todo vuelve.
- Seguramente, esa melodía de los años 50 fue escuchada previamente en los campos de algodón del Mississippi en 1847. No creo que la música busque innovar, el verdadero propósito es conectar, transmitir, emocionar.

- ¿Es de los que vuelve a escuchar y comprar discos de vinilo?
- Nunca he dejado de escuchar vinilos. No los compro, me los regala mi mujer, por eso mi amor por ella es inconmensurable. 

- ¿Internet y lo móviles se están cargando el romanticismo de la música?
- Creo que son nuevos medios para su difusión, nuevas maneras de escuchar música, como lo fueron en su día la radio, la MTV o el walkman. El romanticismo es algo que se sirve al gusto según cada uno, como el azúcar al café.

- ¿Todavía se compone con papel y boli?
- Por supuesto. Aunque reconozco que la grabadora de voz del móvil me es muy útil, nunca he dejado el papel cuadriculado, tamaño cuartilla, y el boli azul marino o lila. En realidad, todo es accesorio, lo imprescindible es estar atento, mente abierta, creativa y dedicarle tiempo. 

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