Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Los siete tóxicos más dañinos para la piel

Siliconas, sulfatos y parafinas son sustancias nocivas que se encuentran en champús, esmalte de uñas y cremas
Whatsapp
Algunas cremas contienen estas sustancias. Foto: Freepik

Algunas cremas contienen estas sustancias. Foto: Freepik

Pensar en la salud es pensar en el presente pero también en el futuro. Por dentro y por fuera es y será lo que coma, beba y los productos que utilice para cuidarse. Razón de más para fijarse en la letra pequeña de los productos de cosmética para saber con qué ingredientes se formulan cremas faciales, champús, esmaltes de uñas, etc. y que pueden ser perjudiciales para la piel y la salud. 

«A la hora de valorar las consecuencias para la salud, hay que tener en cuenta tres aspectos. El primero es el uso continuado de productos formulados con estas sustancias; el segundo es el efecto tiempo; y por último el efecto cóctel, es decir, la combinación de diferentes ingredientes perjudiciales en un mismo producto», detalla Miquel Antolín, cofundador de Freshly Cosmetics, marca de cosmética natural. 

Algunos de los efectos son irritación y tirantez de la piel

Él mismo recuerda que «hoy en día ninguna empresa puede ocultar ningún ingrediente, pero donde los consumidores tienen más dificultades para acceder a la información es vía online, ya que es más complicado encontrar la lista completa de ingredientes en grandes marcas de cosmética». La siguiente lista describe algunas de las sustancias que debería evitar para presumir de una piel 100% saludable durante toda la vida:  

En el esmalte de uñas también hay tóxicos. Foto: Freepik

1. Sulfatos. Están presentes en muchos productos de cuidado diario, como el champú o el gel de baño, por el elevado poder de limpieza que tiene sobre la piel. «La elevada concentración de sulfatos en un producto de uso continuado puede generar problemas de irritación y tirantez en la piel, sequedad o incluso caída de cabello», explica Mireia Trepat, cofundadora de Freshly Cosmetics, marca de cosmética natural.

2. Siliconas. Lavado tras lavado se acumulan en el cabello y la piel, ya que su función es crear una capa evitando que estén en contacto con el exterior. No le extrañe si tiene la sensación de tener el cabello sucio a pesar de estar recién lavado. 

3. Perfumes sintéticos. Cremas faciales, productos capilares y también desodorantes son algunos de los productos cosméticos que contienen perfumes sintéticos. 

4. Tóxicos en el esmalte de uñas. Ftalatos y tolueno actúan como fijadores, disolventes y suavizantes. Estas sustancias, en contacto con la piel por la vía respiratoria, pueden provocar problemas de salud a largo plazo entre los consumidores.

5. Sales de aluminio, presente en desodorantes. Se trata del antitranspirante artificial que tapona las glándulas sudoríparas consiguiendo así reducir la cantidad de sudor. 

6. Parafina, falsos hidratantes para la piel. Comúnmente utilizadas en la elaboración de cremas corporales, son las encargadas de lograr una piel aparentemente hidratada mediante su textura cremosa. Suelen emplearse en sustitución de los aceites vegetales y lo hacen extrayendo la humedad de la piel, taponando los poros e impidiendo que la piel respire de forma natural. Con el paso del tiempo las parafinas acaban resecando la piel y propiciando la aparición de acné e irritaciones.

7. Ingredientes con ‘chloro’, ‘bromo’, ‘iodo’, conservantes a evitar. En cosmética, para evitar el deterioro de los productos, alargar la vida útil de éstos y protegerlos de los agentes contaminantes externos se suelen emplear conservantes.
Si todavía le preocupan los ingredientes dañinos con los que están hechos la mayoría de los productos cosméticos puede probar con la cosmética natural. «Mediante ingredientes naturales de contrastada eficiencia, como el aceite de oliva, la cosmética natural mejora el funcionamiento de la piel, a diferencia de la convencional que busca el efecto instantáneo», concluye Miquel Antolín.

Temas

Comentarios

Lea También