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¿Escolarización antes de los tres años? Las claves para decidirnos

Llevar o no al niño a la guardería es una de las preguntas que todo padre se plantea. ¿Qué es lo mejor para el pequeño? ¿Qué opciones tenemos?

Mònica Just

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La opción de las madres de día está cada vez más extendida. Foto: Lluís Milian

La opción de las madres de día está cada vez más extendida. Foto: Lluís Milian

La escolarización antes de los tres años no es obligatoria. Pero en nuestra sociedad está muy extendida. Parece que, más que una opción, muchas veces se ha convertido en la única vía para conseguir conciliar la vida laboral con la familiar. Es difícil encajar horarios. Y ahora ya hay quien plantea la posibilidad de que esta etapa previa a la escuela pase a ser obligatoria. ¿Es positivo para el niño? ¿ Qué es lo mejor para su desarrollo? A continuación algunas claves que señala Maria Costa, psicóloga especializada en pequeña infancia, para ayudar a tomar la mejor decisión. 

1. Valorar la necesidad del niño. Costa señala que a menudo se tiene en cuenta la funcionalidad y las necesidades del adulto y su horario laboral, pero no siempre coinciden con las necesidades del niño. «Es importante hallar una manera de cubrir las necesidades de unos y otros», afirma. Y añade: «Teniendo en cuenta las bases emocionales o biológicas de la pequeña infancia, en líneas generales no existe una necesidad de escolarizar a los niños antes de los tres años». Subraya, por ejemplo, que un niño de un año y medio ya empieza a tener interés en relacionarse con sus iguales. Pero todavía no lo necesita. También subraya que cada caso es distinto. Y cada entorno. «No se puede generalizar», afirma, insistiendo en la importancia de tener en cuenta todos los matices. 

2. Estudiar todas las opciones. «Existen familias que tienen que optar por la escolarización a estas edades porque no tienen otra opción. Pero es más por la necesidad del adulto que por la del pequeño», apunta. Y por ello insiste en que se tengan en cuenta las distintas opciones. Costa señala, por ejemplo, que no es beneficioso para niños tan pequeños pasar toda una jornada de seis, siete u ocho horas en una guardería. Pero que todo tiene sus matices. No solo hay guarderías. También existen las madres de día, espacios de crianza. espacios de apoyo familiar por horas y alternativas con ratios de alumnos por aula más reducidos «y que también se ajustan muy bien a las necesidades de socialización de los más pequeños». 

3. Evitar forzar el proceso. La psicóloga especializada en pequeña infancia señala que, en muchos casos, se está forzando el proceso. «Hay una sobreadaptación. Y esto, a veces, puede derivar en angustias, trastornos de alimentación, de sueño...», afirma. También remarca que hay pediatras, de hecho, que han detectado algún caso de crisis emocional en la guardería. «Pueden producirse síntomas como que cuando lleguen a la escuela se encuentren con que han estado demasiado estimulados», apunta. Y añade: «No significa que los docentes no lo hagan bien. Ni de lejos. Solo que el sistema hace que sea prácticamente imposible atender la individualidad que necesita un niño de estas edades». 

4. Tener información. La psicóloga hace sesiones de formación también para maestros, o para madres de día y atiende a las familias. Está convencida de la importancia de la información. De que los padres tengan los conocimientos suficientes y necesarios para poder tomar la mejor decisión según su situación, su entorno y las características de su núcleo familiar. Conocer las opciones y las ventajas de cada uno. En definitiva, trabajar para hallar la mejor manera de cubrir las necesidades de los niños y de los adultos.

 

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