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Naltros Trapezi

Equilibrismo y arte de altura pasados por agua

Los actos de mañana transcurrieron sin problemas. La lluvia, llegada la tarde, hizo suspender algunos espectáculos y reubicó otros

Cristina Valls

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Isabelle Schuster ofreció una dosis contundente de malabares en la plaza del Baluard. FOTO: Alba Mariné.

Isabelle Schuster ofreció una dosis contundente de malabares en la plaza del Baluard. FOTO: Alba Mariné.

La celebración de actos de la Fira del Circ de Catalunya, el Trapezi, transcurrió con normalidad la mañana de hoy sábado. Uno de los espacios más concurridos ha sido el de la plaza del Baluard, donde los intérpretes Isabelle Schuster y Loïc del Egido han ofrecido el espectáculo Trait pour trait llegadas las 11 horas de la mañana. Han sorprendido a pequeños y adultos con números en los que se ha incluido contorsionismo, malabares y mucha comicidad.  

La Compangie Cirque Au Carré, creada en 2015, ha llegado a enmudecer al público en el momento en que han jugado con elásticos, bolos y diábolos suspendidos en el aire. De los diábolos se ha encargado Loïc del Egido, quien se ha quedado sólo en el escenario y ha aprovechado su momento. ¿Cómo? Con la maestría de Isabelle, quien lo ha atado con un gran elástico, del que él se ha desprendido rápidamente. Ha sido entonces cuando se ha lucido, manipulando los objetos con manos y pies. Isabelle Schuster no se ha quedado atrás. Ella ha apostado por exhibir su gran elasticidad y dominio con el arte del malabar

La pareja del espectáculo 'Trait pour trait' ha llegado a enmudecer al público en el momento en que ha apostado por jugar con elástico bolos y diábolos

La pareja ha construido también una estructura compuesto por hilos elásticos pero firmes, una extensión que ha hecho de soporte para que hasta tres y cuatro diábolos pudieran deslizarse ante la atenta mirada de los amantes del circo. Como si los objetos hubieran cobrado vida, los artistas han demostrado las horas de trabajo y esfuerzo en cada uno de sus ensayos. Si más no, el espectáculo no hubiera sido el mismo sin la música, original de Yoann Launay

Este mismo número de circo, se  ha vuelto a reproducir en el espacio de Cal Massó llegadas las 18 horas. Ha sido reubicado a causa de la lluvia, que se ha hecho efectiva llegada la tarde. El temporal ha obligado también a cancelar un par de espectáculos de tarde, como  El Covador y el Circ a les Golfes.

Trait por trait se podrá volver a ver este domingo a las 11 y a las 18 horas en la plaza del Baluard, si las condiciones climatológicas lo permiten. El mediodía de este sábado, ya nublado, ha dejado realizar otro de los  espectáculos de la nutrida programación. La plaza d’Evarist Fàbregas ha acogido pues el show llamado Tiravol con Agnès Fustagueras i Puig y David Soubies

La lluvia de este sábado ha obligado suspender algunos espectáculos y otros los ha reubicado

Gente sentada en las terrazas de El Pallol y mucha que venía de paso, se quedó a disfrutar del espectáculo de la Compañía Daraomaï. La pareja ha ofrecido una  coreografía llena de acrobacias inédita. La confianza y la seguridad entre los intérpretes se ha materializado a lo largo del número, en el que han tenido que recurrir al dominio del equilibrio y a una gran complicidad con el público asistente, pues éste ha formado  parte activa en el asunto. Ha marcado el ritmo y  las pausas. 

Lo curioso de Tiravol ha sido la instalación montada,  un elemento que quedaba en la frontera de ser percha china y acro-danza. Fustagueras y Soubies han transportado  a los espectadores a una sesión de poesía y humor, una especie de viaje hacia el universo aéreo de la danza y la música. Pero no se quedaron aquí. 

Mientras Soubies realizaba tirabuzones simultáneos en el aire, Agnès Fustagueras ha aprovechado a hacer sonar un instrumento musical de lo más extraño, no identificado. Como si de un tercer personaje se tratara, bufó a través de una estructura en forma de prisma triangular. 

De allí sonó una música onírica y David Soubies fue quien, subido en aquel instrumento y saltando encima, marcaba las variaciones de la melodía. El final fue emotivo, los artistas tuvieron más contacto y concluyeron el ejercicio llegando al suelo por los extremos opuestos y a la vez.

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