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‘Los físicos tenemos mucho que decir sobre el cáncer’

María Lizondo habla de los últimos tratamientos

Norian Muñoz

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Maria Lizondo, física médica. Foto: Cedida

Maria Lizondo, física médica. Foto: Cedida

María Lizondo dudaba en el instituto entre estudiar física y medicina, hasta que al final se decidió por la primera: «La física te permite analizar las cosas, ver cómo funcionan», relata.

Pero eso no la hizo olvidarse de su inclinación inicial, así que al terminar la carrera hizo un máster en física médica y después se presentó a una de las 30 plazas que se abren cada año en los hospitales de España para hacer la especialidad en radiología hospitalaria. Consiguió una de las 30 mejores notas, así que entró en el programa en el Hospital de Santa Creu i Sant Pau, donde trabaja actualmente.

¿Y qué hace exactamente un físico/a entre tantas batas blancas en un hospital? Pues muchas más labores de las que se podría suponer, explica. Unas son  más evidentes, como las áreas de diagnóstico por la imagen y la medicina nuclear, y otras, menos conocidas, como garantizar la seguridad de las instalaciones y las personas, tanto pacientes como personal sanitario, en zonas expuestas a radiaciones. «La física está en todas partes», resume.

Los avances permiten irradiar los tumores con más precisión 

En el caso de Lizondo se ha especializado en nuevas técnicas de radioterapia en el cáncer de mama. Ahora ya hace justo un año que recibió una beca de la Asociación Española contra el Cáncer para evaluar precisamente la efectividad de los últimos tratamientos.

Más armas contra el tumor

En la mayoría de los casos de cáncer de mama, tras la cirugía se indica quimio y radioterapia y  cuenta Lizondo, por ejemplo, que hace unos años se marcaba el punto donde se iba a irradiar con un bolígrafo. Ahora, que existen técnicas de imagen en tres dimensiones, se puede determinar con mucha más exactitud hacia dónde se va a dirigir la irradiación para evitar efectos adversos.

Esto permite, además, ‘atacar’ a los tumores desde varios ángulos y  minimizar la radiación sobre el tejido sano y sobre órganos vitales como los pulmones y el corazón, algo especialmente relevante cuando la que se está  tratando es la mama izquierda.

Con una beca de la AECC evalúa armas contra el cáncer de mama

Las últimas técnicas toman en cuenta aspectos antes impensables, como la respiración de la paciente, ya que la mama se mueve en la medida en que aspiramos e inspiramos. Así pues se está estudiando como puede mejorar el tratamiento cuando se hace en instantes en que la paciente está durante una inspiración profunda. 

Por evaluarse se evalúa hasta la posición más adecuada en función de la anatomía de cada paciente. «La idea es personalizar el tratamiento al máximo», explica Lizondo.

Conferencia solidaria

Justamente evaluar la efectividad de todas estas técnicas revisando los datos de las pacientes que ya se han tratado en el hospital  en los últimos años es el objetivo de la investigación de esta física.

Los interesados tendrán la oportunidad de conocer el trabajo de Lizondo, así como otros apuntes sobre los nuevos avances contra el cáncer, en una charla organizada por la AECC en Tarragona. Será el próximo jueves 5 de octubre a las ocho de la tarde en el Teatrillo del Pósit de Pescadors del Serrallo.

La conferencia solidaria tendrá un coste de 10 euros que se destinarán a la investigación contra el cáncer de mama. Al finalizar se servirá un cóctel para todos los asistentes.

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