Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Guía de vinos, el manual básico de todo ‘winelover’

Cada año, los expertos en el mundo del vino puntúan las mejores referencias

Sílvia Fornós

Whatsapp
En cada guía se valoran distintos aspectos. Foto: Freepik

En cada guía se valoran distintos aspectos. Foto: Freepik

La sumiller y enóloga Anna Casabona repasaba la semana pasada el funcionamiento de los concursos de vinos, como los Premis Vinari, que resultan un buen punto de partida si quiere conocer referencias excelentes. Pero si es impaciente y quiere ‘aquí y ahora’ descubrir la valoración de cualquier botella lo que necesita tener a mano es una guía de vinos y que deja constancia por escrito de la calidad de tintos, blancos, rosados, espumosos,… Ejemplos son la Guia de Vins de Catalunya, la Guía Peñín, la Guía de Vinos Gourmets o la Guía de Los Supervinos, esta última valora las referencias disponibles en los supermercados. 

¿Para qué sirven las guías? Según Anna Casabona, «para el consumidor, en ocasiones, es complicado escoger un vino cuando va a comprar, cuando quiere hacer un regalo,… Y aunque en las tiendas especializadas le podrán aconsejar, a todo winelover le gusta investigar por su cuenta». 

Los manuales ayudan a elegir todo tipo de vinos. Foto: Freepik

La conclusión es que tener en el cajón de la mesita de noche una de estas guías es una ayuda útil. Aunque si bien sirven de referencia, no se deberían considerar las puntuaciones o las valoraciones como un mandamiento. «Al fin y al cabo no dejan de ser un manual de valoraciones hasta cierto punto sesgado. Y no vamos a negarlo, también con algún interés», añade la sumiller. Tanto si es un amante confeso como si se inicia en el mundo del vino, las guías son un buen punto de partida. 

La organización

Cada guía se organiza a su manera. La diferencia sustancial se encuentra en cómo hacen la cata de los vinos que puntúan. «La Guia de Vins de Catalunya, por ejemplo, cata los vinos a ciegas, mientras que la Guía Peñín lo hace a etiqueta vista», asegura la enóloga. Ni una es mejor ni la otra peor. «Las guías que catan a ciegas argumentan que de este modo son más objetivas, mientras que las que lo hacen con la etiqueta al descubierto esgrimen que además de valorar el vino también consideran la trayectoria de la bodega, las personas que han trabajado en ese vino, la cata es más global». Pero claro, «de este modo se puede caer en no ser demasiado objetivo», añade la enóloga.  Hay que tener claro que en una guía «todos los que están, son; pero no todos los que son, están», ya que los vinos bien puntuados, por supuesto son buenos vinos.

Aunque, no debe pasar por alto que en las guías de vinos no se catan todos los vinos que existen. En opinión de la sumiller, «habrá pequeñas bodegas u otras a las que no les interesa salir en estos manuales. Entonces la única solución es acudir a tiendas especializadas en vinos en busca de consejo».

Puntuación

¿Solo se debe hacer caso de la puntuación? Es la vía fácil. «Si un consumidor duda entre dos vinos, uno de 90 y otro de 70 puntos, se sobreentiende que el primero debería ser mejor», afirma Anna Casabona, quien hace una segunda reflexión. «La decisión final dependerá de las preferencias de cada uno», añade. 

Aparecer en las listas de los vinos mejor puntuados resulta una meta para muchas bodegas. Al respecto, la enóloga destaca que «a nivel internacional existe un gurú que es el Robert Parker cuyas puntuaciones han hecho que algunas bodegas subiesen como la espuma  y que vendiesen toda su producción a altos precios». Razón de más para que a día de hoy muchas bodegas busquen con ansia obtener su máxima puntuación. 

Redes sociales

Blogs o cuentas de Instagram se han convertido en un escaparate perfecto para el mundo del vino. «Existe una gran facilidad para opinar sobre vinos. Muchos aficionados y expertos publican sus comentarios. Al final lo importante es encontrar a aquella persona que crees que lo que recomienda te va a gustar también a ti», afirma Anna Casabona.La guía más fiable es la que se puede hacer uno mismo. En opinión de la sumiller «lo ideal sería anotar en una libreta las impresiones que te despierta cada vino que uno degusta». Incluso hoy en día, todo es tan fácil como hacer una foto con el móvil al vino para no perderle la pista o utilizar apps tan útiles como Vivino, donde los mismos consumidores puntúan cada botella. 

Temas

Comentarios

Lea También