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La dieta mediterránea, bajo la lupa de la URV y Harvard

Un estudio analizará, con la última tecnología, por qué esta dieta reduce las enfermedades cardiovasculares
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Aceite de oliva y frutos secos, claves en la dieta. Pixabay

Aceite de oliva y frutos secos, claves en la dieta. Pixabay

Un equipo de investigadores de la Universitat Rovira i Virgili, la Universidad de Navarra y la Universidad de Harvard acaba de iniciar un ambicioso proyecto que permitirá conocer mejor por qué la dieta mediterránea ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares.

Y es que ya se puede hablar así, en afirmativo, de este tipo de dieta, porque, según explica el profesor Jordi Salas-Salvadó, director de la Unidad de Nutrición Humana de la URV (uno de los directores de la investigación), un estudio anterior de gran repercusión, el Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea), ya demostró sin lugar a dudas sus beneficios.

Explicado en palabras sencillas: para aquel estudio, que se desarrolló entre 2003 y 2010, se eligió a un numeroso grupo de pacientes con riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares (colesterol alto, diabetes, tabaquismo, hipertensión, obesidad antecedentes familiares...) y se dividió en dos grupos. A un grupo se le recomendó simplemente una dieta baja en grasas; al otro se le dieron indicaciones para seguir la dieta mediterránea. En este último grupo, además, a unos se les entregaba aceite de oliva para consumir junto a sus familias y a otros el equivalente a un puñado de frutos secos para el día. Los estudiaron durante años y el resultado fue claro: los que seguían la dieta mediterránea rica en grasas de origen vegetal desarrollaron 30% menos enfermedades cardiovasculares.

Jordi Salas-Salvadó, de la URV, codirector del estudio. Foto: DT

De hecho, aquel estudio consiguió que muchos médicos, en diferentes partes del mundo, sustituyeran las recomendación de la dieta baja en grasas para sus pacientes por una dieta mediterránea rica en aceite de oliva y frutos secos.
Muestras de sangre locales

Ahora la intención de este nuevo estudio, que durará cuatro años y que ha recibido casi dos millones de euros del National Institutes of Health de los Estados Unidos, será conocer al detalle ciertos metabolitos (sustancias producidas durante el metabolismo)  en la sangre, relacionados con algunas enfermedades cardiovasculares.

El trabajo permitirá detectar 7.000 metabolitos a través de análisis químicos de última generación que se realizarán en Harvard. Las muestras provienen de los voluntarios que participaron en el Predimed y serán enviadas congeladas desde España.

El proyecto, de cuatro años, cuenta con dos millones de euros

La idea, explica Salas, es, por una parte, conocer si hay metabolitos que predispongan al desarrollo de ciertas enfermedades y, por otra, esclarecer los mecanismos que hacen que la dieta mediterránea tenga un efecto protector frente a estas dolencias.

Concretamente, el estudio se centrará en tres enfermedades cardiovasculares de proporciones epidémicas: la insuficiencia cardíaca, producida por un desequilibro entre la capacidad del corazón para bombear sangre y las necesidades del organismo; la fibrilación auricular, la arritmia cardíaca más frecuente; y la arteriopatía periférica u obstrucción de las arterias de las piernas, presente comúnmente entre fumadores y diabéticos y con alto riesgo de amputación. 

Además de Salas participan en la dirección del proyecto, que arrancó el pasado mes de agosto, el profesor Miguel Ángel Martínez González, de la Universidad de Navarra -investigador del CIBEROBN como Salas- y el profesor Frank Hu, de la Universidad de Harvard. 
También participarán diferentes investigadores e instituciones que ya habían trabajado en el estudio Predimed.

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