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La ciencia del aprendizaje

El Institut Català d’Investigació Química organiza un casal de verano para que niños y niñas puedan experimentar con el mundo científico

Laura Rovira

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Imagen de un grupo de niños que participan en el curso.  Foto: Lluís Milian

Imagen de un grupo de niños que participan en el curso. Foto: Lluís Milian

Un largo pasillo blanco con puertas a cada lado conduce a un aprendizaje experimental asegurado. El Institut Català d’Investigació Química organiza, un año más, un casal de verano para niños de quinto y sexto de primaria que durante una semana podrán experimentar lo que supone convertirse en auténticos científicos.

Estos talleres se realizan en unas aulas reservadas y dedicadas exclusivamente para el aprendizaje y que cuentan con todo el material necesario para realizar las actividades pensadas siempre con las protecciones adecuadas y con experimentos enfocados a niños de esas edades. Una veintena de batas blancas inquietas esperan abrir el cuaderno donde encuentran los experimentos que deben realizar durante el día con la ayuda y supervisión de un monitor. En pequeños grupos de tres llevan a cabo múltiples ejercicios que mezclan la diversión con grandes dosis de didáctica, como por ejemplo el poder extraer el ADN de las fresas, uno de los experimentos más atractivos. Laia Pellejà, responsable de estos talleres, explica la incansable motivación de los niños y cómo intentan que esta emoción continúe en sus casas con experimentos muy fáciles de realizar fuera del horario del taller y así poder enseñar y transmitir los conocimientos adquiridos a su familia.

Los talleres se realizan en aulas reservadas y dedicadas al aprendizaje 

Cada día van rotando los grupos y monitores para fomentar el trabajo en equipo y para que los niños puedan relacionarse de manera más igualitaria. Los instructores son estudiantes voluntarios, alguno de ellos han pasado de alumnos de estas actividades a monitores que enseñan la experiencia adquirida. Este es el caso de Rafel de 12 años quien ganó, en el pasado casal, el premio al mejor científico el cual le otorgaba el privilegio de poder volver a estos talleres como instructor. El último día de este casal los niños hacen una presentación para los padres dónde muestran que es posible convertirse en verdaderos científicos en una semana y el diploma final que reciben refleja y enmarca esta educativa experiencia. 

Grupo de niños extrayendo el ADN de las fresas. Foto: Lluís Milian

El bañador por la bata

Este casal de verano organizado por el ICIQ consta de dos cursos. Por un lado ‘M’agrada la recerca’ destinado a niños de primero y segundo de la ESO. Estos talleres se realizaron la última semana de junio. ‘Fem Química’ es el curso que se está llevando a cabo durante esta semana y que termina el próximo 28 de julio con el cuál se pretende introducir a niños de quinto y sexto de primaria en el mundo de la ciencia de una forma muy divertida.

Cursos de excelencia

Severo Ochoa es un distintivo que califica a sus centros como estructuras que tienen programas de investigación muy competitivos que reflejan su nivel de eficiencia y compromiso.

Así pues, este casal cuenta con dos cursos de un alto nivel educativo que aseguran un aprendizaje para niños y niñas en una edad perfecta para adquirir conocimientos y empezar un camino educativo hacia un posible futuro científico. Por otro lado,   ofrece una oportunidad en forma de alternativa a la televisión o el ordenador para disfrutar de las vacaciones de verano en un ambiente cualificado.

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