Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

'He tatuado incluso ETs vestidos de sevillana'

Entrevista con Daniel Fernández, Tatuador

Whatsapp
Daniel, en su estudio.  Foto:lluís milián

Daniel, en su estudio. Foto:lluís milián

- ¿Cómo empieza su historia como tatuador?

- De pequeño ya sabía que me gustaba mucho el mundo artístico, en especial el del tatuaje. Mi primera experiencia fue a los 14 años, quería hacerme un tatuaje, pero no sabía nada, a excepción de que pinchando con una aguja y tinta, el tatuaje se quedaba en la piel. Estas letras en mi tobillo hechas en mi casa fue la iniciación.

- ¿Algún contra en el empleo?

- Complacer al cliente. A veces es difícil porque te piden cosas que no puedes hacer o que estéticamente no le quedarán bien. En esas situaciones tienes que hablar con él y explicarle la razón por la que no puede ser.

- ¿Qué tipo de gente acostumbra venir en verano?

- De todo tipo, pero en realidad en verano es cuando menos trabajo hay porque es el peor momento. Es más recomendable hacerse un tatuaje en invierno, ya que no le puede dar mucho el sol. Aunque en esta época suele haber mucho movimiento, la gente va a la playa, empieza enseñar, a ver, y se les antojan los tatuajes.

- ¿Cuáles son los más demandados?

- Actualmente, los tatuajes que la gente cuelga en pinterest (web de estilo instagram), además de otros que llevan los famosos como el tatuaje de Rihanna en el dedo, en el underboobs, en la mano... Te digo Rihanna como te puedo decir cualquier otro famoso.

- ¿Y el más raro que jamás hayas realizado?

- He echo bastantes muy raros y no te sabría decir. He tatuado incluso E.Ts vestidos de sevillana e incluso la tumba de Rocío Jurado. También tenemos gente que se tatúan algo relacionado con algún familiar que se ha ido o casos muy personales y traumáticos. En estos casos se te queda un mal sabor de boca.

- ¿Alguna anécdota personal del trabajo?

- Quizás la más interesante es el caso de Sole: una mujer de 78 años con la que estoy trabando y vamos ya por el décimo tatuaje. Hará ya cosa de un año vino a la tienda pidiéndome un tatuaje, a la semana volvió y se hizo otro, al mes vino a por otro, y así hasta ahora. Lleva todos los brazos tatuados, y de colores muy vivos y vistosos, además que es cliente muy habitual. Hay que decir que es un caso bastante peculiar esta señora.

Temas

  • DVerano

Comentarios

Lea También