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Guerra al despilfarro de alimentos

Malos hábitos de compra y de consumo son las causas. El desafío en los próximos años es reducir las toneladas de comida que acaba en la basura

Silvia Fornós

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Foto: Pere Ferré

Foto: Pere Ferré

El desperdicio de alimentos es una de las principales batallas a conquistar en los próximos años. Según la Agència de Residus de Catalunya cada catalán desperdicia cerca de 35 kilos de comida anualmente. Del total de residuos municipales que se generan en Cataluña, 262.000 toneladas son alimentos desperdiciados. Según el director del Department of Food Systems, Culture and Society de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Francesc Xavier Medina, la explicación a este despilfarro radica en «la costumbre de tener de todo, en cualquier momento y a un precio más asequible. Compramos por impulso y más cantidad de la que realmente necesitamos o de la que comemos, lo que provoca que muchos alimentos acaben desperdiciados».

Las cifras que acumula esta lucha son siendo alarmantes. Y es que según los datos del panel de hogares del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, el 85% de los alimentos que se tiran están «tal y cómo se compraron». «El mismo sistema de producción alimentario propicia el desperdicio. Nos han enseñado y hemos aprendido, de una manera equivocada, que la caducidad señala que un alimento es inservible, cuando en realidad puede tener una vida más larga», detalla Francesc Xavier Medina.

En este sentido, la dietista nutricionista Rosa Baró recalca que «el desperdicio alimentario supone una pérdida de riqueza para el conjunto de la población, por lo tanto si conseguimos reducir entre todos este desperdicio será un paso muy importante para combatir el hambre y mejorar el nivel de nutrición de las poblaciones más desfavorecidas».

Menos tiempo en la cocina

Además de tratarse de un drama social y ambiental, el problema del desperdicio de alimentos también afecta al bolsillo. Según la OCU una familia podría ahorrar hasta 141€ anuales recortando el desperdicio que se produce en su hogar sin hacer grandes esfuerzos. Por ello es importante organizarse en la cocina. «Por un lado se ha perdido la costumbre de reaprovechar los alimentos y por otro cada vez se dedica menos tiempo a cocinar. Luchar contra el desperdicio supone apostar por reareutilizar los alimentos y dedicar más tiempo a cocinar», asegura Francesc Xavier Medina.

En este sentido, el chef Fran López señala que es importante «el consumo de productos locales y de temporada, porque tiene muchos beneficios para la salud de las personas» y añade que «contribuyen a evitar el desperdicio porque hay una mejor regulación entre la oferta y la demanda en los centros de venta, y también hay menos probabilidad de romper la cadena del frío y que los productos, por lo tanto, terminen estropeándose».

De hecho según la OCU un 70% de los consumidores reconoce que tira la comida porque no se organiza bien. En este caso ‘la mejor defensa es un buen ataque’. Ejemplo de ello es el Programa de Gestió Alimentaria Responsable impulsado por el Ayuntamiento de Reus. Desde el año 2012 funciona la pionera iniciativa de recuperación de alimentos frescos para personas sin recursos económicos de Reus. Desde entonces se han recuperado, hasta el primer trimestre de este año, un total de 674.014 kilos de alimentos frescos, que se han hecho llegar a aproximadamente 1.900 familias diferentes y unas 6.600 personas de la ciudad, a través de diversas entidades distribuidoras que colaboran en el programa.

‘Sentido común’

El Ayuntamiento de Reus es una de las muchas entidades que forma parte de la Plataforma Aprofitem els Aliments, que lucha contra el desperdicio. «Todos somos el problema y por lo tanto todos somos parte de la solución al desperdicio de alimentos», asegura la directora de la entidad, Gaby Susanna.

La misma también destaca que la industria alimentaria nos ha impuesto «estándares cosméticos». «Es igual de buena una patata grande con imperfecciones que otra pequeña y perfecta, pero nos han inculcado que hay que comprar productos perfectos», explica. Por último la directora de la Plataforma Aprofitem els Aliments asegura que «hemos vivido años de muchos excesos y tenemos que recuperar el valor de los alimentos y apreciar el trabajo del agricultor que cultiva los alimentos. Es de sentido común».

 

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